Tentativa de ocupación ante la falta de soluciones

LA LETRA OCUPANDO ENTRA

 

El núcleo sindical a las puertas del liceo 72. Foto: ades.com.uy

A raíz de la falta de atención a los reclamos de la institución por parte del Consejo de Educación Secundaria (CES), profesores y estudiantes tomaron postura de ocupar el liceo Nº 72 ubicado en las calles Grecia y México del barrio Cerro.

Luego de ser comunicada la decisión de ocupación a los medios relevantes, recibieron, horas más tarde, una respuesta a sus reclamos que habían sido presentados formalmente por escrito al CES.

Dentro de los reclamos se incluye la necesidad de un servicio de portería para controlar el ingreso de extraños al lugar, horas adicionales de apoyo a la dirección, y un fondo económico para materiales de estudio. Si bien se les prometió el fondo económico para materiales a entregarse en febrero del 2015 y en pos de haber hecho la solicitud antes de esa fecha, el pequeño liceo de segundo ciclo del Cerro, no recibió el dinero ni otras opciones para cubrir los gastos.

Los problemas no son de ahora, el liceo Nº72, lindero al liceo de ciclo básico Nº11, recibe visitas cada vez más frecuentes de personas ajenas al lugar que no figuran como estudiantes o funcionarios. Estas personas irrumpen en las clases que se dictan tanto en la mañana como en la tarde.

El liceo cuenta con pocas herramientas para abordar estos sucesos y se vio obligado, en varias oportunidades, a comunicarse con la policía para resolverlos. A raíz de estas visitas,  los profesores y funcionarios que se encargan de otras tareas menos convencionales, han tenido que verse obligados a ocupar el rol de seguridad para controlar estas situaciones, organizándose en torno al conflicto sin poder solucionarlo en plenitud.

Desde su inauguración, el liceo jamás contó con servicios de cantina y fotocopiadora. Esto ha provocado que los estudiantes y profesores se vean obligados a abandonar la institución para llegar a estos servicios. Hasta ahora, son los mismos profesores los que decidieron controlar la salida de estudiantes, habilitándolos a salir en duplas, controlando su egreso y reingreso a la hora de sacar una fotocopia o ir a buscar algo para comer

Tirando de la piola y con la tentativa de ocupación, el núcleo sindical del liceo logró llegar a un acuerdo de una extensión de veinte horas para los encargados de los servicios, y de esta manera cubrir la falta de porteria y seguridad. Debían esperar al menos 10 días para una pronta solución, días que se han extendido por una aparente licitación en proceso de empresas de seguridad que se hagan cargo de la guardia de varios liceos linderos.

El núcleo sindical amparó la “buena” voluntad del CES que lentamente comienza a ponerle el ojo a los reclamos que siempre estuvieron ahí y son recién vistos ante movimientos de presión, que una vez más, como en otras oportunidades de demanda, dejan de lado la educación y procesos formativos de estudiantes y educadores.

Sofía Sánchez