Genera debate la presencia de militares en acto en recuerdo de soldados caídos

AL FILO DE LA LEY

 

El subsecretario de Defensa Nacional, Jorge Menéndez, analiza la legalidad de ciertos actos públicos en los que participan militares en actividad. Foto: presidencia.gub.uy

El 18 de mayo no solo se conmemora el Día del Ejército junto al acto por la Batalla de las Piedras, también se realiza un homenaje a cuatro soldados abatidos ese día de 1972 en un operativo del MLN–Tupamaros. A este acto en recuerdo de los caídos acudieron este año varios militares activos incluyendo al comandante del Ejército, el general Guido Manini Ríos.

Existen dudas constitucionales sobre la legalidad de dicha presencia, ya que el artículo 77 de la Carta Magna detalla que “militares en actividad deberán abstenerse de (…) ejecutar cualquier acto público o privado de carácter político salvo el voto”. El tema es que a la hora de definir qué es un acto político no hay consenso entre los expertos.

El ministro interino de Defensa Nacional, Jorge Menéndez, dijo a SdR “no tener mucha idea del tema” aunque aseguró que la citación al acto “se hizo igual que el año pasado, para evitar complicaciones”, en referencia a que provino del Ejército. Explicó que se definió como un “acto recordatorio sin obligación de participar” y recordó que “cuando citaban los centros militares algunos integrantes (del Ejército) políticamente no podían asistir”.

Según el jerarca “es un homenaje al que acuden los comandantes, se colocan unas flores y no hay acto, así se evita el tema de que alguien hable, porque eso es lo complicado”. Agregó que al hacerlo como un acto conmemorativo sin obligación de asistencia “se le trata de quitar trascendencia”.

En 2012 este homenaje, por orden del entonces jefe del Ejército, general Pedro Aguerre, dejó de estar organizado por las organizaciones sociales de militares para ser un acto convocado por las Fuerzas Armadas. Ese año Aguerre emitió una orden para que los militares fueran uniformados al acto, pero luego, tras un comunicado de Familiares de Detenidos Desaparecidos que rechazaba la decisión del Ejército, el presidente José Mujica aclaró públicamente que la asistencia no era obligatoria y debía ser de civil. A partir de entonces, militares activos han asistido a la conmemoración sin ninguna restricción, a pesar de lo que establece el artículo 77 de la Constitución.

El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Ricardo Pérez Manrique, dijo a SdR que para establecer la inconstitucionalidad de un acto hay que “evaluar cada caso en particular”. Según su entender y acorde a lo que plantean “otros artículos de la Constitución”, se puede interpretar acto político como “participación activa en lo relacionado a partidos políticos”, aseguró.

Mientras, el abogado constitucionalista, Martín Risso, expresó a SdR que, según su interpretación, la participación de militares “no sería inconstitucional, porque no es un acto partidario”. Para el catedrático “hay una clara toma de postura, pero no es un acto político ya que si cualquier legislador puede ir, también pueden hacerlo los militares”.

Una visión contraria plantea el abogado constitucionalista José Korzeniak, ex legislador frenteamplista. Aseguró a SdR que el homenaje a los soldados caídos “es absolutamente un acto político, tanto como lo es el 20 de mayo la Marcha del Silencio”. Según Korzeniak “es una cuestión muy compleja porque tanto los militares como Madres y Familiares (de Detenidos Desaparecidos) aseguran que no es político y que no tienen ninguna bandera partidaria”.

El abogado recordó el caso de Líber Seregni que “junto a otros tres militares (Víctor Licandro, Carlos Zufriategui y Pedro Montañez) fue arrestado por concurrir a una marcha a favor del Estado de derecho”. Siguiendo esta línea de razonamiento, todas las marchas deberían ser tomadas como actos políticos “pero nadie admite esto”, aseguró Korzeniak. Agregó que “en el lenguaje constitucional se identifica acto político como acto partidario”.

Voces políticas.

El senador del Frente Amplio (MPP), Ernesto Agazzi, dijo a SdR que el recuerdo a los soldados abatidos “no es un acto político, porque no es partidario”. Además, señaló que “en la Constitución cuando se prohíbe que el Presidente participe de actos políticos se interpreta, y estoy de acuerdo, que no participe en actividades político -partidarias porque después eso incide en las elecciones. Ahora, si se reúne con un grupo de empresarios para analizar la industria de la vestimenta, para mí es político, pero para la Constitución no”.

Consultado particularmente sobre la conmemoración militar, Agazzi añadió: “Que hagan lo que quieran, que se revuelquen en la mierda de ellos, les dejo que lo hagan”. A su vez, aclaró que en su opinión “el Comandante en Jefe no tendría que ir” al acto, pero señaló que pese a esto no va a criticarlo. “Me preocupan más los nuevos militares que los viejos”, sentenció.

Andrés Berterreche, también senador del MPP, dijo a SdR que “todo depende de qué se diga en ese acto”. El legislador recordó que “cuando fui presidente de un ente autónomo (Instituto Nacional de Colonización) no falté nunca un 20 de mayo (Marcha del Silencio); si eso es un acto político estaba violando la Constitución y creo que tengo todo el derecho de ir”. Además, opinó que “si el Comandante en Jefe hubiera asistido el 20 de mayo no le pediría el cargo”.

El ex militar José Amorín Batlle, senador del Partido Colorado por el ala batllista, dijo a SdR no estar muy familiarizado con el tema, pero <venturó que interpreta “acto político como algo partidario”. Sin embargo, declaró que está de acuerdo cuando se acusa a Mujica de violar la ley mientras fue Presidente y acudió a actos políticos no partidarios.

Leticia Castro