Charla sobre el conflicto ocurrido en el barrio Marconi

NO SOS VOS, SOY YO

 

Foto: Federico Anfitti/SdR

Con el objetivo de reflexionar sobre el problema de la inseguridad y la violencia, se realizó la actividad “¿Qué ves cuando me ves?”, organizada por Casa Grande, el sector del Frente Amplio liderado por la senadora Constanza Moreira. Allí se analizó lo ocurrido el mes pasado en el barrio Marconi y otros temas relacionados.

Como disparador se presentó un video que recopilaba los testimonios en los medios de comunicación acerca del episodio en Marconi, principalmente el del ministro del Interior Eduardo Bonomi, la madre del adolescente asesinado por la policía  y jóvenes del barrio. Al terminar intervinieron los invitados con su análisis y luego se abrió una ronda de opiniones y preguntas.

Participaron de la charla la alcaldesa del Municipio D Sandra Neolov, la socióloga Paula Baleto, la abogada y asesora del Instituto Nacional de la Juventud Andrea Venosa, el sociólogo Luis Eduardo Morás, el músico y vecino del barrio “Don Cony” y el sociólogo y senador suplente de Casa Grande Rafael Paternain.

Los expositores coincidieron en la necesidad de generar este tipo de espacios, ya que motivan la reflexión y complejizan la mirada crítica de la situación de violencia y vulnerabilidad que se vive en ese como en otros barrios de Montevideo. Expresaron un gran rechazo frente a las políticas represivas que no tratan los hechos en profundidad y remarcaron la responsabilidad que le compete a la sociedad en su conjunto frente a estas problemáticas.

Una rebelión espontánea

Paternain explicó que los adolescentes y jóvenes son los que más sufren el delito, los que más mueren en contextos de asaltos y los que tienen una percepción de la inseguridad mayor, pero sin embargo “marcamos a los jóvenes como el problema” . Al sociólogo le preocupa “la falta de sensibilización de la izquierda” y resaltó: “estamos gobernados por la cultura del delito haciendo una especie de división entre ciudadanos de bien que trabajan y ciudadanos de mal que delinquen”.

Morás informó que en estos barrios es cuatro veces más alto el índice de suicidio, comentó que a estos jóvenes “no solo no les importa la vida de los otros sino que ellos no valoran su propia vida”. Paternain agregó que los suicidios han aumentado últimamente entre los jóvenes y que “nunca tuvimos tantos jóvenes en encierro y este dato es preocupante”.

La socióloga Baleato expresó que los hechos de violencia ocurridos en Marconi fueron una “rebelión espontánea” como consecuencia de años de hostigamiento, afirmó que podría haber ocurrido en cualquiera de los otros barrios que son excluidos hace más de 50 años. También denunció que el Ministerio del Interior está actuando como en la década del 90 y dijo que ve con tristeza cómo justifican el abordaje represivo, situación inmersa en en un entorno de intolerancia en el que incluye a los medios de comunicación.

Agregó que el discurso acerca de la convivencia, propuesto por el gobierno y  la prensa tiene un alto nivel de penetración en el público y “es mucho más peligroso que Marconi de madrugada”, porque detrás de él se oculta la discriminación hacia pobres, mujeres y niños. Para ella la convivencia no puede estar encabezada por el Ministerio del Interior ya que esto profundiza el miedo.

El problema somos nosotros

La alcaldesa hizo énfasis en la necesidad de vernos como iguales y en que las políticas nazcan de ese concepto: “yo creo que todos podemos hacer cosas para mejorar la realidad de esos barrios, principalmente porque considero que existe una gran deuda social”, agregó.

Nedov planteó como alternativa que el trabajo debe hacerse en colectivo, teniendo en cuenta la participación de los vecinos en las políticas públicas y Baleto añadió: “es un tema profundo, cultural y no está en los otros, está en nosotros. Si pensamos en políticas públicas que solo residan en el Marconi y no cambien el accionar de toda la población, simplemente estamos produciendo más fragmentación. Es decir, si pensamos que la integración social solo debe estar enfocada en aquellos que no están incluidos vamos mal”.

Morás explicó que existe cierta tendencia a creer que el problema de la exclusión es de los excluidos: “tenemos la tendencia de pensar que los problemas de exclusión están en los otros y no en nosotros, alejamos el asunto de nuestra esfera personal en un intento de olvidarlo”.

Venosa expresó que el problema no está en la escasez de políticas públicas sino que radica en la falta de diálogo entre ellas y en que los vecinos no se sienten partícipes de las mismas. Además advirtió que el informe de la causa del Marconi presenta un gran problema, ya que el fiscal solicita que se archive el asunto porque no se sabe a ciencia cierta si los adolescentes, que la policía persiguió, son los que realmente actuaron en el agravio. Eso denota un conflicto más grande y es que no se analiza cómo se realizan los operativos policiales.

Venosa expresó que existen preconceptos hacia los barrios periféricos que dañan fuertemente a las familias. “El diálogo que tiene el gobierno con los partidos tradicionales respecto a la seguridad es preocupante porque lo único que se busca con ello es hablar sobre la cuestión punitiva. Si aumentamos las penas, ¿qué mensajes estamos dando? Es claro que este tipo de medidas no van a lo estructural, a la causa. El aparato represivo jamás resolverá el problema de fondo”.

Paternain consideró contradictorio que se pidan penas más largas para aquellos que cometen más de una infracción porque la cárcel también es gestadora de la “cultura del delito”. Para él lo grave de esto es que legitima “las peores” prácticas y naturaliza las muertes: “Me queda la extraña sensación de que la muerte del joven -asesinado por la policía en Marconi- fue en capítulos, a la muerte física le siguieron muertes simbólicas como las justificaciones policiales” , y agregó: “los relatos siempre funcionan de la misma manera, el territorio está en una lucha continua entre el bien y el mal”. El sociólogo afirmó que no se puede comprender la complejidad del problema desde ese tipo de pensamiento en el que se legitiman las peores prácticas de violencia institucional. “Hay un fracaso de la institucionalidad en la construcción de trabajos y de oportunidades educativas que integren y sostengan. Las experiencias del consumo y de los bienes han cambiado. Las políticas sociales tienen que construirse sobre la base de la nueva evidencia, no sobre el enemigo: el adolescente, varón y pobre.”

Músico "Don Cony" y sociólogo Rafael Paternain - Foto: Federico Anfitti/ SdR

Testimonios

Don Cony es músico y fue invitado por ser considerado un referente para el barrio. Durante su intervención expresó: “esta reunión debería haberse hecho en mi barrio, ellos no están acá para opinar”, y remarcó que en Marconi no solo hay delincuencia. También denunció algunas situaciones críticas que viven las personas en su barrio: “hay mucha gente que no tiene agua potable, que duerme en un rancho de chapa con este frío”.

Julián, primo de Cony, expresó su preocupación por el rol de las ONG que están en el barrio. Relató que existen organizaciones, muchas de carácter religioso, que contienen a los jóvenes hasta cierta edad y luego “los largan y caen en la red del narcotráfico que ya está consolidada”. Manifestó la misma inquietud en relación a las políticas asistencialistas.

Las visiones a la interna del Frente Amplio

Respecto a las diferentes posturas que existen en el Frente Amplio para abordar estos temas, Venosa explicó que dentro del partido hay varias dimensiones de trabajo en relación a la seguridad ciudadana: la Torre Ejecutiva, el Senado y una Comisión que recién comienza a funcionar. Paternain agregó que “esto que estamos planteando acá es nuestra meta, lo que pasa que la fuerza política está adormilada, tenemos que seguir organizándonos”. Y añadió que en el partido hay diferentes matices, pero que se ha producido una visión hegemónica en cuanto al tema: “debemos crear una alianza contrahegemónica para cambiar el camino”.

Baleto manifestó sentirse “bastante enojada” porque parece que el Frente Amplio recién comenzara su mandato: “ hay un conjunto de cuestiones que hay que renovar, tiende a ser más fácil pegar como lo ha hecho la Guardia Republicana, pero el problema no es la policía, el problema es el respaldo que tiene el Ministerio del Interior. Tanto el Frente Amplio como la sociedad aplaude estas cuestiones”.

Por último, Paternain confesó haber estado “un poco desmotivado” por los hechos que están sucediendo, por las reacciones políticas y por la manera en que se difunden estas cuestiones, pero al ver la sala colmada de jóvenes expresó que “nace una nueva esperanza“, que demuestra que hay reacciones de resistencia.

Lucía Barrios / Aiara Camacho