Fotografía contemporánea, un espejo de la sociedad

VOYEUR CULTURAL

 

David LaChapelle. Foto: Frazer Harrison/Getty Images for TASCHEN/AFP

Su motor es la epistemofilia a través de la fotografía. Como maestro de la cámara analógica y digital ha logrado a través de los años poner los íconos más importantes de la sociedad frente a quienes la integran. David LaChapelle muestra más que una fotografía, congela los sentimientos más profundos de cada individuo y los contrapone para lograr un impacto social.

No le interesa la ropa y su mercado, pero fue su madre en un rol de modelaje quien le permitió a LaChapelle congelar su primer momento fotográfico e iniciar, tiempo después, un recorrido artístico de valores culturales y vestigios del surrealismo.

Desde sus inicios como fotógrafo materializa en cada obra un concepto diferente. Construye la foto en su mente y para darle vida, se alimenta de los valores que coexisten a diario dentro del imaginario colectivo. Para ello el artista no está solo, cuenta con un equipo de producción que construye desde cero la escenografía y que se ha acostumbrado a la velocidad de trabajo y lo efímero que puede parecer, una vez lograda la foto.

Obsesionado con la sexualidad, la tensión que provoca, el ideal de belleza y la cultura pop, evoca sentires que incomodan al espectador o lo ponen de cara a sus vivencias y debilidades latentes. Fueron estas características y la mezcla de las corrientes del kitsch y de la cultura pop, las que Andy Warhol vio en el trabajo del joven LaChapelle y lo impulsó a trabajar en reconocidas revistas como Interview, Vogue, Vanity Fair y Rolling Stone. Tanta fue la filiación que lograron ambos artistas, que fue el mismo fotógrafo vanguardista quien cristalizó el último retrato de Warhol antes de morir.

David LaChapelle, La última cena, Nueva York, 2003. Jesus is my Homeboy. Impresión cromogénica, 176 x 240 cm. Foto gentileza del CdF.

Transgrede dentro del arte contemporáneo e inmortaliza íconos reconocidos mundialmente como Hillary Clinton, Madonna, Alicia Keys, Michael Jackson, Britney Spears y muchos otros que se suman a la lista. Dentro de las facetas del fotógrafo, también hay lugar para el lenguaje audiovisual. Moby fue el primer músico que confió en su trabajo y dio pie a una etapa oscura del artista que lo mantuvo en la industria de la música y los videoclips. Actualmente crea extravagantes escenarios donde la puesta en escena está protagonizada por Florence and the Machine, una banda inglesa del género indie rock.

David Lachapelle crea una dialéctica constante con el observador a través de sus obras. De ellas, siempre se desprende un concepto y una historia. Logra un relacionamiento con el entorno y sus expresiones donde advierte que las cosas pueden ser mostradas de maneras más divertidas.

Después de exponer en museos contemporáneos de Lima y Santiago, el fotógrafo llegó a Uruguay con una exposición de 47 fotografías bajo el nombre de Contemporaneidad, expuestas simultáneamente en los tres pisos del Centro de Fotografía (CdF), donde puede verse hasta el 3 de setiembre. La imagen de Jesús entre íconos del básquetbol y pandillas de la ciudad de Nueva York reunidos bajo el evento de la última cena, esperan inmortalizados para sorprender a más de uno y llevarlo más allá de la mera observación.

Sofía Sánchez