Jihad Diyab regresó a Uruguay

COMO EN EL PING PONG

Jihad Diyab, acompañado de los tambièn ex presos de Guantánamo Ahmed Adnan Ahjam y Ali Husein Shaaban. AFP PHOTO / DANTE FERNANDEZ /

El ex recluso de Guantánamo Jihad Diyab regresó el martes de madrugada a Uruguay en un avión de PDVSA concedido por el gobierno venezolano. Su retorno es el resultado de la comunicación entre las autoridades bolivarianas y la cancillería uruguaya que terminaron por resolver deportarlo de nuevo hacia el país responsable.

Así concluye un periplo de incertidumbres que rondaron en torno a la situación y el paradero del refugiado. Las especulaciones mediáticas surgieron hace aproximadamente un mes cuando partió en dirección a Venezuela, con la esperanza de que lo ayudaran a viajar a Turquía para finalmente reencontrarse con su familia.

Diyab asistió al consulado uruguayo para solicitar ayuda económica y trasladarse al país europeo. Sin embargo, fue detenido el 26 de julio y retenido en la sede de la policía secreta durante todo un mes sin que se le hubiese adjudicado ningún cargo.

Mientras permaneció en Venezuela estuvo incomunicado y no se conocía con exactitud su estado de salud. Andrés Conteris, activista estadounidense, luego de varios intentos fallidos para visitarlo, declaró a SdR que mantuvo un breve contacto con Diyab hace diez días, cuando ya había tomado la decisión de comenzar con la huelga de hambre como protesta ante las negociaciones para su regreso a Uruguay. Al consultar a las autoridades locales por las razones de la detención, el venezolano nacionalizado recibió como respuesta que estaba en proceso de deportación.

Bajo esta condición seguiría detenido todo un mes, a la espera de alguna resolución para su caso. La interacción entre los dos gobiernos aseguró su vuelta a Uruguay bajo sumo hermetismo.

Ya en suelo oriental y superados los controles médicos de rigores, Christian Mirza, mediador entre el gobierno uruguayo y los refugiados, explicó al portal argentino Infobae que es necesario hablar con Diyab para entender cuáles son sus intenciones y buscar la manera de ayudarlo.

En un principio, su objetivo principal es llegar a Turquía, o a algún lugar próximo, y para ello se analizarán las distintas posibilidades entre la cancillería uruguaya y el Comité Internacional de la Cruz Roja. Diyab, en su condición de refugiado, es un individuo libre y puede dejar Uruguay las veces que lo deseé, siempre que sea recibido por la nación de destino.

Maximiliano Silva