Resultados de la Encuesta Nacional Docente 2015

MÁS ESTUDIOS, MENOS RECONOCIMIENTOS

Encuesta sobre maestros y profesores

El 89% de los docentes de educación inicial y primaria, declara haber recibido una inspección entre los años 2014 y 2015. Un 39% de profesores en la educación secundaria tuvieron una visita de estas características, antes del año 2013, mientras que el 28% dice no haberla tenido nunca. En la educación técnica (UTU), el porcentaje de nunca haber recibido inspección docente asciende a un 53%.

Estos datos fueron dados a conocer por el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEEd), que realizó una encuesta nacional docente en el año 2015, a profesores de Primaria, Secundaria y Educación Media, pertenecientes a instituciones tanto públicas como privadas de todo el país. Los resultados fueron divulgados el pasado 12 de mayo. Según el Ineed “se trata de un estudio que busca recuperar la voz de los educadores y brindar información útil para promover el debate y la formulación de políticas para el desarrollo de la profesión”.

La encuesta tuvo como muestra a un total de 295 centros, en los que se pretendía censar a 8.136 docentes; de éstos, 5.857 respondieron al sondeo. La modalidad de participación era voluntaria y a través de un formulario en Internet, que estuvo disponible desde el 26 de octubre al 23 de noviembre del año pasado.

Un 93% de quienes ejercen la profesión docente en educación inicial y primaria pública son mujeres, mientras que un 7% son hombres. En secundaria pública, el 71% son mujeres, y un 29% son hombres. En el caso de la educación técnica, el porcentaje es más equitativo: un 58% son profesoras y 42% son profesores. En la educación privada los resultados no varían mucho, ya que los docentes hombres siguen siendo minoría. Solo un 6% son docentes masculinos y un 94% docentes femeninas. En secundaria privada, un 70% son mujeres y un 30% son hombres.

En la encuesta se destaca que “la mitad de los docentes tiene más de 40 años”. En educación inicial, primaria y secundaria del sector público, un 33% de los profesores tiene entre 30 a 39 años. En tanto, un 31% de los docentes de educación inicial y primaria del sector privado tiene entre 40 a 49 años.

La presentación de la encuesta docente destaca que las áreas en que los docentes sienten haber tenido mejor formación es en lo referente a estrategias de enseñanza didácticas y contenidos específicos de la disciplina. En cambio, sienten haber tenido peor capacitación en el trabajo con estudiantes que tienen dificultades de aprendizaje.

Docentes de educación secundaria son quienes tiene más estudios universitarios: “en el sector público se observa un incremento (con respecto al año 2007) de docentes con estudios universitarios en educación media”, mientras que un 78% de los docentes de inicial y primaria carece de estos.

Ell mayor reconocimiento a la labor de profesores viene de parte de los alumnos. Foto: ineep.

En la educación inicial y primaria pública, un 100% de los docentes cuentan con título docente, a diferencia de la educación privada donde un 93% de los educadores de estos mismos años tienen título, un 3% está cursando para obtenerlo y un 4% nunca realizó formación docente. A nivel de educación secundaria pública un 67% tiene completa la carrera, un 17% está cursando, al igual que docentes de educación secundaria privada, y un 6% nunca cursó. En secundaria del sector privado la titulación es menor en comparación con el sector público, ya que es de un 57%, y quienes nunca cursaron asciende aquí al 16%. En educación técnica un 41% cuenta con un título, mientras un 22% se encuentra cursando y un 27% jamás lo hizo. Se destaca en la encuesta que “en secundaria pública hay un incremento de docentes titulados en comparación a 2007 (59%)”.

Un 72% de los docentes, realiza su labor en el sector público de la enseñanza, mientras que un 15%, lo hace en el sector privado. También están quienes trabajan en educación pública y privada simultáneamente, porcentaje que alcanza a un 13%. El 42% de los docentes trabaja en la enseñanza inicial y primaria, un 34% en secundaria y un 11% en educación técnica. Se aclara que “la combinación de puestos en secundaria y en técnica es la más importante entre subsistemas” que llega al 8% de los docentes.

En cuanto a cantidad de lugares de trabajo en centros educativos, la mayoría de los docentes de inicial y primaria trabajan en un solo lugar. En educación media el panorama cambia ya que gran parte de los docentes se desempeñan a en más de un centro. Una de las preguntas realizadas a los docentes fue “¿Por qué no eligió más horas en ANEP?”, a lo que el 52% de quienes respondieron dio como respuesta que “no había horas disponibles”. Según el INEEd, “casi una cuarta parte de los docentes (23%) manifiesta su intención de aumentar las horas docentes en la ANEP” y “la mitad de estos docentes indicó que no lo hizo por no haber horas disponibles”.

En educación inicial y primaria, tanto pública como privada, más de un 57% recibe siempre o casi siempre, opinión de un superior inmediato o jefe, acerca de cómo desempeña su trabajo. En la educación secundaria pública y educación técnica, más del 40% raramente o nunca, recibió retroalimentación por parte de un superior. Si se habla de reconocimiento profesional y social, la encuesta da a conocer que “alumnos, compañeros de trabajo y directores son los actores de quienes los docentes reciben reconocimientos en mayor proporción”. En la educación primaria, pública y privada, los docentes se sienten más reconocidos por los padres que en educación secundaria. En este nivel, los docentes se sienten menos reconocidos por los padres, compañeros y directores, pero perciben más reconocimiento por parte de sus alumnos que en la educación inicial o primaria.

¿Se han sentido discriminados?”, “¿Se han sentido víctimas de violencia, acoso o abuso?”, fueron dos de las preguntas en la encuesta, lo que dio como resultado que “En total, uno de cada diez docentes declara haber sido objeto de discriminación en su trabajo durante los últimos 12 meses. La misma proporción corresponde a quienes reportan situaciones de violencia, abuso o acoso. Estas situaciones son algo mayores en el sector público”.

Y en relación a cuán satisfechos se encuentran con algunos aspectos de su vida, la mayoría de los docentes, un 84%, de educación pública y privada, declaran estar muy satisfechos o satisfechos con la educación que han recibido, un 81% con su salud y un 76% con su vida social. Al contrario de su grado de satisfacción con su situación económica, que alcanza al 39%. El porcentaje de satisfacción es más alto en la educación privada.

Antecedentes.

Esta encuesta tiene como antecedentes nacionales de relevamiento de datos, a cuatro estudios. El primero de ellos es de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) en 1995. “Los recursos humanos del Consejo de Educación Técnico Profesional”, donde la educación se había convertido en un tema central en la agenda social y política del país”, según el documento, ya que en este año comenzaba un nuevo período de gobierno democrático. En éste se destaca que el sistema educativo vivía una crisis de tal envergadura que solo podría ser superada con un profundo proceso de transformación. Por otro lado, se tuvo en cuenta el estudio de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) en 1996: “La reforma de la Educación. Docentes de Secundaria. A un año del censo de octubre de 1995”.

Más adelante, en 2003, se dio a conocer un programa de investigación en Uruguay, llevada a cabo en 2001 y 2002 , por ANEP, y el Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (IINEP-UNESCO). En este documento se destaca que “el estudio tuvo como principal objetivo la caracterización del perfil de los maestros (de educación inicial y primaria) y los profesores (de enseñanza media y formación docente) del Uruguay desde el punto de vista del origen social de su reclutamiento, desde la perspectiva de sus consumos culturales y desde el análisis de su trayectoria profesional en la docencia”.

Por último se tuvo como antecedente el trabajo “Censo Nacional Docente 2007” producido por ANEP en 2008. Aquí se destaca que la educación en esos años enfrentaba “demandas insoslayables” lo que suponía “nuevos y urgentes desafíos”. Enntre los que se reconocen “los nuevos roles de los docentes, el empleo de las tecnologías de información y comunicación, la actualización de las prácticas educativas, los debates respecto a la transmisión de los nuevos conocimientos y saberes, el papel de la enseñanza de las ciencias, la oferta de igualdad de oportunidades a los alumnos en situación de mayor vulnerabilidad”. Este censo permitió ver, por ejemplo, las necesidades de formación de los docentes, ya que se comenzaba a utilizar nuevas tecnologías en métodos de enseñanza y debían aprender a manejarlas.

Jennifer Martínez