Falleció Jorge Batlle

ADIÓS A UN DISTINTO

Jorge Batlle en febrero 15 de 2002, durante su entrevista con el presidente George Bush, al comienzo de la crisis financiera. Foto: AFP / Stephen Jaffe

Jorge Batlle Ibáñez, una de las figuras más relevantes y polémicas de la política uruguaya en las últimas seis décadas, falleció el lunes 24 de octubre, un día antes de su cumpleaños, en el Sanatorio Americano donde se encontraba en estado de coma. A sus 88 años, Batlle había sufrido un golpe a causa de un mareo que le ocasionó un hematoma intercraneal por el que fue operado en el Hospital de Tacuarembó, y luego trasladado a CTI en Montevideo.

Su destacada carrera política lo llevó a ser diputado, senador y presidente de la República, siempre perteneciendo al Partido Colorado. Hijo de Luis Batlle Berres y sobrino-nieto de José Batlle y Ordóñez -ambos expresidentes de la República- se autodefinía como liberal y aunque últimamente se retiró de la actividad política pública, sus opiniones seguían vigentes en el seno de la política uruguaya.

Se recibió como abogado, egresado de la Universidad de la República en 1956, especializándose sobre todo en temas económicos. Fue también periodista, por su trabajo como director y redactor del periódico Acción, director y periodista de Radio Ariel, y columnista del diario El Día. El 29 de junio de 1973, Batlle decidió cancelar la publicación de Acción por considerar que el golpe de Estado y la instalación de la dictadura impedían la libertad de prensa. Acción fue el único diario colorado que condenó la disolución de las cámaras.

Inició su carrera política en 1958 como diputado por Montevideo del Partido Colorado. Integró la comisión de Defensa Nacional entre 1959 y 1963 y fue delegado de la Conferencia de Comercialización de la Carne en Inglaterra, durante 1963 y 1964, tras haber sido nuevamente electo diputado para el período 1963-1967. El 15 de julio de 1964 falleció su padre, Luis Batlle Berres, lo que promovió a Jorge Batlle como líder de la Lista 15. Un año después se presentó por primera vez como candidato presidencial, elección que ganó por escaso margen otro colorado, Oscar Gestido. Volvió a ser candidato a presidente en 1971, nuevamente sin éxito.

Antes de comenzada la dictadura militar, estuvo preso en un cuartel, acusado de ofender a las Fuerzas Armadas, tras afirmar en televisión que existieron conversaciones entre el ejército y el Movimiento de Liberación Nacional (MLN). Luego de recuperar la libertad, fue detenido periódicamente por las Fuerzas Armadas. Durante la dictadura vivió en el estado de Rio Grande do Sul (Brasil), dedicándose a la compra y venta de ganado. Batlle había sido proscripto por los militares. Entre 1976 y 1983 dirigió clandestinamente al Partido Colorado y participó en la búsqueda de un entendimiento con las Fuerzas Armadas.

Ya restaurada la democracia, fue electo senador en las elecciones de 1984, encabezando la Lista 15. En 1986 fue presidente de la delegación uruguaya que participaba en la Asamblea General de las Naciones Unidas. En las elecciones de 1989, tras haber ganado la interna de su partido, no tuvo éxito frente al presidente electo Luis Alberto Lacalle. En 1994 fue nuevamente candidato presidencial, y tras obtener solo el 3% de los votos emitidos, terminó siendo senador entre 1995 y 1999.

En 1999 fue su quinta candidatura presidencial, acompañado en su fórmula por Luis Hierro López, y obtuvo el 32% de los votos, lo que le permitió llegar a un balotaje con Tabaré Vázquez, candidato del Frente Amplio. Para la segunda vuelta logró una alianza con el Partido Nacional y la Unión Cívica, que le permitió ganar la elección con el 54% de los votos, pero que implicó la presencia de varios ministros blancos en su gabinete.

El 1 de marzo de 2000 asumió como presidente de la República, un período que lo enfrentó a desafíos sin precedentes. Durante su mandato el país atravesó una profunda crisis económica y social, que afectó a gran parte de la banca comercial y produjo la disolución de empresas financieras de relevancia para el país. La coyuntura internacional, sobre todo por la crisis que atravesaba Argentina, la especulación y la desconfianza en el sistema bancario, provocaron un quiebre en la economía uruguaya. El entonces ministro de Economía, Alberto Bensión, renunció a su cargo luego de presiones de la oposición, cuestionado por el sesgo que imprimió a la política para enfrentar la crisis. Asumió en su lugar Alejandro Atchugarry, quien se desempeñaba como senador por el Partido Colorado.

Entre saqueos a supermercados y feriados bancarios, el economista Isaac Alfie fue enviado por Batlle a Estados Unidos para negociar con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que prestó 1.500 millones de dólares para capitalizar los bancos del Estado. La tasa de suicidios en el país aumentó un 12.6%, el desempleo trepó a casi 20%, el salario real cayó un 22% y más de 28.000 personas emigraron.

Su amistad con George Bush padre le permitió un acercamiento especial con Estados Unidos. En su visita a Washington formuló declaraciones curiosas, tales como, “we are fantastic” o “mi presidencia es divertida”.

Rompió relaciones con Cuba luego de que Fidel Castro lo tildara de “judas” y “mentiroso de los grandes”. Uno de los momentos más recordados de su presidencia fue una polémica declaración sobre Argentina a cámara encendida, pero sin percibirlo. “¡Una manga de ladrones del primero al último!”, fue la frase utilizada por Batlle para calificar a los argentinos. Esa misma noche, el entonces presidente realizó una conferencia de prensa para aclarar sus dichos y al día siguiente viajó a Buenos Aires para pedir disculpas públicas. Con lágrimas en los ojos habló ante cámaras y el episodio concluyó con un apretón de manos con el presidente argentino Eduardo Duhalde, quien dio por terminada la polémica.

En cuanto a Derechos Humanos, creó la “Comisión para la Paz”, integrada entre otras personas por abogados de todos los partidos políticos y el arzobispo de Montevideo. La comisión presentó un informe sobre el paradero de 30 desaparecidos durante la dictadura. Se encontraron restos de dos víctimas, que fueron entregados a sus familiares en Argentina. Otro logro importante fue dar con el paradero de Macarena Gelman, nieta de Juan Gelman, quien luego expresó que el presidente propició la búsqueda de su nieta con fines políticos.

La aprobación de Batlle llegaba a 58% al comenzar su gestión y culminó con 5% en diciembre de 2004. Para las elecciones de ese año, el candidato presidencial por el Partido Colorado era Guillermo Stirling, quien fuera ministro del Interior durante el mandato de Jorge Batlle. Tras la victoria de Tabaré Vázquez en las elecciones, Batlle fue electo senador pero renunció a la banca, lugar que ocupó Isaac Alfie. El entonces presidente Vázquez le ofreció a Batlle la Embajada de Uruguay en Estados Unidos, dada su buena relación con ese país, pero Batlle no la aceptó.

La creciente figura de Pedro Bordaberry para las elecciones de 2009 lo alejó, aunque no del todo, de la política. Sus opiniones fueron frecuentemente consultadas por el periodismo uruguayo dada su experiencia como político. “Capaz que puedo vivir molestando 20 años más”, expresó meses atrás a El Observador, luego de haberse sometido a una operación del corazón. El 14 de octubre, tras sufrir un mareo y golpearse la cabeza al caer, fue sometido a cirugía en el Hospital de Tacuarembó y luego trasladado a Montevideo, donde se encontraba en coma.

Franco Sena