Daniel Baldi presentó un nuevo libro

DERRIBANDO MUROS

Daniel Baldi, en su condición de escritor. Foto: feria del libro.

En el salón rojo de la Intendencia de Montevideo, el futbolista, entrenador y escritor uruguayo Daniel Baldi, presentó su nuevo libro, “El muro”. Cabe mencionar que posee varias obras publicadas tales como “Mi mundial”, “Los mellis”, “La Botella F.C.”, “Elige tu propio penal”, entre otros. “El muro” gira en torno a un niño de 11 años llamado Camilo. Éste vive en un barrio privado, por lo que existe un muro que separa a los vecinos. Camilo quiere jugar al fútbol con niños de verdad y no solamente a través de una pantalla. Sin embargo, sus amigos del “country” juegan todo el día a la computadora y al playstation, por lo que intentará relacionarse con los niños del otro lado.

En el salón rojo predominaban niños de entre 6 a 14 años. En la presentación estaba Daniel Baldi, su editora Viviana Echeverría y el ilustrador Gerardo Fernández Santos. Era una tarde muy fría, por lo que la editora de “Lo que leo” felicitó a los concurrentes debido a su valentía. Explicó que aunque los libros de Baldi giren en torno al fútbol, los temas centrales que en ellos se desarrollan constituyen problemáticas universales. Luego, el escritor tomó la palabra para coincidir con Echeverría, reafirmando la idea de que sus libros trascienden la temática futbolística: “Pasa a ser simplemente un elemento más entre otros como el amor y la amistad, por ejemplo. Seguramente en la sala hay gente que no es futbolera y aun así lee mis historias. Tengo un montón de lectoras femeninas que no les interesa el fútbol, y sin embargo se enganchan e identifican con los personajes”.

Baldi explicó que el fútbol le resulta interesante por conocerlo personalmente, pero porque es un terreno virgen en el que confluyen y conviven muchas historias de vida: “Está el bueno, el malo, el rico, el pobre, el culto, el analfabeto, el que no tiene nada y en una semana lo tiene todo”.

La educación en el fútbol

El escritor y deportista siempre defendió la importancia de la educación, afirmando que ésta y el fútbol no constituyen dos elementos incompatibles. Además, destacó que el fútbol profesional tiene mucho de suerte ya que llegan muy pocos, por lo que la formación es fundamental: “El fútbol es una ruleta rusa, sale o no. Si lo hace es mejor que seas culto, que estés preparado. Eso te hace un mejor jugador”. A su vez, contó que fue su madre quien lo inculcó en el mundo de la lectura y que el liceo lo terminó recién de grande junto al ex capitán de la selección uruguaya Diego Lugano, cuando ambos ya eran jugadores profesionales. Sin embargo, sostuvo que aún existen prejuicios sociales difíciles de erradicar, por ejemplo la concepción de que “los jugadores sólo deben dedicarse al fútbol”.

Cabe mencionar que éste llevó a cabo una red de bibliotecas en las casas de los clubes deportivos, en los cuales los jugadores pasan mucho tiempo entre partidos y entrenamientos. Baldi afirmó que ahora sí se pueden observar a algunos jugadores leyendo en las concentraciones. “Todo esto sirvió para cambiar, además tuve el apoyo de Diego Lugano que se animó a tirar líneas en los prólogos de mis novelas más exitosas, “Mi mundial” y “Mi mundial 2”, explicó.

Baldi también se refirió a Óscar Washington Tabárez, el entrenador de la selección uruguaya, a quien define como otro hacedor de la nueva postura que lucha por instaurar. “Tabárez logró que el futbolista tenga otra imagen. Igualmente se debe seguir trabajando porque todavía existen jugadores que sólo juegan y no estudian”, afirmó.

Finalmente, Baldi terminó su presentación enfatizando en que cada uno de nosotros deberíamos hacer lo que nos haga feliz, compartiendo una anécdota que experimentó junto con Alejandra Forlán, psicóloga y hermana del jugador Diego Forlán, quien escribió el prólogo de su libro “Los Mellis”. Contó que un día se sentía medio bajoneado y Alejandra le dijo algo que le hizo click: “Viste que todos hablan de nuestra familia, de donde vacacionamos, las propiedades que tenemos, pero a cualquiera de ellos le daría todo a cambio de que pudiera levantarme e ir a tomar un vaso de agua, tal como vos acabas de hacer”. Luego de contar dicha historia, le aseguró firmemente a los presentes que “lo bueno es no preocuparse por lo que tenemos o por lo que no, ya que debemos ser un poco más felices con lo que la vida nos regala día a día. Lo más preocupante es la incapacidad de ser felices”.

Karina Abdala y Valeria García Mallo