Diputados proponen financiamiento privado para reformar la red de distribución de OSE

DERRAME DE ORO AZUL

Foto: OSE

Más del 50 por ciento del agua potabilizada por la administración de Obras Sanitarias del Estado se pierde. Entre pérdidas físicas y comerciales no son contabilizados anualmente 170.000.000 de metros cúbicos de agua, lo que significa una pérdida de 27 millones de dólares. La meta de la empresa estatal para este quinquenio es superar el 50 por ciento de agua facturada (número promedio en América Latina) y llegar a cifras en el entorno al 70 por ciento. Ante esta situación, un grupo de diputados del Partido Nacional, liderados por Nicolás Olivera, presentó un proyecto de ley para que OSE financie la restauración de la red de distribución mediante contratos remunerados por desempeño. El mecanismo deposita la inversión en empresas privadas y permite financiar la obras con los ahorros generados por los cambios de cañerías y medidores. “La idea es que el Estado no tenga que poner plata, que la pongan los privados y que se pague de lo que ahora se pierde”, afirmó Olivera a Sala de Redacción.

El 70 por ciento del agua perdida se debe a que las cañerías tienen demasiados años en funcionamiento y necesitan un recambio que le significaría a OSE una inversión de 200 millones de dólares. El 30 por ciento restante corresponde a pérdidas por errores en los contadores, de consumo o por robo de agua, informó Milton Machado, presidente del ente, a la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados en mayo de este año.

“Renovar las cañerías es muy caro y de lenta reposición”, dijo a SdR Vilibaldo Rodríguez, integrante del directorio de OSE, y explicó que “al abarcarse nuevas fuentes de agua potable, el volumen de agua que hay que impulsar implica una presión mayor y las cañerías viejas no aguantan”. Según Rodríguez, las restricciones presupuestales del Poder Ejecutivo influyen en el programa de Reducción de Agua no Contabilizada (RANC), y hace que se trabaje “lo imprescindible” y se pospongan obras para el futuro.

“Algunas cañerías de zonas de Montevideo necesitan un recambio importante pero para nosotros ese no es el factor fundamental”, dijo Gustavo Ricci, presidente de la Federación de Funcionarios de OSE y afirmó que “con las reformas que se hicieron se debió dejar  de perder agua y cada vez perdemos más”, en referencia al plan de recambio de cañerías que tuvo una inversión estimada de 25 millones de dólares por año. “No es un tema de ahora. Hace 30 años que trabajo en OSE y siempre el agua facturada ronda el 50 por ciento. Es algo a lo que las distintas direcciones no le han encontrado la vuelta”, sentenció Ricci. Para el presidente del sindicato es necesario “atacar el recambio de medidores, la toma activa de los consumos y el abastecimiento a zonas carenciadas”, donde la OSE implementa una factura social.

Las cuentas

“Es un negocio donde la ecuación es ganar-ganar”, aseguró Nicolás Olivera, diputado impulsor del proyecto que, según dijo, “es una herramienta para que OSE pueda contratar en forma directa empresas que diseñen un buen plan y realicen las inversiones para racionalizar las pérdidas”. Olivera explicó que la “novedad” está en cómo se cobraría: contrato de remuneración por desempeño, lo que implica que en la medida de que las obras generen un ahorro para la OSE (del dinero generado por el agua no facturada), las empresas cobren.

El diputado estima que la pérdida económica puede ser superior a la que maneja el directorio del ente ya que “cuando le consultamos al presidente de OSE cuánto costaba potabilizar un metro cúbico de agua nos dio dos precios: 49 centavos de dólar si es facturada y 11 centavos de dólar para la que no. Cuando se potabiliza no se puede saber cuál se va a cobrar y cuál no, por lo que estimamos que el déficit económico puede ser aún mayor”.

Según Olivera, OSE debe “transparentar sus números”. Una forma que maneja es elegir una zona y exponer cuántos metros cúbicos de agua se pierden. Cuando se comience a trabajar en ese lugar, todo lo que “se deje de perder” será para financiar la obra.

Consultados sobre el proyecto de ley, tanto el directorio como el sindicato de OSE coincideron en que solo lo conocen “por el titular de los diarios”. “No tratamos el tema en el directorio, por lo que no tenemos conocimiento directo del texto”, aseguró Rodríguez, y agregó que esperan una comunicación formal desde la Cámara de Representantes con la dirección del ente, aunque advirtió sobre los límites constitucionales que puede tener el proyecto si se tiene en cuenta el plebiscito del agua de 2004. En la misma línea, Ricci sostuvo que “por lo que se conoce, no nos parece algo posible de hacer, porque la Constitución establece que el servicio de agua potable lo tiene que brindar una persona jurídica estatal”.

Sobre las incompatibilidades constitucionales Olivera dijo que “el suministro de agua potable va a estar en manos de OSE”, y que las empresas “van a jugar el mismo rol que cada vez que se realiza una obra cuando se hace una licitación”. Para el diputado, la diferencia está en cómo se financia la obra. “El dinero no va a salir de OSE, sino de las propias empresas. La lógica es similar. Cambia la forma de remuneración y quién pone la inversión, no quién administra el recurso fundamental”, sentenció.

Iván Fernández