Los objetivos del Grupo de Trabajo que busca memoria, verdad y justicia

BACHES EN LA MEMORIA

 

Durante la marcha contra el robo del GIAF. Foto: Rebelarte

Desde que Isabel Wschebor dejó la dirección de la Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente, en enero, aún nadie ha asumido ese cargo. Según una nota de La Diaria, Wschebor presentó su renuncia al  prosecretario de Presidencia por diferencias en cuanto a criterios de manejo de algunos documentos. Actualmente Cecilia Blanco ocupa la dirección interina de la Secretaría y según Felipe Michelini, coordinador del grupo, a la brevedad alguien asumirá el cargo de manera permanente.

A través del decreto N°131 del 19 de mayo de 2015 fue que se creó este grupo de trabajo, como organismo autónomo e independiente con miembros que trabajan de forma honoraria, designados por el presidente de la República.

En marzo de 2016, el grupo presentó lineamientos para los próximos cuatro años en materia de archivos, testimonios, investigación, reparación a aquellos que fueron directamente afectados, y la cooperación con los actores del sistema de justicia uruguayo. Un nuevo convenio con la Udelar, un plan de testimonios masivos y la digitalización de los archivos son algunos proyectos en los que actualmente está trabajando el Grupo de Trabajo por Verdad y Justicia.

En diálogo con Sala de Redacción, Michelini dijo que los lineamientos implican “un enorme desafío” y un trabajo “de largo aliento”. También agregó que “en la opinión pública genera alto impacto que se encuentre un cuerpo, pero estamos convencidos de que se necesita un trabajo sistemático a los efectos de dar respuesta a las víctimas, a los familiares y a la sociedad en su conjunto”.

Michelini también habló sobre algunos proyectos en los que actualmente está trabajando la Secretaría. Entre ellos está la firma de un nuevo convenio con la Udelar, más ambicioso del que se hizo en 2005, cuando el presidente Tabaré Vázquez firmó un convenio con el rector de la época para apoyar los trabajos de la presidencia en materia del esclarecimiento de los detenidos desaparecidos. Ese equipo básicamente fue de antropología e historiadores vinculados a la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. La intención es aumentar la cantidad de servicios que la Universidad pueda poner a disposición del grupo de trabajo, ya sea los relacionados a las facultades de Psicología, Medicina o Derecho. Por otra parte, para el próximo año se piensa lanzar un programa de testimonios masivos de todos los actores implicados, con el fin de que aporten a la memoria, la verdad, la investigación y que sirvan para dirimir litigios judiciales. Estamos muy emocionados y, más allá de que lleve tiempo, pensamos que hay que hacer las cosas bien, agregó el ex diputado.

Por su parte, Ariel Castro, nieto del maestro Julio Castro, dijo que no está al tanto de lo que está haciendo la Secretaría en este momento: nuestra relación con la Secretaría ha tenido diferentes etapas, ha habido momentos donde tuvimos muchos problemas, encontramos una actitud muy cerrada, muy difícil, solicitamos información que no ha sido dada y luego se nos dio, pero siempre por iniciativa nuestra. Sobre los documentos que hace unas semanas se encontraron en la ex sede del Fusna, útiles para el juicio por el Plan Cóndor que se está desarrollando en Roma y que tiene como imputado al capitán de navío Jorge Tróccoli, Castro declaró que supo hace un tiempo, por diferentes fuentes, que allí podría haber documentación importante vinculada a las violaciones de los derechos humanos en la última dictadura militar, pero esa información en su momento se le negó. Resulta molesto que se haya dicho que no y luego las cosas aparecen, no me da ningún tipo de  confiabilidad.

Yanina Pérez