Presentación del libro de Raúl Ronzoni sobre la corrupción en la FIFA

DE FORMA INMORAL E INDECOROSA

 

Tapa del libro “FIFA, la trama secreta de la mafia” / Foto: www.findesiglo.com.uy

El escritor y periodista Raúl Ronzoni lanzó su nuevo libro “FIFA, la trama secreta de la mafia”, una investigación periodística sobre la corrupción y la política en el fútbol.  Casualmente la presentación coincidió con el fallecimiento, a los 100 años, de Joao Havelange, uno de los ex presidentes de la FIFA que se vio involucrado en el escándalo público de corrupción en el organismo. Los periodistas Mónica Bottero y Jaime Clara condujeron la charla durante la presentación.

Para romper el hielo, Clara parafraseó al  músico Luca Prodan: “Dicen que el poder corrompe, pero hay que ver quién llega a tener tanto poder. Quizás éste no lo corrompió, sino que siempre estuvo corrompido”. Definió a esta investigación como una novela policial; llena de intriga, corrupción, mafia, aprietes, amenazas y coimas en los más altos niveles, no sólo en las esferas del fútbol mundial, pues además se salpica a los distintos gobiernos de turno.

La actual fiscal general de Estados Unidos Loretta E. Lynch,fue la que desató el alboroto. Ella comenzó las indagaciones al culminar el mundial de Sudáfrica del 2010. En diciembre de 2015, Lynch ofreció un discurso en el que anunció la toma de acciones legales contra la FIFA: “Se esperaba que respeten las reglas, que mantengan un fútbol honesto y protejan la integridad del juego. En cambio, corrompieron el negocio del fútbol en todo el mundo para servir a sus intereses y enriquecerse”. Las acusaciones fueron desde organización mafiosa, fraude masivo, sobornos y chantajes hasta conspiración para blanqueo de dinero. Bottero destacó que la investigación fuera realizada por alguien cuya nacionalidad no reconozca al fútbol como deporte central, ya que no hay un involucramiento afectivo tan grande como en otros países.

¿Poder absoluto?

El libro revela que la FIFA se encuentra dentro de las 15 mayores economías del mundo; los países miembros son 16 más que los que tiene la ONU. Por esta razón, los presentes afirmaron que se trata de una supranacional, reafirmando su poderío mayor al de un país y a las propias Naciones Unidas.

Ambos periodistas hicieron referencia al artículo 68 del reglamento de la FIFA, al que definieron como insólito, ya que prohíbe a los dirigentes, jugadores, técnicos, clubes y confederaciones acudir ante tribunales judiciales para dirimir controversias laborales, salariales o de cualquier índole.

Además, recientemente, el congreso de la FIFA aprobó por amplia mayoría la formación de un tribunal arbitral de fútbol, esquivando así la participación de la justicia ordinaria en el fútbol. “Varios gobiernos quisieran tener una organización como la FIFA, pues sin control la corrupción se generaliza”, afirmó Bottero.

Ronzoni señaló que se ha vestido al fútbol como parte constitutiva del estado, por eso cuando se lo cuestiona “te toman como un enemigo de la patria” y agregó que los hinchas convierten al deporte en una adicción.

Mónica Bottero cuestionó  el actual rol de los periodistas en la poca profundización temática, pues “cada vez menos creamos un relato tranquilo y pensado para llegar al fondo de la cuestión”, reflexionó. Afirmó que ese rol lo están cumpliendo los libros periodísticos, y agregó: “siempre me pregunto, ¿por qué no lo hicimos nosotros?”. Asimismo, la periodista  disparó específicamente a los periodistas deportivos, cuestionando qué observaron todos esos años en el que la corrupción era protagonista.

Declaraciones

Ronzoni confesó que obtuvo datos que lo “hicieron temblar”, otorgados por la mano derecha de Joseph Blatter y João Havelange, cuyo nombre no revela en la publicación. La anónima fuente le explicó que las apuestas deportivas llevaron a negociar cuándo se saca una tarjeta roja o una amarilla, así como cuántos penales se cobrarían en un partido.

El autor sentenció que el actual presidente de la FIFA, Gianni Infantino, es más de lo mismo: “Estuvo veinte años en la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA), era tonto si no se dio cuenta de toda la corrupción que había a su lado”. A su vez, reveló que todos los presidentes de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) se quedaron con “plata negra” de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) : “la traían y no la declaraban, por lo que no pasaba a la AUF y terminaba finalmente en sus bolsillos para pagar el colegio de sus hijos, hacer alguna fiesta o saldar cuentas; muchas veces eran más de 10 mil dólares” develó.

Ronzoni consideró que “lamentablemente es muy difícil” que esta situación cambie. Clara concluyó que la FIFA llegó a límites inimaginables, acusándola de ser la responsable de la contaminación en el fútbol, por lo que se preguntó: “¿Cuándo se volverá a confiar en el espíritu deportivo?”. Al cierre el autor pidió disculpas por si algún hincha de fútbol se había sentido dolido durante la charla.

Valeria García Mallo