Hasta ahora son 22 las denuncias que ha recibido la Iglesia por abusos

VERGÜENZA PROPIA

Foto: Iglesia Católica

El obispo auxiliar de Montevideo y secretario general de la Conferencia Episcopal del Uruguay, Milton Tróccoli, mantendrá este lunes un encuentro con los obispos de todo el país a los efectos de informarles sobre el curso de las investigaciones en los casos denunciados de abusos sexuales por parte de religiosos. Fuentes cercanas a Tróccoli indicaron a SdR que la autoridad de la Conferencia Episcopal brindará detalles a cada uno de los líderes religiosos, por ser los responsables de actuar en consecuencia en sus respectivas diócesis.

Los informantes consultados añadieron que, al día de hoy, son 22 las denuncias que llegaron a la línea 095 382 465 (que fue habilitada para recepcionar datos de lunes a viernes de 14.30 a 18.30 horas). Todos los casos tiene una antigüedad de, al menos, 20 años e incluso uno de ellos data de hace 70 años. Si bien en el entorno de la Iglesia destacan como positivo el hecho de que no haya casos recientes, también entienden que se trata de una dificultad a la hora de avanzar ante la Justicia, porque muchos de los religiosos involucrados han fallecido.

Esta semana el arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, declaró que la Iglesia está siguiendo el protocolo establecido para atender cada uno de los casos y que los involucrados serán sancionados porque la institución siente “vergüenza”. En rueda de prensa el cardenal uruguayo agregó que la “vergüenza no es ajena, es propia, porque esta situación nos golpea” y definió a la situación como “un drama humano que encuentra a la Iglesia preparada, porque si nos hubiera pasado hace unos cuantos años hubiera sido distinto. Hoy tenemos experiencia para saber cómo procesar todo esto”. El jefe del clero reafirmó que hacia la interna hay una “absoluta claridad de que estos hechos no pueden suceder más”.

A mediados de abril la Iglesia uruguaya pidió perdón públicamente a todos aquellos que fueron víctimas de abusos sexuales. A través de un documento titulado “Perdón y Compromiso” la institución dio un paso histórico afirmando que siente “dolor y vergüenza” por tratarse de personas que “habiendo prometido servir a Dios y al prójimo, cometieron actos aberrantes”.

Los obispos de todo el país se comprometieron a recibir denuncias, “escucharlas y acompañarlas, investigando” y poniéndose “a disposición de la Justicia para colaborar”. Además afirmaron que seguirán “examinando con cuidado las motivaciones y aptitudes de los futuros sacerdotes” para alcanzar una “adecuada formación que prevenga que quienes colaboran en las comunidades, instituciones u obras sociales eclesiales” comentan actos de esta magnitud.

Martín González