Estudiantes uruguayos se destacaron en las Olimpiadas Internacionales de Química

BRONCEADOS

Una de las medallas ganadas por la delegación uruguaya.

Cuando la atención mundial pasaba por lo que sucedía en los Juegos Olímpicos, y particularmente en Uruguay en si algún competidor podía traer una medalla, el logro extraordinario no pasó por lo deportivo sino por lo académico. Un grupo de estudiantes viajó a Georgia (Europa del este) para participar en las Olimpiadas Internacionales de Química, donde obtuvieron dos medallas de bronce en una competencia que tuvo la concurrencia de entre 70 y 80 países.
Los alumnos que ganaron fueron Ignacio Mieres, Agustín López y Melanie Zorron con el apoyo de Virginia Aldabalde, que fue la profesora mentora del grupo. Para elegir la delegación, Facultad de Química realizó varias jornadas, en las que, mediante un sistema de puntos fueron seleccionados los estudiantes más destacados, que tuvieron el honor de armar las valijas y representar al país.
SdR habló con Aldabalde, emocionada y gratificada por la labor que tuvo el grupo de alumnos.

-¿En qué consiste una Olimpiada Internacional de Química?
-La Olimpiada consiste en dos pruebas, una de laboratorio, donde los alumnos tienen que hacer pruebas prácticas, y otra teórica, donde tienen ejercicios y problemas teóricos para resolver. Cada prueba tiene una duración de cinco horas y son individuales. Después se suman los puntos de todos los participantes del grupo para saber el total.

-¿Cómo seleccionan a los estudiantes que van a participar del viaje?
-Nosotros tenemos un proceso bastante largo. Hay una prueba en cada departamento del país, ahí se hacen evaluaciones por parte de los profesores de Secundaria, excepto en Montevideo que lo hacemos en la Facultad de Química, que somos los que organizamos la Olimpiada. A partir de esa prueba departamental designamos al grupo de alumnos con mejor puntaje, los que clasifican a la Olimpiada Nacional de Química. A los más destacados durante la Olimpiada Nacional se les realiza otras evaluaciones, y de ahí se elige a los cuatro mejores para la Olimpiada Internacional.

-¿Qué apoyo económico reciben para competir a nivel internacional?
-El apoyo que tenemos es del Consejo Nacional de Secundaria, que nos paga los pasajes de algunos de los chiquilines, no de todos. El LATU paga un pasaje siempre, todos los años. El pasaje de los docentes, yo que fui este año por ejemplo, lo cubren los fondos económicos que tenemos, viene de la Facultad de Química o de otras fundaciones vinculadas a la facultad. Este año fue la “Fundaquim”, que nos dio 2 mil dólares y nos ayudó a pagar. También con el apoyo de Pedeciba, que es un programa de desarrollo de ciencias básicas que nuclea a varias facultades. No quiero olvidar a Pro-ciencias, que era un programa que había creado el Estado para apoyar todo este tipo de cosas, y que hasta el año pasado nos dio un aporte muy grande. En esta oportunidad, con el tema de los recortes de presupuestos, no pudo estar.

-Como profesora y mentora de esta experiencia, ¿qué reflexión le merecen los recortes presupuestales en la educación?
-A nivel regional, Brasil y Argentina invierten mucho en la educación, y a nivel de Sudamérica somos uno de los más bajos. Si comparamos la inversión, el resultado que se obtuvo fue fantástico, porque los chiquilines lograron mucho. Es un gran esfuerzo de ellos y de los docentes que dan clases. Nosotros tenemos el problema de que generalmente los chicos que viajan son de la educación privada -y no de la pública-, donde tienen más recursos, apoyo, por suerte hemos tenido de educación pública, pero les cuesta mucho más.

-¿Cuál es la realidad actual de la Facultad de Química, en la que se requieren distintos materiales para los laboratorios?
-Los recursos este año han sido menores que otros años, y lo que más luchamos es por los materiales de laboratorio, que tienen un alto costo, y por la infraestructura, porque la Facultad de Química es muy vieja y tiene muchos problemas que se van solucionando con parches. Se ha mejorado con respecto a años anteriores, pero se sigue corriendo de atrás.

-¿Qué experiencia les dejó a usted y a los alumnos la Olimpiada Internacional de Química?
-Para los alumnos y para una también, yo era la primera vez que iba con ellos, es un aprendizaje más allá del resultado, porque conocés gente de todas partes, hay veces que te cruzás con personas de lugares que yo no sabía ni dónde quedaban. Eso está buenísimo porque el aprendizaje cultural es enorme, desde ese punto de vista es muy rico.

Andrés Ciancio Bruni