Ocho de cada diez adolescentes hacen la tarea con Wikipedia

ESTAR CONECTADO NO ES ESTAR INCLUIDO

Foto: Plan Ceibal

Siete de cada diez adolescentes argentinos están conectados todo el día a las tecnologías de la información y comunicación (TICs), diferente a lo que sucedía hace diez años cuando solo estaban activos treinta minutos. El aumento del uso de Internet con diferentes dispositivos ha transformado la manera en que los jóvenes aprenden, se informan, juegan, se comunican y relacionan con los demás en la vida cotidiana, según la doctora en comunicación, conferencista y consultora internacional en TICs, Roxana Morduchowicz.

Existe una experiencia cultural diferente, sobre todo para los adultos, que sienten las rupturas y nuevos usos sociales que deben incorporar y que están en constante cambio. Mientras que los adolescentes encuentran nuevas formas de percibir, sentir, leer, escuchar y ver, para los niños no hay diferencia entre los medios tradicionales y los nuevos. “Son nuevos para nosotros que somos viejos”, dijo Morduchowicz, entre risas.

Además, de producirse cambios relevantes en la circulación del saber, uno es el descentramiento, que significa que el conocimiento sale del límite exclusivo de los libros y de la escuela para circular también por otros ámbitos. Otro es la destemporalización, que significa que los saberes escapan a los tiempos tradicionales de aprendizaje. Dichos cambios manifiestan que el aprendizaje se vive a toda hora, en todo lugar y a lo largo de toda la vida, comentó la doctora.

Las nuevas brechas

Entre las prácticas juveniles, en Secundaria el 90 por ciento usa Internet para responder preguntas puntuales de los docentes y ocho de cada diez hacen la tarea con Wikipedia, copiando y pegando la respuesta. Como si fuera poco, siete de cada diez alumnos reciben del docente la página o el link sin necesidad de navegar y comparar, y cinco de cada diez creen que la información que encuentran en Internet es siempre verdadera. El 40 por ciento de los adolescentes cree que programar es manejar Word y Excel, saber qué hacer si la PC se cuelga y saber usar internet para la tarea, manifestó la especialista. “La idea es explicarles a los alumnos que en la web, como en la vida real, hay información de fuentes autorizadas y creíbles pero también de fuentes no confiables”, dijo a Sdr Morduchowicz.

Entre las diferencias sociales, el 90 por ciento de sectores populares usan las tecnologías solo como entretenimiento: redes sociales, juegos, videos. Por el contrario, el 90 por ciento de los más privilegiados la usan para buscar información y hacer la tarea, agregó Morduchowicz. Estas brechas señalan que estar conectado no significa estar incluido en la alfabetización digital y su mejor aprovechamiento, por lo que surge la interrogante: ¿qué es la alfabetización en medios, información y tecnologías? Según manifestó la doctora, es la capacidad que tiene una persona para acceder, comprender y utilizar reflexivamente las tecnologías, analizar la credibilidad e intencionalidad de los contenidos, resolver problemas, anticipar, inferir, tomar decisiones y utilizar los medios que tiene a su alcance para crear nuevos contenidos. Existen factores a mejorar para la alfabetización, como el acceso equitativo a la cultura, los medios de comunicación y las tecnologías, quebrar la brecha cultural y evitar la exclusión social de los jóvenes. “La pobre utilización de Internet es en el siglo XXI la nueva forma de exclusión”, sentenció.

Otro gran desafío es utilizar las TICs para la transformación social, ya que la brecha digital está en la desigualdad de competencias. Y no permite que los alumnos aprovechen las tecnologías en todo su potencial. La trasformación social se dará cuando todos puedan hacer el uso diversificado, reflexivo y creativo, que no solo sea de entretenimiento sino una oportunidad para el desarrollo personal y para una mejor inserción social, planteó la conferencista.

Jorge Núñez