La militancia estudiantil en el IAVA

JÓVENES INTERVENCIONISTAS

Foto: Facebook del gremio estudiantil del Liceo IAVA

Sentadas en el piso del salón gremial del Instituto Alfredo Vásquez Acevedo, popularmente conocido como Liceo IAVA, Maia Goncálvez y Melany Modesto comentan la forma de organización y participación de su gremio de estudiantes. Sus integrantes se caracterizan por ser jóvenes transgresores y por reivindicar fuertemente sus ideales. A pesar de constituirse por un grupo estable de 30 estudiantes, han logrado grandes repercusiones en los medios, así como la empatía y adhesión de otros estudiantes que no forman parte del gremio.

Se reúnen una vez por semana en plenarios a los que puede asistir cualquier estudiante con inquietudes o propuestas. La idea es debatir sobre las futuras actividades, así como los objetivos y la forma en que éstas serán llevadas a cabo. Si hay consenso, directamente se gestiona la propuesta y, si no se logra, decide la mayoría.

Maia Goncálvez señala que están presentes en distintos momentos, tanto si un alumno tiene un problema con un profesor como si enfrenta una situación que no sabe cómo resolver: “Nuestro espacio no es una secta cerrada, cualquiera puede asistir a un plenario”.

Para este grupo de estudiantes la lucha “siempre termina siendo contra el sistema capitalista”. Sus reivindicaciones son por una educación pública de calidad y en contra de la impunidad, así como de los estereotipos y la discriminación de género. Sin embargo, el gremio se caracteriza no sólo por transmitir un discurso, sino por las intervenciones, que son su característica fundamental.

 

La actividad del ropero. Foto: Facebook del gremio estudiantil el Liceo IAVA

Modesto recuerda como una de sus mejores actividades a “la del ropero”. Los estudiantes se escondían dentro de un armario forrado con papel de distintos colores y luego salían sosteniendo carteles con frases como “somos diversidad”, metáfora que logró gran participación del resto de los estudiantes y gran difusión en las redes sociales.

En setiembre se realizó una jornada reivindicativa bajo la consigna “el IAVA muestra las piernas”,  donde se invitó a los estudiantes a asistir con polleras en repudio a los estándares de género y  las normas de vestimenta en los liceos, conservadas desde la dictadura.

¡No sabés nada de educación!

En el marco de la conmemoración del Día de la Educación, los estudiantes se movilizaron en presencia de las autoridades, la directora de Secundaria Celsa Puente, el presidente del Codicen Wilson Netto y la ministra de Educación y Cultura María Julia Muñoz.

Las protestas surgieron a partir de la actual clausura por problemas edilicios de un laboratorio y dos salones de la institución, motivo por el que hay muchos estudiantes para pocas aulas. El peligro de derrumbe en el laboratorio se determinó desde principios de este año, pero debido a temas de presupuesto no se pudo resolver. “Somos conscientes de que otros liceos se caen a pedazos, pero eso no quita que no busquemos mejorar nuestra situación”, comenta Goncálvez.

 

Durante la visita de María Julia Muñoz. Foto: Facebook del gremio estudiantil el Liceo IAVA

María Julia Muñoz, vos sí que estás pintada, no sabés nada de educación“, fue el cántico de los estudiantes mientras la ministra bajaba las escaleras y se retiraba del liceo. Goncálvez opina que es muy desagradable que una mujer que cometió tantos errores en su gestión se refiera a la educación como patrimonio. “Fue chocante para ella, pero da mucha bronca que cuando le mostrás desconformidad con su trabajo, salude y se suba al auto tan campante”, piensa la integrante del gremio. No obstante, la estudiante señala que más allá de la actitud de la ministra, se sintieron orgullosos de encarar la intervención con altura y sin insultos.

Luego de esa “despedida” de los estudiantes, la ministra afirmó a la prensa: “si la juventud no se organiza no hay futuro para Uruguay, siempre hay que organizarse y el presupuesto es una de las tradicionales demandas”. Sin embargo, Goncálvez opina que esas declaraciones son hipócritas: “estoy de acuerdo con tu derecho a manifestarte, pero a la vez no presto atención a ninguno de tus reclamos”, ironiza al simular la actitud de la jerarca.

Las estudiantes cuentan que aún no logran ningún avance, pero que entregaron más de 3 mil firmas para intentar que la situación mejore, en las que también se incluye a otros estudiantes, profesores y a la misma María Julia Muñoz.

Valeria García Mallo