El entrenamiento de perros de asistencia para niños con autismo

CRECEN JUNTOS

Foto: Facebook de

La Fundación de Apoyo y Promoción del Perro de Asistencia (Fundappas) y el Centro para Niños con Trastorno del Espectro Autista (Cenitea) están llevando a cabo un plan piloto conjunto.

Fundappas viene en constante crecimiento. Alexa Mackern, técnica de intervenciones asistidas por perros, confirmó a SdR que en el mes de octubre se van a entregar los dos primeros perros guía criados en Uruguay. Es un logro, ya que para tener un perro guía, antes había que viajar al exterior y permanecer durante meses. Por ejemplo, Alberto Calcagno, presidente de la fundación, fue el primero en adquirir un animal con ese tipo de cualidades y tuvo que ir a buscarlo a Estados Unidos, al igual que otros compatriotas.

Hoy hay tres programas para el entrenamiento: el “perro guía”, que ayuda y convive con una persona ciega, el “perro de asistencia para niños con autismo”, que vive con el niño y la familia de manera permanente, y por último, “los perros de intervenciones”, que pertenecen a los técnicos de la fundación y son llevados a escuelas, clínicas, hogares de ancianos para realizar actividades con las personas que están allí.

El año pasado, los perros de intervención fueron a una escuela de contexto crítico y discapacidad intelectual. El objetivo de las maestras era bajar el índice de violencia entre los compañeros de grupo, y que los chicos aprendieran a esperar su turno. “Nosotros a través de los perros tratamos que los chicos se quedaran sentados, levantaran la mano, esperaran su turno, porque los perros se enfocan en ellos y desenfocan los problemas que puedan tener con sus compañeros o la maestra”, comentó Mackern.

La participación de los perros en Cenitea hace que “los niños se enfoquen más en el objetivo de los profesionales”, según lo que se pudo observar en las pocas veces que han ido los animales, ya que el plan es muy reciente, explicó la técnica de intervenciones asistidas por perros.

Carolina Miglietti, directora de Cenitea, habló con SdR de la importancia de trabajar en conjunto con Fundappas para que aquellos perros que están siendo entrenados tengan contacto previo con niños con autismo. “La idea es brindarle a la fundación un espacio, para que los perros se puedan ir vinculando con los niños que tengan este trastorno”, dijo Miglietti. Además agregó que a Cenitea le aporta en la parte de “motivación, para a través de los perros generar otro tipo de mensaje”.

La meta del plan piloto es promover un vínculo con los perros y empezar a trabajar con programaciones específicas donde se va a tener objetivos para cada niño. “El niño que tiene lenguaje está deseando que sea viernes (día que van los perros a Cenitea) y en este poco tiempo hemos visto ese avance, logran centrar la atención en una misma actividad”, comentó la directora.

Cenitea hoy trabaja con 22 niños, pero en este proyecto con Fundappas lo hace con cuatro, ya que es un plan piloto y quieren hacer una evaluación antes de generalizarlo. “El objetivo es que el perro sea parte de la terapia y se use como motivación para nuevos aprendizajes y no como perros de asistencia, que luego se van con los nenes”, manifestó Miglietti.

La intervención de los animales en el Centro Terapéutico-Educativo ha generado muchas expectativas en los padres, que han demostrado muy buena aceptación durante este nuevo desafío.

Los perros que están yendo a Cenitea todos los viernes son Uma y Athos, la perra es de intervención y es la mascota de una integrante de Fundappas, en cambio Athos se está entrenando como perro de asistencia para luego ser entregado a una familia.

Andrés Ciancio Bruni