Con Emiliano Lasa, el atleta uruguayo con mejor actuación de la historia de los Juegos Olímpicos

NO SÓLO DE FÚTBOL VIVE EL HOMBRE

 

Foto: María Nan


“Hay gente que dice, ‘ahh me estoy perdiendo mi juventud’, yo nunca me plantee eso, porque no me la estoy perdiendo, estoy haciendo lo que me gusta”,
afirma con seguridad Emiliano Lasa desde el sofá de su apartamento en Montevideo.  A su regreso de los Juegos Olímpicos de Río 2016 Emiliano volvió a su ciudad natal con las pilas recargadas y quizás más motivado que nunca por su gran desempeño en la “Cidade Maravilhosa”, ya que se convirtió en el atleta uruguayo de mejor actuación en la historia de los Juegos Olímpicos, al posicionarse en el sexto lugar entre los finalistas de la disciplina, lo que le permitió obtener el diploma olímpico.

Para Emiliano los resultados de Río 2016 son “un orgullo y una satisfacción, por todo el esfuerzo y por todos los años de trabajo que tuve para llegar a eso”. El saltador comenta que se fue a vivir a Brasil con el objetivo de llegar a los juegos, y haber llegado a la final era uno de sus sueños. Para el ciclo olímpico que comienza, Lasa tiene el objetivo de ir mejor preparado a Tokio, y quizás, poder “pelear por una medalla”.

Foto: María Nan

Los inicios

Todo comenzó en el año 2000, cuando los Juegos Olímpicos se llevaron a cabo en la ciudad de Sídney, Australia. “Siempre me gustó correr y me caracterizaba por ser rápido, y un día mi padre me preguntó si quería ir a la pista, yo estaba motivado con todo eso, entonces le dije que sí y empecé”, cuenta Emiliano.

¿Atletismo en un país de futbolistas? Emiliano empezó practicando fútbol a los 6 años y ya con 10 años dio sus primeros pasos en el atletismo, pero llegó un momento en el cual tuvo que tomar una decisión y optar por uno de los dos deportes para poder dedicarse con más tiempo y continuar con sus estudios. “Me llevaba mucho tiempo el fútbol, también yo era medio chiquito de tamaño -no había crecido mucho todavía-, entonces se me hacía más difícil el fútbol y preferí seguir con el atletismo” comentó. A la hora de elegir una disciplina dentro del atletismo optó por el salto largo porque le iba bien y tenía talento, pero desde chico realizó pruebas de velocidad: corría 100 metros, practicó salto triple, salto alto, postas y  100 metros con vallas.

Brasil, melhor pais do mundo

Desde principios de 2014 Emiliano se fue a vivir a Brasil con perspectivas de poder crecer como atleta y acceder a mejores condiciones para lograr un entrenamiento óptimo.

-¿Por qué tomaste la decisión de irte a vivir a Brasil? ¿Tenés más herramientas allá de las que podés tener en Uruguay?

-Hay muchas cosas que me ayudaron, como el grupo con el que entreno, que son muchos atletas de gran nivel. Acá en Uruguay yo entrenaba solo con el entrenador. También la infraestructura allá es mejor, el clima también y estoy dedicado solo a eso. El entrenador (Nelio Moura) es de primer nivel y ha tenido campeones olímpicos; tiene mucha experiencia y muchos contactos para conseguir competencias en Europa. También el nivel de las competencias en Brasil es muy bueno, lo cual me facilitó y ayudó mucho para llegar a los juegos.

-¿Cómo es la vida de un atleta olímpico? ¿Qué sacrificios tenés que hacer para obtener buenos resultados?

-Es difícil ser atleta en cualquier parte del mundo, porque tenés que llevar tus capacidades al máximo y pensar que en una competencia como los Juegos Olímpicos están los mejores del mundo. Todos se están esforzando al máximo y todos van por una medalla. Ya poder estar ahí es dificilísimo, ser finalista es dificilísimo, y ser medallista aún más. Para nosotros los uruguayos es muy complicado, ya que la realidad nuestra no tiene nada que ver con la de un europeo o un estadounidense; entonces para nosotros ya clasificar a un Juego Olímpico es casi como una medalla. El atletismo es un deporte muy exigente y muchas cosas hacen la diferencia. Ellos tienen acceso a muchas cosas, por ejemplo, a un equipo multidisciplinario al que capaz yo no tengo acceso, a científicos que los analizan y les hacen estudios -que nosotros no tenemos- y estamos compitiendo contra eso. Cada cosa que podemos hacer para estar mejor lo tenemos que hacer para poder llegar a competir con ellos de igual a igual.

-¿Tenés que dedicarte casi todo el día a entrenar?

-El entrenamiento no me lleva mucho tiempo, serán unas dos horas y media o tres horas por día, pero siempre estoy pendiente del entrenamiento. Estoy descansando, haciéndome comida específica, comiendo en los horarios que tengo que comer, teniendo el descanso que tengo que tener, haciéndome masajes, yendo a fisioterapia. Todo siempre en relación con el atletismo y viviendo como un profesional.

-¿Cómo repercute en tu entrenamiento y en tu vida personal estar en pareja con una atleta?

-Ayuda mucho porque ella entrena conmigo en el grupo, es atleta de gran nivel y estuvo conmigo en los juegos. Los dos nos ayudamos, los dos estamos mejor juntos. Fuimos a nuestros primeros mundiales, a nuestros primeros juegos olímpicos, juntos. También está bueno poder compartir el día a día con ella. Tenemos más o menos la misma rutina, y la posibilidad de compartir los viajes lo hace mejor, porque a veces tenemos un tiempo para pasear y estamos juntos.

Foto: María Nan

El futuro del atletismo en Uruguay

-¿Cómo ves el atletismo en Uruguay actualmente? ¿Qué cosas habría que hacer para expandir el atletismo a otras ciudades donde quizás no se practica tanto?

-Creo que el atletismo ha venido mejorando bastante en estos últimos años. Más que nada en los resultados en la categoría mayor. Pero creo que deberían mejorar más, al igual que los otros deportes que no son el fútbol o el basquetbol. Precisan mejorar un poco más desde el comienzo, desde la iniciación. A mí, por ejemplo, si mi padre no me hubiera llevado a la pista, nunca hubiera quizás tocado una pista de atletismo porque en la escuela o en el liceo nunca fui. Creo que habría que mejorar eso, la estructura, hacer algo desde los niños de la escuela, crear competencias, motivarlos. Hacerlo más cultural, que no sea solo fútbol y que sean otros deportes, como lo hacen en otros países, y que después llegue un momento donde el niño pueda elegir qué deporte quiere hacer y que cuente también con los apoyos necesarios. También espero que con el resultado que obtuve ahora en los juegos se vea que es posible tener buenos resultados en otros deportes, la gente acompañó y lo vivió como si fuera un partido de fútbol.

-¿Qué otras cosas hay en otros países que potencian,  promueven la cultura del deporte, y que en Uruguay faltan?

-Lo he hablado mucho, más que nada con Nelio (Moura, su entrenador), que tiene mucha experiencia en eso. Brasil está mejor que acá, es de los mejores países de sudamérica en ese nivel. Veo como ellos tienen su detección de talentos y los apoyan desde niños. Allá no es solo importante el fútbol, -el fútbol incluso es más importante que acá todavía-, pero los otros deportes están bastante bien, los equipos también apoyan. Pero si vos miras los países que tienen mejores resultados en todos los deportes siempre son los países que más apoyan: los europeos, Estados Unidos, Cuba, China. Lo contrario de Uruguay, por ejemplo, podría ser Jamaica, que para ellos el atletismo es como el fútbol, y desde chicos tienen competencias donde los estadios se llenan de gente. Vi un documental que decía que eso los motiva, es como el fútbol acá, lleva gente y los motiva mucho. En estos juegos, de Jamaica por ejemplo, creo que eran 68 deportistas y de esos, 64 eran de atletismo, lo mismo pasa en otros países como África, que son corredores. Creo que habría que cambiar varias cosas para poder hacer deportes más diversos.

“El tema está en el apoyo, por más que haya talento. Conozco pila de talentos que han quedado en el camino porque no tuvieron el  apoyo. Yo llegué, porque tuve el apoyo de mis padres, porque hasta los 22 años no recibí ningún apoyo”, explicó Emiliano. Para el atleta es importante que mejore el respaldo a los deportistas, desde el estado y por parte de empresas privadas: “Comparando con otros países y con lo que yo veo de cerca, con Brasil por ejemplo  -que está bastante mejor-, me parece que eso tiene que mejorar”.

-Te habrán contado y habrás visto incluso imágenes de niños practicando salto largo, ¿ves la posibilidad de que las nuevas generaciones se motiven con los deportes vinculados al atletismo?

-Esa es la idea, lo decíamos el otro día cuando nos juntamos con los deportistas. Los niños cuando hacen salto largo quieren ser Emiliano Lasa. Cuando hacen natación, quieren ser Martín Melconian; cuando hacen vela quieren ser Alejandro Foglia, Cuando corren, quieren ser Déborah Rodríguez o Andrés Silva. Está bueno ser ejemplo para los niños en la parte deportiva y está bueno motivarlos. Cuando yo empecé miraba a Heber Viera en Sidney que hacía 100 metros, y fue por eso que yo también quise hacer atletismo. También miraba a Milton Wynants -que ganó la medalla-, me acuerdo muy bien. Esas cosas motivan, y capaz que a los niños los anima y algún día quieren llegar a ser como yo, llegar a un juego olímpico y ser finalista, o ser medallista.

-¿Qué mensaje le dejarías a los futuros atletas uruguayos o a los niños que les interesa el deporte y recién están comenzando?

-Que confíen en ellos, que se esfuercen. A veces pasa que no se dan todas las condiciones que uno precisa y quiere tener, y entonces hay que poner un poco más de uno, pero siempre estar seguro y tener confianza en lo que quieren lograr y en los sueños que quieren cumplir. Ellos tienen que creer principalmente en ellos y tratar de ser positivos para poder mejorarse a sí mismos. A veces uno tiene desmotivaciones. A mí también me pasó de pensar en dejar el atletismo, pero siempre tiene que ser más fuerte lo que uno quiere llegar a hacer y por más difícil que sea creo que si uno se esfuerza y hace todo lo posible después se puede llegar.

Mirando hacia el futuro Emiliano se siente seguro y feliz de lo que hace y lo que ha logrado en su carrera deportiva. Siente que está aprovechando su juventud y su tiempo. Se prepara continuamente para entregar siempre lo mejor de sí y superarse. Mientras entrena y se alista para los juegos de Tokio, sigue cosechando triunfos y destacándose. El martes 6 de setiembre quedó en el tercer puesto de la IAAF World Challenge de atletismo que se llevó a cabo en la ciudad de Zagreb, en Croacia, logrando una marca de 7.95 m. El jueves 8 probará suerte en Liechtenstein, el viernes 9 en la etapa final de la Liga de Diamante de Bruselas y el sábado 10 hará lo propio en Newcastle.

María Nan