Polémico convenio de becas entre Udelar y el Banco Santander

AUTONOMÍA FINANCIADA

La donación del Banco Santander: la necesidad tiene cara de hereje. Foto: universidad.uy

La Universidad de la República (UdelaR) mantiene un convenio de becas con el Banco Santander S.A. que muchos consideran una forma de paliar problemas financieros y que fue aprobado pese a la oposición de los tres órdenes: estudiantes, egresados y docentes. El convenio tiene como finalidad  que estudiantes, docentes e investigadores se formen, o amplíen su formación, durante 6 meses, en una universidad en el extranjero.

El monto donado para las becas asciende a unos 315.000 euros por año para  2016, 2017 y 2018. La renuncia fiscal del Estado sobre esa donación es de 261.450 euros, un 83%. Las becas otorgadas son 33: 30 para estudiantes de grado, por un monto de 3.000 euros, y las restantes para docentes e investigadores por un monto de 5.000 euros cada una.

En 2014, tras el vencimiento del primer convenio, la Dirección General de Relaciones y Cooperación de la UdelaR, órgano encargado de la gestión de las becas, realizó un informe sobre la ejecución del programa “Becas Iberoamérica”. En el documento, al que SdR tuvo acceso, se informa que los beneficiarios, a pesar de valorar positivamente la experiencia, consideran la ayuda económica como “insuficiente”.

El convenio actual establece que el estudiante debe pagar su seguro médico. Según el informe mencionado, quienes han sido becados afirman que el pago del seguro médico es de 600 dólares, unos 500 euros. Y en las bases publicadas en la página web de Santander se insta a los seleccionados a “contratar el seguro comercializado por el propio Banco, a través de la compañía AXA Seguros”.

Respecto a la propiedad intelectual de los trabajos realizados por los becarios, estos quedan bajo un “régimen condominio”, lo que implica que la UdelaR y el Banco Santander comparten la titularidad de los trabajos académicos realizados por los beneficiarios. Por lo tanto, son compartidos “los gastos devengados, el trámite de protección, así como los resultados económicos que se obtengan de la explotación de los derechos de propiedad intelectual”.

Universidad vs negocio

En el primer convenio se detalla que las becas otorgadas poseen “el espíritu de las conclusiones contenidas en la Agenda de Guadalajara 2010”, encuentro organizado por la red de Universidades Universia, organización encargada de establecer lazos entre distintas empresas y universidades. Las conclusiones caracterizan a las universidades “Iberoamericanas” como “comprometidas”, “sin fronteras”, “creativas, innovadoras, emprendedoras” y “eficientes”. A su vez, exhorta a  los gobiernos a “remover los obstáculos burocráticos, legales y migratorios” que según el documento “limitan las posibilidades de movilidad”.

Tras el vencimiento del primer convenio, mientras los Decanos de todas las Facultades y el Rector, Roberto Markarian, votaron afirmativamente su renovación en Julio de 2015, el orden docente, el de egresados y el estudiantil votaron en contra. Uno de los tópicos más discutido en el Consejo Directivo Central (CDC) en los años 2014 y 2015 fue el de las exoneraciones fiscales que dicha empresa recibía bajo el marco de la  “Ley de donaciones especiales”.

En las discusiones del año 2014, el decano de Odontología y Vice Rector de Dirección General de Relaciones y Cooperación de la UdelaR, Hugo Calabria, sostuvo que este sistema de becas es un “mecanismo de redistribución”. Asimismo afirmó que “la Universidad ha sido dejada de lado en las propuestas presupuestales (…) y a veces estos son los mecanismos que ha tenido para conseguir recursos”.

De forma contraria, en diálogo con SdR Santiago Pérez, consejero estudiantil en el CDC, señaló a las exoneraciones fiscales como “el principal interés” de las donaciones realizadas por Santander. Por otra parte, Pérez valoró de forma negativa el hecho de que las universidades que puede elegir el becario “en realidad son las que Santander tiene  disponibles”.
Federico Kreimerman, consejero por parte del orden de egresados definió la donación del banco como un gesto “arbitrario” y explicó que “el Estado no sabe inmediatamente lo que está exonerando. El banco pone el dinero pero no se le pregunta al Estado, ni a la Universidad cómo lo va a gastar”. Argumento que utilizó la consejera  estudiantil Valeria Sánchez, el 2 Diciembre del 2014 en el CDC, “no está Cuba, obviamente, porque no existe la Banca privada, entonces no se podría seleccionar ninguna universidad de Cuba; Ecuador tampoco, porque Santander no tiene filiales; ni Venezuela, porque Santander fue nacionalizado en 2008”.

Por último, Markarián indicó, luego de pronunciar su discurso en la Marcha por la educación,  que la Universidad estaba “abierta a las donaciones” en el entendido que imperaba “la necesidad de dinero”.

Nadia Amesti