Luis Almagro y su accionar en la OEA

VAN Y VIENEN

Luis Amagro - Foto: presidencia.gub.uy

Luis Almagro, secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), expresó a través de su cuenta de twitter que prepara una ampliación del informe que presentó en el Consejo Permanente sobre la situación de Venezuela. Declaró a la agencia de noticias EFE, que Venezuela  es actualmente el país más corrupto del continente; agregó que los presos políticos son torturados y víctimas de tratos crueles. Por su parte, Venezuela reiteró su denuncia sobre el carácter injerencista de la OEA, sosteniendo que dicho organismo reproduce el modelo que Estados Unidos impone a muchos países.

La OEA se define como una organización internacional que busca la integración de América a través del diálogo multilateral. Sus objetivos consisten en la promoción de los derechos humanos, el fortalecimiento de la paz y la seguridad y la consolidación de la democracia, entre otros.

La Carta Democrática Interamericana es un mecanismo utilizado en caso de ruptura del proceso político institucional democrático o del legítimo ejercicio del poder por un gobierno electo democráticamente. El 31 de mayo, Almagro invocó el artículo 20 de la carta, el que refiere a la posibilidad del secretario general, de convocar un Consejo Permanente para apreciar y discutir colectivamente sobre un determinado tema, en este caso, el posible incumplimiento de ciertas características democráticas por parte de Venezuela; esta interpretación es la que causó la controversia con los estados miembros.

La consecuencia emergente a partir de la violación de la Carta Democrática, consiste en la suspensión de Venezuela como integrante del organismo. Cabe aclarar que esto también podría conllevar a consecuencias políticas y económicas. Sergio Jellinek, vocero de la OEA, expresó en CNN que “en el caso de Honduras, varios organismos multilaterales de asistencia suspendieron sus créditos hasta que no se reinstaló la democracia”.

Repercusiones latinoamericanas

El actual presidente de Bolivia, Evo Morales, sostuvo que a través de la carta se incita la intervención planificada de Estados Unidos en contra de Venezuela. En  twitter, Morales señaló a Almagro como un “instrumento para el imperio que conspira contra los gobiernos democráticos”. En la misma línea Diego Pary, embajador boliviano ante la OEA, afirmó que dicho espacio se convirtió en un ámbito inquisitorio contra un gobierno de un Estado miembro; “se la está llevando a ser nuevamente un organismo golpista”, señaló

Denis Moncada Colindres, representante de Nicaragua ante la OEA, acusó al secretario general de abusar de su cargo: “actúa en forma injerencista en detrimento de la inestabilidad de un gobierno legítimo”. A su vez, le recomendó presentar la renuncia debido a un “comportamiento ilegal, irrespetuoso y prepotente; se ha autodescalificado y expulsado del cargo que ocupa en la Organización de Estados Americanos”, denunció

A su vez, el ministro de relaciones exteriores de Ecuador, Guillaume Long, afirmó que Almagro “utiliza la OEA para exacerbar la situación en Venezuela”. Y comentó que la Secretaría General de cualquier organización se debe a sus estados miembros, por lo que no debe extralimitarse en sus funciones.

La historia entre Almagro y Venezuela es aún más larga; han sido varios los desencuentros con los representantes de dicha nación. La canciller venezolana, Delcy Rodríguez, sostuvo en la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos que con la propuesta de Almagro se vulnera la carta fundacional de la OEA; ésta afirma la no intervención en los asuntos internos de los estados miembros. Lo acusó de ser un “agente de Washington“, así como de promover una intervención extranjera en Venezuela, pretendiendo terminar con el gobierno del presidente Nicolás Maduro. “Almagro apoya un intento de golpe de Estado parlamentario con el simple hecho de estar en la nómina de los Estados Unidos”, afirmó. Finalmente, pidió a los integrantes de la OEA que consideren su actitud como “abusiva, ilegal y fraudulenta”, puesto que su país es “víctima de bullying internacional de la derecha”.

El presidente de Venezuela lo acusó de traidor en una conferencia pública: “una jugada maestra que hicieron los gringos y la CIA, con un agente: Almagro”. A dicha acusación, Almagro respondió con una carta, expresando que las afirmaciones de  Maduro “nunca serán verdad” y subrayó: “Lamento informarte que ni me inclino ni me intimido”. “Tú sí eres un traidor, presidente, traicionas a tu pueblo y a tu supuesta ideología“, sentenció. Finalmente le dijo al presidente que en vez de tener personas que se encuentran presas por sus ideas, debería buscar a los responsables de la muerte de 43 personas en protestas en su contra.

Roy Chaderton, ex representante de Venezuela ante la OEA, también participó del debate: “sería muy digno que renunciara, ya perdió toda autoridad, sobre todo cuando pretendió igualarse a un jefe de Estado como Nicolás Maduro”, declaró en un programa venezolano de la cadena TeleSur. Disparó ironías en las que afirmaba entender su permanencia en el organismo ya que “recibe 20 mil dólares mensuales, HCM (seguros) y la posibilidad de concluir su mandato con una carta de residente en Estados Unidos”.

Rafael Martínez, embajador de Venezuela ante las Naciones Unidas, expresó: “El señor Almagro debería renunciar porque ha incumplido lo que son los mandatos de ese organismo multilateral, es como si el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, decidiera invadir o agredir Siria o cualquier otro país”.

Uruguay

Tabaré Vázquez dijo no estar de acuerdo con las decisiones tomadas por el secretario general: “no estamos, y lo digo en forma personal, de acuerdo con la actitud que ha tomado Almagro. Ya lo hemos dicho estando en la Unasur y en la presidencia pro tempore del Mercosur”.
El canciller uruguayo, Rodolfo Nin Novoa, expresó comprender el accionar de la OEA: “es un intento por ayudar a descomprimir la situación política preocupante que allí reina”.

El expresidente José Mujica defendió al secretario general expresando que “el problema no es Almagro, es Venezuela”. Asimismo, destacó que Almagro no es ningún traidor, y que aunque le tenga gran respeto a Maduro, “eso no quita que le diga que está loco, loco como una cabra”. Sin embargo, recientemente ha comunicado en una carta dirigida a Almagro que lamenta su apoyo para que fuese el secretario general: “Lamento que los hechos reiteradamente me demuestren que estaba equivocado. No puedo comprender tus silencios sobre Haití, Guatemala y Asunción, al mismo tiempo publicas carta respuesta a Venezuela”.

El 23 de junio, la OEA concluyó la sesión sin decidir sobre la aplicación de la carta. Sin embargo, Almagro propuso que cada país estudie la situación para analizar las medidas convenientes.

Delcy Rodríguez expresó a través de su cuenta de twitter que la posible aplicación de la carta fue derrotada. Pero, el responsable de Asuntos Jurídicos de la OEA, Jean Michel Arrighi, y la oposición venezolana, afirman que ya se está empleando: “Está aplicándose desde el momento en que el secretario general presentó su informe al Consejo”, dijo Arrighi.

Valeria García Mallo