Nicolás Guigou explicó su propuesta de trabajo y cuestionó la actualización teórico-metodológica de la FIC

“ME TIRÉ AL AGUA DE TRAJE”

Nicolás Guigou. Foto: fronterasguigou.blogspot.com

Antropólogo y artista, Nicolás Guigou disputa el decanato de la Facultad de Información y Comunicación (FIC) con María Gladys Ceretta. Sobre su propuesta y expectativas habló con SdR, previamente a que la Asociación de Docentes de la Universidad de la República (ADUR) definiera su apoyo a la otra candidata, proveniente del Instituto de Información*.
Fue una charla de cantina, no de bar, de cantina de facultad. Cantina del Instituto de Comunicación donde las sillas tienen nombre: Saussure, Eco, Freud, Eisenstein, Adorno, Laswell, Bajtín, McLuhan y, entre todos esos hombres, Kristeva. Guigou las observa y reflexiona: “ese es un indicador de colonialismo extremo innegable”. La inclusión de teorías emergentes y atención a la realidad geopolítica actual salpican toda su propuesta de trabajo para el decanato de la FIC. “Hay gente muy interesante que está pensando la información y la comunicación en América Latina, en África, en Asia, que aparte son contratados por las grandes universidades del mundo y que nosotros no estamos atendiendo. Tenemos una suerte de atraso teórico y metodológico importante”.
En la interna docente, Nicolás Guigou logró el apoyo de un tercio de sus colegas, lo que le permitió comprobar “que también hay gente que quiere cambiar las cosas, que está fuera de los lobbies y las eventuales alianzas. Si alguien nos votó, solo hablando del pensamiento y planteando ideas, ya se avanzó algo”. Ahora su interés es tener un acercamiento con estudiantes y egresados: “A mí me interesa mucho qué piensan los estudiantes, qué piensan las nuevas generaciones”.

- ¿Encontró puntos de contacto con la propuesta de Ceretta?
-En algunos aspectos sí, pero las diferencias no son tanto propositivas sino de ejecución. Cuando propuse armar un canal digital, las miradas fueron de extrañeza, y es muy fácil armar un canal online. Creo que hay un estilo muy uruguayo de letanía -ser reconocido fuera de la FIC y del país no suma-, esa uruguayez que a mí me gusta interpelar porque perturba a muchas personas.

“Capaz que quieren una facultad tipo más tranqui”

El plan de Nicolás Guigou dedica un importante espacio a las relaciones que la facultad debe generar para crecer como actor social y adquirir mayor autoridad profesional. “La gestión de una facultad no es una cuestión solamente edilicia, hay que pensar la espacialidad en relación al entorno. La FIC y anteriormente los institutos que la componen han tenido una política internista, el peso que tienen a nivel social es sumamente reducido. Cuando se evalúa la capacidad de gestión hay que evaluar también la capacidad de vincularse hacia el afuera, si no entrás en una dimensión endogámica y se pierden todos los movimientos, las posibilidades que hay en el afuera y que te hacen cambiar el adentro”.  Además señaló que la gestión “tiene una parte de orden administrativo que es relativamente fácil de hacer, es relevante, pero se puede sistematizar y estructurar de otra forma y no sobredimensionarla. En un país burocrático no podemos sobredimensionar la burocracia.  Mario Benedetti decía en ‘El país de la cola de paja’ que ‘Uruguay más que una república era una oficina pública´. Gestión es saber gestionar un canal digital, gestión es tener bibliotecas abiertas para que la gente las consulte, gestión es saber hablar en público, es tener peso en la política universitaria y fuera de ella, que te conozcan en el campo cultural, al menos vernáculo. Recientemente estrenamos la película “Multitudes”; un buen gestor tiene cosas para mostrar: libros, películas, artículos. Es ejemplo, sino es algo raro”.
Otra de sus propuestas es el desarrollo de los medios de la facultad, una idea asociada al desarrollo de los vínculos y la gestión de los recursos propios. Consultado sobre cómo visualiza la página web de la FIC, explicó que la proyecta “absolutamente cambiada, la página no es amigable, es muy difícil de navegar, estéticamente tiene problemas serios. Creo que no es falta de cariño sino que son muy poquitas personas trabajando ahí y la veo si como parte de un sistema de muchas plataformas que pueden converger. En términos de estrategia de comunicación es importante que las plataformas tengan un nivel de autonomía, que puedan mostrar su propio perfil y retroalimentar a la página, por eso hay que saber de comunicación. Muchas veces se quiere poner todo junto, hay una idea de unidad de que todo tiene que estar en un lugar y es una idea equivocada”.
Los formatos cambian constantemente y Guigou no ve que la FIC esté dando una respuesta a ese cambio como institución. “Hay una sociedad que está cambiando en el eje de la información y la comunicación, que en este momento es un eje estratégico en termino culturales, económicos y geopolíticos en todo el mundo. Nosotros estamos en esa ola pero todavía no hemos dado respuestas adecuadas, en parte por ese propio internismo”.
Considera que los medios del Instituto de Comunicación están quedando obsoletos ante las nuevas dinámicas que presentan los medios privados: “Tiene que haber un nivel de articulación importante entre UniRadio, SdR y el canal digital, como lo están pensando los privados. Ellos te mandan todo el paquete junto, nosotros tenemos que tener la capacidad de producir contrahegemonía de manera creativa pero tener en cuenta que es la Universidad de la República, no es cualquier manera de ver la comunicación y colocarse frente a ella”.
Un concepto repetido ampliamente en su discurso es la necesidad de romper con los vicios burocráticos disueltos en el torrente sanguíneo uruguayo. En diversos ejemplos expuestos para describir sus propuestas se trasegó como el principal problema para sus concreciones. “Vos podés tener un sistema de archivos y bibliotecas públicas por convenios que es relativamente fácil de hacer, hay muchas cosas que son relativamente fáciles de hacer, el tema es hacerlas. Yo veo que en Uruguay se habla mucho y se hace poco, debido a que prima la lógica funcionarial del burócrata y en términos institucionales no sirve mucho. Si vos promocionás burócratas lo que vas a tener son buenos papers circulando que no dicen nada”.
Resulta fundamental para la propuesta de Guigou establecer lazos con otras universidades en el polo denominado sur-sur. Sobre esta propuesta explico que “sur-sur quiere decir todo el planeta sur. Estamos trabajando con hindúes, gente de Sri Lanka, de diversos lugares antes inimaginados. En general tanto la escuela de Archivología, la de Bibliotecología, como la licenciatura de Comunicación tenemos una visión radicalmente eurocéntrica de la información y la comunicación que ya fue, y hace que nos estemos perdiendo lo que está pasando en la mayoría del mundo. Hay características culturales del Uruguay que hacen perdurar esta visión eurocéntrica, pero también hay falta de visión geopolítica de cómo hacer comunicación desde este lugar”.
En ese sentido plantea reformar los contenidos de los planes de estudio, los cuales considera muy atrasados. También encuentra necesario generar mayor relacionamiento entre comunicación y arte. “Pensar investigaciones de comunicación fuera de la dimensión simbólica es un ejercicio de desimbolización de la vida social que está muy vinculada a la pérdida de espíritu crítico y de reflexión. ¿Qué comunicadores queremos formar?”

-¿Pareciera que en esas relaciones, la información debería estar más cerca de las nuevas tecnologías y de la comunicación?

-Sí, mucho más cerca. Por ejemplo, toda la temática de los archivos digitales, ¿qué va a pasar con eso? Ahora los soportes digitales resultan muy lábiles, ¿cuál es la posibilidad de conservación, de regulación y de clasificación de esa información? En el caso del gobierno electrónico hay toda una dimensión de la arquitectura de las páginas web que no cuentan con archivólogos ni bibliotecólogos, y pasa también dentro de la UdelaR. Para la arquitectura del sitio vos necesitás un ordenamiento de la información. ¿Cómo se archiva, qué se archiva? Aparte, la información y la comunicación, por todos los cambios que estamos viviendo día a día en la revolución informática y comunicacional, están cada vez más juntas. El tema más importante en este momento es la comunicación no-humana. ¿Qué tenemos nosotros como FIC para decir de eso? Absolutamente nada, para nosotros es un tema desconocido, ni por la tapa del libro. Entonces para mí la cuestión es: o nos sincronizamos con el mundo en términos teóricos y metodológicos o hacemos internismo, en base a políticas de aislamiento institucionales que se perciben fácilmente. Mi blog lo visita más gente que la página web del instituto, eso es internismo.

-¿El presupuesto alcanzaría para esta reforma “mediática” planteada en su proyecto?

-Hay muchísimas cuestiones que son de bajo costo y responden más al diseño de una estrategia comunicacional institucional, que no la tenemos hoy. Recursos humanos tenemos y luego depende de la creatividad. No se necesitan grandes inversiones para lograr una política institucional y de sistemas de comunicación que impacten en la sociedad, lo cual no quiere decir que no tengas que invertir recursos. Lo que vale más son las ideas, pero en nuestra cultura suavemente ondulada de la mesocracia, las ideas dan lo mismo, porque no son lo importante, lo que prima son las políticas de otro orden. Yo me tiré al agua de traje, un poco para decirles, ‘bueno, ustedes pueden jugar a esto pero hay otra manera de ver las cosas y de trabajar en términos institucionales’. La pregunta es: ¿Qué tipo de facultad quieren?”.

Gerardo Barbieri

*A pedido de Nicolás Guigou, aclaramos que el orden docente votará en el Claustro de forma proporcional a la cantidad de votos que recibió cada candidato, tal como se lo decidió en la asamblea del 10 de junio. El 16 de setiembre ADUR definirá los criterios para cumplir con esa proporcionalidad.