El juez Ricardo Miguez presume la inocencia de los policías

NO MÁS QUE PRESUNCIONES

En el Marconi, al otro día de los indicentes. Foto: Flavia Curbelo

Hasta el momento, el juez del caso, Ricardo Miguez, tiene una presunción de inocencia sobre los policías. “Estamos tratando de ver algunos otros elementos de prueba que pidió la fiscal y otros que plantee yo, pero no puedo adelantar cuáles son porque es un presumario”, aclaró.

El juez explicó que todo hace presumir que los jóvenes utilizaron un arma tal cual lo declararon los policías. El arma quedó en un lugar que a plena vista se puede pensar que no es favorable a la actuación policial -arriba de un cordón- pero en la reconstrucción del hecho el policía que la corrió explicó cómo y por qué lo hizo. El propio policía demostró que la llevó pateando y que la subió con el pie, para que no se mojara. Eso es “vivencial”, sólo lo puede describir quien estuvo en el lugar, opina Miguez, quien sostuvo que el cuerpo del joven estaba sobre la calle, separado del cordón a unos cincuenta o sesenta centímetros aproximadamente, y el arma quedó a dos o tres metros y arriba del cordón; “si se quiere plantar un arma se la van a poner al costado”, concluyó. La declaración del policía, que estaba incomunicado y además tiene una instrucción media, fue muy espontánea y clara, y coincidía con lo que vio el juez en el lugar de los hechos, donde estuvo poco tiempo debido a los incidentes que se estaban produciendo, que la presencia policial y del juez complicaba aún más.

Las declaraciones de los dos policías no eran exactamente iguales, aunque sí lo fueron en términos generales. Al consultarle sobre este tema, Miguez declaró que había diferencias de observación, porque uno salió por la puerta izquierda de la camioneta policial y el otro por la derecha.

La reconstrucción del hecho no fue en el Marconi ya que los ánimos en el lugar estaban muy agitados. En estos casos, primeramente se revisa el cuerpo en busca de documentación que lo identifique, pero el juez ordenó, cuando estuvo allí, que el cuerpo no fuera revisado y en cambio fuera llevado a la morgue, porque había una lluvia de piedras y bloques. “No sé como hacían porque no pude ver a nadie, simplemente vi que las piedras llovían desde el techo de una casa. Había gente que no tiraba, pero cuando uno tira una piedra la gran mayoría responde a eso”, sostuvo el juez.

Según la determinación de Miguez, no hubo exceso policial y se actuó de acuerdo a la ley Nº 18.315, que establece el procedimiento policial. Los disparos fueron comunicados a la mesa de operaciones; los policías hablan de la clave 47, que es cuando se reciben disparos y el policía responde. El cuerpo tiene un solo disparo, que pasa por debajo del hombro y se introduce en la caja toráxica del lado derecho. Esos elementos le determinan al juez la presunción de inocencia de los policías, por eso no los sometió a proceso, sin perjuicio del pedido de otras pruebas, ya que Miguez aseguró que no le gusta el abuso policial y su función es buscar la realidad de los hechos. Sin embargo el juez cuenta únicamente con los testimonios de los policías, y no obtuvo declaraciones de los testigos que estaban en el lugar (véase nota central “Voces del Marconi”).

En relación con la moto, el peritaje la Policía Científica determinó que la misma era efecto de una rapiña efectuada el 14 de mayo a un señor, al que se le tomó declaración y reconoció la moto, robada por dos personas jóvenes con revolver en mano. El número del motor estaba remarcado arriba del que tenía antes.

Para determinar quién efectuó los disparos se realizó un estudio de parafina, el cual se hizo a solicitud fiscal. Pero Miguez aclaró antes de saber los resultados que este estudio da falsos positivos y falsos negativos, cosa que terminó ocurriendo. Se le realizó a los dos policías que iban en el auto y al joven que cayó de la moto y resultó fallecido, pero los tres casos dieron negativo, aunque se sabe sin lugar a dudas que uno de los policías efectuó disparos. Ricardo Miguez reconoció que esa prueba es descartable y no se usa más, y que incluso la policía técnica dice que se puede utilizar otro sistema pero en Uruguay no existe.

Soledad Pontet