Arrestaron a Eduardo Cunha, impulsor del impeachment contra Dilma Rousseff

ASCENSO Y CAÍDA

 

El dirigente del gobernante PMDB, Eduardo Cunha, detenido por corrupción. Foto: AFP/Andressa Anholete

Todo lo que sube debe caer. Esa norma universal se aplicó a la carrera política de Eduardo Cunha, quien hasta hace pocos meses era considerado una de las personas más influyentes de la política brasileña y ahora se encuentra preso por corrupción.

Cunha, considerado el impulsor del proceso de destitución parlamentaria contra la expresidenta Dilma Rousseff, se encuentra aislado en una celda desde el miércoles pasado, cuando la policía lo arrestó cerca de su residencia en Brasilia y lo trasladó en avión hasta un penal en Curitiba. A su vez, la Justicia ordenó el bloqueo de poco más de 25 millones de dólares de sus cuentas bancarias.

La detención de Cunha, miembro del centrista Partido do Movimento Democrático Brasileiro (PMDB), el mismo del presidente de la República, Michel Temer, era algo que se esperaba hace semanas.

El 12 de setiembre con 450 votos a favor, 10 contra y 9 abstenciones, la Cámara de los Diputados de Brasil decidió destituirlo como diputado sacándole los fueros que lo protegían de un juicio civil. Quién pidió su detención fue el juez Sérgio Moro, conocido por conducir la investigación sobre los esquemas de corrupción en la petrolera estatal Petrobras (caso Lava Jato).

La Fiscalía de Brasil explicó en un comunicado, que procedió a la detención de Cunha porque existía el riesgo de que se fugara del país y que destruyera pruebas fundamentales del Lava Jato; ya que el político cuenta con abultadas cuentas bancarias en países europeos y una ciudadanía italiana.

Ahora resta ver el resultado del juicio y cómo procede Cunha, ya que la ley brasileña habilita a un preso a pedir que la Justicia reconsidere la condena si aporta información concreta para que una investigación avance. El exlegislador es un político de años que cuenta con innumerables datos sobre el PMDB y la alta cúpula del Gobierno de Brasil. A pesar de que Cunha ha afirmado que no va brindar información sobre la interna de su partido, no se sabe los efectos que pueda tener en él la cárcel.

Cunha es acusado por la fiscalía desde marzo. La última de las denuncias divulgadas despliega los elevados gastos que el pastor evangélico, dueño de dominios web con la palabra Jesús, había facturado en sus últimas vacaciones en Estados Unidos.

En diciembre de 2013 Cunha gastó 42.258 dólares, cuando su salario como diputado en aquella época era, en base a su declaración, 8.500 dólares al mes (al cambio de 2013), según consignó El País de Madrid. Para la fiscalía las cuentas de más de cinco millones de dólares que tiene en bancos suizos solo se explican a través de los sobornos obtenidos por el caso de Petrobras.

Titiritero

En setiembre por 61 votos a 21, la expresidente Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT) fue destituida de su cargo por el Parlamento brasileño a través de un proceso de impeachment.

A Rousseff se la condenó por maquillar las cuentas públicas. Gracias al informe de tres abogados que denunciaban “trampas” en el presupuesto mediante los préstamos públicos. La cuestión se centraba en si era delito por parte del Gobierno retrasarse en un pago efectuado por un banco público a un programa del Poder Ejecutivo.

Los defensores de la expresidente remarcaron que esa práctica no constituía un delito y que incluso era algo hecho por varios presidentes de la historia brasileña. Los contrarios señalaban que la ley era clara y la presidente no puede sobrepasarla.

La discusión pasó a ser un proceso de destitución debido a Cunha. En diciembre de 2015 amenazó al PT con sacar a la luz el informe de los tres abogados si los senadores del partido no lo ayudaban a salir de la acusación que tenía desde la  Comisión de Ética  por los cinco millones de dólares de su cuenta de Suiza provenientes de sobornos de Petrobras.

El PT afirmó que votaría a favor de investigarlo y pocas horas después Cunha iniciaba el trámite sobre informe del embrollo fiscal.

Personaje político

La vida política de Cunha comenzó en la campaña de Fernando Collor de Mello, el presidente de Brasil que dimitió en 1992, cuando debido a las sospechas de corrupción el congreso iba a iniciar un proceso de impeachment.

Antes había estado a cargo de la empresa estatal de telecomunicaciones, donde utilizó la voz de su esposa, Cláudia Cruz (quien fue periodista en los primeros años de este milenio pero que ahora, ante las acusaciones por su cuenta bancaria, se declara “ama de casa”), en los contestadores y mensajes de voz. Se apartó del cargo cuando fue acusado de fraude en los contratos y facturas, según señala el periódico El Mundo.

Supo ser líder de los diputados evangélicos, y formó parte de la denominada Bancada de la Bala, que lucha por la liberalización de la tenencia de armas. En su trabajo como parlamentario se destacaron los decretos para defender los derechos de los heterosexuales, y para imponer castigos de diez años a los médicos que atiendan a mujeres que desean abortar.

Leticia Castro