La especulación explica las suba de precios en productos de granja

LA ESPECULACIÓN EXPLICA LA SUBA DE PRECIOS EN PRODUCTOS DE GRANJA

Los precios se disparan en las grandes superficies; allí no hay intermediarios con los productores. Foto: SdR

A pesar de que desde el 2013 el precio de la canasta de frutas y verduras está a la baja, a nivel minorista no se ha notado. Incluso algunos productos que no se vieron afectados por las lluvias de abril han tenido un aumento de precio, sin ninguna justificación. Las inclemencias del tiempo no presentaron un problema mayor; sin embargo, feriantes y minoristas dijeron a Sdr que “todo se complicó con las lluvias, poca cosa se salvó”, y “tuvimos que subir los precios sino no hay ganancia”.

Los rubros que más inciden, en volumen, en la canasta de frutas y hortalizas son la papa, banana, tomate, mandarina, manzana, naranja y cebolla, y todos cotizaron en las últimas semanas a la baja, o se mantuvieron estables. Alfredo Pérez, del Mercado Modelo, dijo a SdR que “la calidad y cantidad de estos productos no se vieron afectadas muy drásticamente por las lluvias”, algo en lo que coinciden productores y distribuidores.

Según el informe semanal del Mercado Modelo, las lluvias afectaron algunos pocos cultivos como el morrón, el zapallito, la zanahoria y las hortalizas de hojas. Estos rubros presentaron una menor oferta o una baja en la calidad durante las semanas de lluvias, provocando una suba en los precios: en la semana del 16 al 22 de abril, productos como la espinaca, la acelga y la lechuga aumentaron entre 40% y 130%.

Sin embargo por las características propias de estos cultivos, a partir de la segunda quincena de mayo han recuperado su nivel de oferta normal, mostrando una tendencia a la baja. Según detalla el informe de precios del Mercado Modelo, los cultivos se restablecen de forma consistente y los nuevos cultivos se desarrollan dentro de lo esperado.

En cuanto a los tomates, zapallitos y morrones, las cosechas siguen afectadas por lo que el precio se mantiene estable en un punto alto. El Mercado Modelo estima que esta situación se mantenga durante unas semanas más ya que la zafra del litoral norte está atrasada.

La cadena de distribución empieza por el quintero, quien vende sus productos a los puestos mayoristas del Mercado Modelo. Allí los feriantes van a comprar diversas cantidades de producto; también compran allí algunos distribuidores que luego venderán a almacenes de barrio. Los supermercados suelen relacionarse directamente con el productor. Basado en estas secuencias de la cadena de distribución SdR elaboró una tabla con los valores promedios de varios puntos de venta.

Tabla de precios elaborada por SdR según los precios del día 20/05/16.

La diferencia de precio entre el Mercado Modelo y el feriante o almacenero no es tanta como con las grandes superficies, donde el aumento llega a ser de un 103%, según la tabla de valores promedios elaborada por SdR; es el caso de la papa rosada que se vende a $27.5 el kilo en el Mercado Modelo y en las grandes superficies ronda los $56. Esta diferencia no se explica por la cantidad de intermediarios que hay entre las partes, porque los supermercados compran directamente del productor. Consultados los responsables de verdulería de grandes supermercados por SdR, afirman que esta diferencia se encuentra en la “calidad del distribuidor” a pesar de que se trate del mismo producto.

El kilo-canasta promedio estuvo a 31,3 pesos en 2013, bajó a 30,5 en 2014 y a 26,6 en 2015, llegando a un valor similar al que tuvo la canasta en 2001 y 2002, según consignó el portal 180 basado en el anuario del Mercado Modelo. Según Pérez, el informe muestra una variación interanual pero no refleja la realidad coyuntural, ya que hoy en día los precios están en un alto nivel. Consultado sobre el aumento de precios, aseguró que la especulación “no viene del Mercado Modelo, allí las reglas son las de la oferta y demanda, si subís un precio demasiado directamente no lo vendés”. Pérez también cree que las diferencias de precios entre los productores y los minoristas son “estrategias comerciales para mantener una alta ganancia” y es probable que incide de alguna forma “la formalización del sector minorista y el aumento en la mano de obra que ha tenido”.

Leticia Castro