El proyecto "Iluminando memoria", en el marco del día del patrimonio

ILUMINADA Y ETERNA

 

Durante el corto, que se proyectó sobre la fachada de la facultad. Foto: Ignacio Ferrari / SAU

La Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) fue el centro universitario encargado de dar inicio al proyecto “Iluminando memoria”, en el marco del día del patrimonio. “Este es un proyecto que dan ganas de verlo realizado en su magnitud, al cien por cien”, expresó Carlos Varela, alcalde del municipio B, en la presentación realizada en el salón de actos de la FADU.  El alcalde recordó que no se trata sólo de iluminar un edificio, sino que “se pone a la sociedad de cara a lo que representa”. Y llamó a cuestionarse qué es lo que hay detrás de estas estructuras. “En este caso -el de la FADU- nada más ni nada menos que el conocimiento, la elaboración, la construcción”.

Gabriella Lavarello, periodista que moderó la conferencia, explicó que el proyecto plantea organizar un plan de iluminación de edificios patrimoniales. La lista de los edificios elegidos tomará en cuenta la declaratoria de monumento histórico nacional, la protección departamental y municipal. La idea es que la ciudadanía participe en esa elección y a su vez se promueva “la difusión, conocimiento y conciencia sobre la valoración del patrimonio construido, tanto material como inmaterial del Uruguay”. “Se intenta generar sinergia entre instituciones públicas y privadas, profesionales e interesados en el tema del patrimonio”, agregó Lavarello.

El plan fue ideado por la Comisión Asesora de Patrimonio de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU). “A principios de año, los compañeros de la comisión plantearon un tema que no era el de siempre. Es decir, no se habló de que se está por perder un edificio patrimonial”, comentó el presidente de la SAU, Juan Articardi. Esta vez plantearon “adelantarnos a ello y poner en valor”, una acción que consistía en iluminar edificios patrimoniales, y por lo tanto, “incorporar un elemento adicional que significa mostrar el edificio, de manera diferente para que no pase desapercibido en la ciudad”, señaló Articardi.

Sobre la importancia del proyecto, el arquitecto enfatizó que “vamos a presenciar un gesto que contiene la semilla de lo que nos interesa: empezar a valorizar los edificios patrimoniales”. Aclaró que cada edificio necesitará un plan específico y, de esa forma, “generar una especie de malla de puntos luminosos de la ciudad que empiece a transformarla”.  “El espíritu del día del patrimonio” no es otro que el de “poner en valor lo que tenemos para que no tengamos que salir a defenderlo cuando lo estemos por perder”, concluyó el presidente de la SAU.

En la misma línea, el decano de la FADU, Gustavo Scheps, se refirió a que “la iniciativa de la SAU” se conjuga con “la visión del patrimonio cultural, que ha tenido un cambio importante y ahora empieza a ser un factor de referencia, un espacio donde uno se reconoce”. Además señaló que existen dos gestos que se dan en este proceso: el primero es “poner al edificio bien, como un espacio de visita, luminoso y alegre”. Y el segundo, el honor de “haber sido elegidos para iniciar esta cadena de actividades, que probablemente continúe generando un mejor relacionamiento de la gente con sus espacios”, afirmó Scheps.

El alcalde del Municipio B explicó que, aprovechando la consigna del día del patrimonio, “Educación Pública. Patrimonio Nacional”, y como la iniciativa venía del lado del SAU, “no podía ser otro el buque insignia del proyecto que la propia facultad”. Varela reflexionó sobre la intención, lo que está detrás del plan: “recuperar la memoria de la sociedad, porque quien quiere construir su futuro no puede olvidarse de su pasado”.

Al finalizar la conferencia, Lavarello recordó que “la memoria colectiva la construimos entre todos. Este proyecto involucra a todos los ciudadanos de Montevideo y se extiende a todo el país”. Tras la conferencia, se invitó a los asistentes a concurrir a la explanada de la facultad para visualizar, en su fachada, un cortometraje de ficción.

Con la calle cortada para el evento, el público se situó en el cantero de Bulevar Artigas y observó un video en el que el personaje principal era un sereno de la FADU, que iba recorriendo los rincones entre penumbras. El personaje abría puertas y avanzaba, y se asociaba la luz con las ideas y el revivir de los recuerdos. El sereno representaba la voz de la facultad, al expresar: “La oscuridad crece como una mancha de humedad, se agranda y toma las paredes, el techo. Se instala en los rincones. Clausura los espacios, las historias, los recuerdos”. Al final del cortometraje, el personaje levantó un interruptor -que estaba en una caja fuerte bajo llave-, y enunció: “Hoy recupero mi memoria”. La fachada se iluminó, el proyecto se hizo realidad.

Juan Manuel Bauzá