Con la bibliotecóloga y escribana Gladys Ceretta, candidata a decana de la FIC

MODERACIÓN Y TACTO

Gladys Ceretta en camino al decanato. Foto: comunicacion.edu.uy

La posibilidad de ser la futura decana no parece agobiarla, ni asustarla. Entre afirmación y afirmación sonríe sin parecer del todo ambiciosa. Sus horarios estaban ajustados a la docencia; en algún recoveco pudo finalmente responder preguntas. Para ella la posibilidad de ser la primera decana electa es “culminar” el proyecto que se inició en junio de 2002 y del que formó parte como directora de la Escuela de Información: formar la Facultad de Información y Comunicación (FIC). Responde como docente de dedicación total, Gº5, bibliotecóloga y escribana. Las manos de Gladys Ceretta trazan sobre la mesa de su escritorio en el Prodic las cronologías, planes y contornos de su posible elección.

-¿Cuál es su fortaleza? ¿Qué la capacita para alcanzar el decanato?

-Mis años de experiencia en gestión. Ya que tengo unos cuantos años de experiencia en la escuela de bibliotecología. No es lo mismo una facultad que un instituto, pero existen ciertas similitudes. Al irme, luego de 8 años reglamentarios, dejé detrás de mí, un buen espacio de diálogo y una buena integración. Y la integración no solo a nivel de los órdenes, sino también con los funcionarios. Esto último no me parece menor, los funcionarios son un pilar fundamental a la hora de gestionar.

-Su candidatura, o al menos en la propuesta que presentó en el plenario ADUR, recibió el apoyo de muchos docentes de Comunicación (Federico Beltramelli, Luis Dufuur, María Inés de Torres, etc). Algo sorprendente ya que usted es de información. ¿Por qué cree que se dio?

-No sabría qué responderte. He tenido contacto directo con el proceso de creación de la facultad, tal vez, haya sido ese un elemento de consideración.

Lo que sí sucedió es que no estaba dispuesta a auto-postularme. No me iba a sentir cómoda; cuando elaboré la propuesta de mi candidatura muchos docentes colaboraron en su elaboración. A muchos de ellos no los conozco personalmente. Sin embargo decidieron apoyarme por el respaldo de otros. Por otra parte, me parece gratificante recibir el apoyo de docentes de peso de Comunicación y que se busque en mí un consenso.

-Existen ciertas reivindicaciones en los órdenes. En el caso del orden estudiantil una de los topicos más discutidos es  “figura del colaborador honorario”. ¿Cuál es su postura al respecto, considerando que en el Instituto de Información esta figura no existe?

-En Información esta figura no existió. No estaba bien vista. Siempre se pensó que quien se encarga de la docencia universitaria debería seguir la escala de cargos de la docencia, empezando por el Gº1. Creo además todos los cargos de docencia deben ser remunerados. Sin embargo, la figura del colaborador honorario es común en Comunicación. En los hechos, con la figura en sí misma, no estoy de acuerdo. Pero está la necesidad de los recursos y estas figuras  se hacen necesarias. Creo que lo mejor es que los que hagan docencia hagan la carrera docente. A veces se considera como una forma de aprendizaje. Los colaboradores honorarios no pueden estar frente a una clase, ese cargo es pago. Esto debe ser evaluado desde todas sus aristas. Y en caso de que yo lo gestione, evaluaría todos los casos en específico. No son las mismas tareas que desempeña un colaborador honorario en algunas materias que en otras. No se puede bajar un “verticalazo” de un instituto a otro por “tradición”. No hay que desconocer realidades.

-En su proyecto destacó mucho la utilización de los espacios del nuevo edificio como “una segunda casa” o “como un lugar propio”. Uno de los temas al respecto que está en el tapete es la cantina. ¿Estaría de acuerdo con un llamado a  licitación?

-La cantina es un lugar de encuentro y tiene que seguir por ese camino. Lo más importante para alguien que aspira a ocupar el decanato es generar un ámbito de diálogo y buen relacionamiento entre todos los actores involucrados en la institución. Ahora bien, en un principio no estaría de acuerdo con una licitación. Buscaría acuerdos y periodos de evaluación.

-Los dos servicios se manejan de forma distinta respecto al servicio de limpieza. El instituto de Información tiene una empresa contratada mientras que en el Instituto de Comunicación esa tarea está en manos de funcionarios públicos, ¿Cuál sería su posición?

-Responder esta pregunta requiere necesariamente saber que las tercerizaciones están presentes en el contexto global de la Universidad y que las experiencias al respecto no son unánimes. Yo creo que la solución es en diálogo con AFFUR. Por supuesto trataré de encontrar una solución intermedia. Existe una realidad económica de la facultad que apremia. Tal vez se pueda llegar a realizar un sistema mixto, creo que en Comunicación hay dos o tres funcionarios de limpieza. Ellos podrían seguir en sus puestos. En cambio, cubrir toda la infraestructura del (nuevo) edificio con recursos humanos lo veo difícil.

-La independencia económica que tiene la facultad de cara al rectorado y a oficinas centrales, es mayor. En su gestión ¿cuál sería el “espacio” que recibiría mayor inversión?

-Sin duda, me parece que lo mejor para hacer es el refuerzo en la parte académica del grado y recursos humanos para la gestión. Una de las cosas más importantes para insistir es en la ejecución de los  nuevos planes de estudios. En las tres carreras hay planes recientes que deberían ser evaluados. Los planes necesitan recursos humanos calificados y dedicados a ello. Los docentes tienen que estar formados y es necesario invertir en su formación. Los posgrados, por ejemplo, es algo a desarrollar e incrementar.

-Usted no tiene, al menos tan interiorizado, la dinámica del Instituto de Comunicación. ¿Cómo trataría de solucionarlo en caso de que sea decana?

-Tendré para ello que apostar a generar asesoramiento de confianza.

-¿Asistentes académicos?

-Sí. Tomaría conocimiento por cuenta propia de igual forma. Los asesores me ubicarían en los temas, por ejemplo, en el cine. Área muy importante en Comunicación que solo conozco como espectadora. Alguien que esté formado en esta área te puede brindar un buen mapeo, sin tomar todo al pie de la letra. Y así, de a poco, ir interiorizando. La propuesta de Guigou del canal digital es interesante pero en mi caso tendría que investigarlo. Tener asesores de diferentes órdenes sería interesante.

-¿Usted tuvo un acercamiento con docentes de Comunicación que pertenecieran a otras áreas que no fueran la del audiovisual?

-No tuve acercamiento con ninguna de las áreas, en realidad. Me gustaría escuchar y hablar con todos. Con respecto al apoyo de los docentes de Comunicación, fue de ellos hacia mí. Mi condición fue la de no “autopostularme”. El apoyo de Beltramelli, lo que siempre me manfiesta, como director del instituto de comunicación, me da cierta seguridad. Seguridad no de ganar, ni nada por el estilo, sino en que existe cierta confianza en mi persona y experiencia. En cambio, no pedí apoyo, ni pedí algo cambio, ni prometí nada.

Nadia Amesti