El Consejo Nacional Electoral venezolano suspendió la segunda fase del referéndum revocatorio contra Nicolás Maduro

VENEZUELA EN ESTADO DE ALERTA

Simpatizantes del presidente venezolano Nicolás Maduro se manifiestan afuera de la Asamblea Nacional durante la sesión extraordinaria llamada por los líderes de la oposición, el 23 de octubre. AFP PHOTO / JUAN BARRETO

El Consejo Nacional Electoral (CNE) venezolano decidió la interrupción de la segunda etapa del referendo revocatorio sobre el presidente de ese país, tras denuncias de irregularidades realizadas por cuatro de los 24 estados, “hasta nueva instrucción judicial”. En dicho comunicado, el CNE informa que “ha sido notificado, por tribunales de la república, de medidas precautelativas que ordenan posponer cualquier acto que pudiera haberse generado como consecuencia de la recolección de 1 por ciento de manifestaciones de voluntad que se requirieron para validar la mediación de la organización con fines políticos” Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Para esa ocasión, en donde era necesario conseguir 200 mil firmas, la oposición venezolana logró la recolección de casi dos millones. Días después, el congreso anunció la anulación de 605.727 del total de las rúbricas, debido a diferentes irregularidades constatadas por el órgano.

Los tribunales que informaron al organismo electoral corresponden a los estados de Apure, Carabobo, Aragua y Bolívar -cuatro de los 24 que componen el país-. Ante este hecho, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, mediante su cuenta oficial de Twitter, fue concluyente al referirse a la situación de la República Bolivariana: “Sólo las dictaduras despojan a sus ciudadanos de sus derechos, desconocen al legislativo y tienen presos políticos”. Por la misma red social, el ex canciller uruguayo aseguró “estar más convencido que nunca del rompimiento democrático en Venezuela”.

Siguiendo esta línea, en declaraciones en una rueda de prensa organizada por el MUD, Henrique Capriles, ex candidato presidencial y actual gobernador del Estado de Miranda, denunció un golpe de Estado en dicho país y llamó a la población a manifestarse, el próximo miércoles, “para recuperar el hilo constitucional” perdido con la cancelación del revocatorio. La marcha llevará el nombre de “La Toma de Venezuela”. Por otra parte, y en la misma conferencia, el presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, anunció que entablará diálogo con Luis Almagro, solicitando que la OEA envíe una delegación a supervisar la marcha pactada para la próxima semana. Allup también volvió a tocar el tema de la aplicación de la Carta Democrática Interamericana –documento elaborado en Asamblea Especial por la OEA, en pos de que los países alineados respeten y no se aparten del orden democrático-, al entender, al igual que Capriles, que en su país ya no hay democracia.

Consultado por SdR, el analista internacional Ricardo Galarza lamentó la medida tomada por el CNE, dominado por el oficialismo, de suspender la segunda fase del revocatorio. “No veo luz al final de este túnel que es hoy Venezuela”, expresó Galarza, concluyendo que “la crisis que ese país vive es descomunal económica, social, política y humanitariamente hablando”.

“Lo que hizo el CNE venezolano es realmente triste; declarar inconstitucional el revocatorio previo a la segunda fase del referendo es lamentable”, prosiguió el analista. “El referendo constaba de dos fases previas, en la primera de ellas la oposición debía lograr la recolección del 1 por ciento del padrón electoral, lo que consiguieron con creces. Las mismas fueron entregadas a principios de mayo al congreso, que demoró hasta junio para ratificar el resultado. Para la segunda fase siguieron estirando el proceso, ya que la anunciaron para el 26, 27 y 28 de octubre y, como si eso fuera poco, modificaron lo estipulado por la constitución de Chávez, ya que del 20 por ciento del padrón electoral estipulado, pasaron al 20 por ciento del padrón de cada estado”.

Galarza entiende que esto no es más que otra perla de “un largo collar” que ostenta la Venezuela de Maduro, “desde los poderes extraordinarios que se autogestionó, hasta el hecho de que desestime a la Asamblea Nacional –de mayoría opositora- y tenga presos políticos, en una larga lista de desmanes autoritarios del presidente”. Para el analista, la suspensión indefinida del referendo supone el más grave de esos desmanes, dado que, de haberse llevado a cabo, el mismo suponía “una especie de válvula de escape constitucional a un gobierno que tiene a más del 70 por ciento de la gente en su contra”. Galarza plantea que “al cerrar esa válvula de la manera que la cerró este gobierno, que no respeta una constitución hecha a medida del régimen, la perilla que se abre es la del estallido social. Lamentablemente, no se vienen buenos tiempos para la ya vapuleada Venezuela”.

El analista entiende que Maduro, por demás errático en su accionar, no es un hombre de fiar y concluye que lo único que le interesa al presidente venezolano es “atornillarse al poder”. Además, en esta interrupción del referendo, ve una nueva provocación del oficialismo en pos de una virtual revuelta social: “Parece que lo que quiere Maduro es morir con las botas puestas”.

Mientras la Asamblea Nacional -que fue invadida por manifestantes chavistas el día de ayer- adjudica a Maduro el término de dictador, el presidente se reunió hoy con el Papa Francisco, quien busca ser mediador, según lo publicado por el Vaticano, “a favor de la institucionalidad del país, ayudando a resolver las cuestiones pendientes para crear mayor confianza entre las partes”.

Por su parte, el presidente de la República, Tabaré Vázquez, tras reunirse con su par argentino, Mauricio Macri, anunció que el Mercosur está analizando aplicar la cláusula democrática a Venezuela, aceptando que “hay una gran preocupación, que crece a diario, por lo que está ocurriendo en ese país“. A su vez, el presidente uruguayo enfatizó que siempre, durante su carrera política, se ha defendido el derecho soberano de los pueblos.

César Duarte