El modelaje, la anorexia y los talles pequeños

¿BELLEZA PERFECTA O REAL?

La modelo francesa Victoire Macon junto a su libro “Jamás demasiado flaca. Diario de una top model”. Foto: Lanueva.com

Victoire Macon es una ex modelo francesa, que desfiló para grandes marcas como Prada, Chanel y McQueen en las pasarelas de New York, Paris y Londres. En su libro “Jamás demasiado flaca. Diario de una top model”, cuenta sus experiencias más traumáticas en el mundo del modelaje como ser obligada a reducir sus centímetros de caderas o sus trastornos alimenticios, ya que llegó a comer sólo tres manzanas por día.

En ese ambiente, cuanto más flaca es una modelo más éxito tiene. Para los diseñadores, los fotógrafos y las agencias, las mujeres son solo una percha a la cual la ropa le tiene que sentar bien.

En abril de 2015, en un intento por luchar contra esos ideales y en especial combatir la anorexia, Francia prohibió en desfiles y sesiones de fotos modelos ultra delgadas. La ley que impuso estos cambios tuvo a Macon como activista y obliga a las modelos a presentar un certificado médico donde se calcule su índice de masa muscular antes de presentarse en las pasarelas.  También impone seis meses de prisión y multas económicas a todas aquellas agencias que contraten mujeres extremadamente delgadas.

Con esta medida, la nación europea que es considerada una de las capitales mundiales de la moda, se unió a otros países como Italia e Israel que ya habían implementado normas similares.

La anorexia es una enfermedad que no solo se puede asociar con el mundo del modelaje, sino también con problemáticas que sufren las personas y que canalizan alterando sus hábitos alimenticios.

La modelo uruguaya, Federica Artagaveytia comenzó su carrera a los 18 años y ha participado en más de 50 desfiles. Desde que comenzó a modelar sufrió de anorexia, aunque entiende que su actividad no es el principal factor que desata la enfermedad. “Es común que hoy en día si tengo algún problema, es cuando más conflictos tengo con la comida”, dijo en diálogo con SdR.

Artagaveytia empezó a sentirse incómoda con su cuerpo a los 17 años. Siempre había sido flaca, pero había engordado un poco y las personas le comentaban que así estaba más linda. Esto la llevó a trastornarse con su peso hasta el punto que sus comidas diarias eran una manzana, una milanesa de soja con ensalada sin condimentar y un caldo a la noche. A los 18 años la internaron en una clínica de anorexia y bulimia, a la que debía asistir varias horas  todos los días.

Foto de Federica Artagaveytía tomada por el fotógrafo Patricio Salfate

“Una vez que entras en esta patología, no salís”, contó la modelo. Detalló que la anorexia es una enfermedad que te domina la mente y que muchas veces lleva a las personas a perder sus vínculos familiares. “Tu físico no es el problema, pero a veces te das cuenta de eso cuando tu peso es muy bajo y tu organismo no funciona igual, y ahí ya es muy tarde”, reveló.

Consultada respecto al trato con los diseñadores, Artagaveytia explicó que tiende que a ser muy diferente dependiendo de cada persona. “Hay algunos más respetuosos y otros que te tratan solo como una percha”, expresó.

Cynthia Durán hoy está al frente de su marca de ropa Allegra, pero en el pasado no tuvo suerte en el mundo del modelaje. Al no tener el cuerpo perfecto ni el peso ideal, fue rechazada ya que muchas veces los vestidos de los diseñadores (que son talles pequeños) no le cerraban en la espalda.

Las razones detrás de las prendas pequeñas.

Un factor común en las campañas 2016 de las colecciones de las marcas más reconocidas es la modelo de talla pequeña. Este fenómeno lleva a preguntarse: ¿Por qué los diseñadores optan por fabricar y exponer prendas pequeñas?

Según Micaela Montado, estudiante de diseño en la Universidad de la Empresa, a la hora de presentar una colección en un desfile son importantes las cuestiones estéticas, cómo se luce la prenda y cuál es la caída que tiene en la modelo. Es por esto que en los desfiles de alta costura se recurre a modelos altas y flacas dejando de lado a personas bajas o de talla grande.

Durán contó que viaja una vez por semana a Argentina a comprar ropa para su marca en showrooms. En base a su experiencia, explicó que en prendas específicas como calzas y tops solo se encuentran talles chicos. “No se encuentran cosas lindas talles L o XL”, subrayó.

Montado consideró también que el afán de los diseñadores por elegir talles pequeños se debe a un tema económico. Cuando se fabrican talles grandes se necesita más tela y eso aumenta el costo de la prenda, entonces la variable peso-precio influye en el diseño y la confección de las prendas. Lo mismo le ocurre a Durán, que opta por comprar prendas S o M para su marca porque salen más baratas.

La estudiante de diseño reveló que en las tiendas que marcan los estándares de la moda como Zara y Forever, es frecuente encontrar talles S y M, lo que impide a las personas de talla grande acceder a esas prendas. “Les hacen creer que ser flaca está bien, cuando en realidad lo hacen por conveniencia económica”, afirmó.

Lucía Di Iorio