Diálogo con el diputado de Batllistas Orejanos, Fernando Amado

EL DIFÍCIL CAMINO DE CAMBIAR DESDE ADENTRO

Fernando Amado. Foto: captura de video "Síntesis primera asamblea de Batllistas Orejanos - Octubre 2016".

El diputado Fernando Amado eligió el recorrido de cambiar al Partido Colorado (PC) desde adentro y para eso fundó Batllistas Orejanos (BO), un espacio de centro-izquierda que busca pelear el liderazgo de esa fuerza política para salvarla de su extinción.

Amado entiende que dentro del Partido Colorado existe “un choque de generaciones”, la de la época de los expresidentes, que vienen de “vivir momentos exitosos y les cuesta interpretar al PC igual que nosotros”, y “la nuestra, que agarró un partido sin ser gobierno, que está en el llano”. En diálogo con SdR Amado explica que “llegamos en el revés electoral y, a diferencia de esas viejas generaciones, fuimos decodificando que estamos en otra etapa, al igual que el ecosistema político en general. Esa situación a nosotros nos hizo ir proyectando el camino hacia otro lugar”.

Aunque admite que “Vamos Uruguay (VU) terminó siendo fundamental en momentos en que el partido no sabía para dónde agarrar y estaba agotado” y “permitió traer a figuras jóvenes”, opina que el ciclo quedó “cerrado con la ciudadanía” y define al sector que lidera Pedro Bordaberry como un “baypass que generó una esperanza genuina, porque nació sabiendo que no quería repetir los viejos vicios”, pero al final degeneró en “una enorme ilusión que fracasó en los hechos y demostró que se nos había planteado un cambio para seguir haciendo lo mismo”, mientras que esa nueva generación lo que quiere es “un cambio para transformar las cosas de verdad”. El líder de BO afirma que en estos momentos a ese partido “se lo cambia sin ellos o no se cambia”.

La apuesta de este nuevo sector se ubica “afuera del esquema tradicional de la triada Sanguinetti-Batlle-Bordaberry. Seguro vamos hasta el final, porque ahora se juega más que una elección interna, está en juego el destino real del partido. Si termina siendo una cueva conservadora y reaccionaria, que es lo que representa hoy, o vuelve a retomar una senda de progresismo y sensibilidad social”.

Interrogado sobre la figura del senador Bordaberry y las diferencias ideológicas que lo obligaron a alejarse, Amado lo define como un rival al que la actividad política “lo deterioró”. “Por tener una ambición de ganar la interna y liderar al partido, deberíamos tener una actitud de mesura y responsabilidad”, pero al excandidato presidencial “le cuesta mantenerse en el carril político ideológico” porque “tiene dobleces e incongruencias y no sabe vivir naturalmente las diferencias. Esa lógica de que ‘si pensás distinto a mí sos un traidor’, denigra esa convivencia democrática que nos hace sentirnos orgullosos del sistema político que tenemos, más allá de las distancias”.

Durante el año electoral, el legislador recuerda que “más allá de las diferencias” guardó “silencio para no torpedear la performance política que se podía llegar a alcanzar”, pero “cuando todo terminó empezamos a decir las cosas que sentíamos a sabiendas de que, si eso duele, que duela, si desequilibra emocionalmente a Pedro, que lo desequilibre”, porque “si no puede mantenerse en sus cabales al recibir críticas”, entonces “que se maneje, de esa realidad yo no me puedo hacer cargo”. “Yo conocí varios Bordaberry, y creo que la actividad política le hizo mucho daño personal, lo hizo ir cambiando personalmente, lo deterioró. Ojalá que encuentre la forma de reciclaje y reconstrucción personal para que no le afecte ni lo estropee”.

Más radical

Foto: Twitter de Fernando Amado.

En relación al vínculo familiar, en especial con su padre, que estuvo relacionado a los ámbitos castrenses en los años de la dictadura, el representante cuenta que sus padres “sufren” a diario porque saben que sus planteos “son frontales y pueden llegar a situaciones de enfrentamientos duros”. “Todo lo que hago lo viven con nerviosismo y sufrimiento por las consecuencias que puede tener”.

En cuanto al tema ideológico, aclara que “ese es un asunto que está al margen del vínculo desde hace tiempo. Desde el momento que partimos de historias de vida distintas, es evidente que no hay puntos de contacto”. Admite que el pasado reciente “es algo que nos aleja muchísimo. A este tema se suma que yo me fui desayunando de una cantidad de cosas de las que en mi casa se daba otra versión, de las que tenía una cantidad de carencias, como por ejemplo cuando se negaba la existencia de desaparecidos”.

“El hecho de ir dándome de frente con una realidad que nada tenía que ver con lo que me habían contado fue bastante duro y el detonante de un proceso de radicalización y de empezar a abrazar una cantidad de causas que hacen al pasado reciente”, comenta. Además, reconoce que el tema “ha sido la razón de una fractura muy fuerte en el diálogo político en el entorno de mi hogar por lo que hemos preferido recorrer el camino del silencio en algunos temas”.

No, desde el vamos

Consultado sobre la irrupción de Edgardo Novick en la política y los señalamientos del senador Pedro Bordaberry sobre un aparente cambio de postura al momento de manifestar su apoyo al empresario, sostiene que en este punto el senador dice algunas mentiras con “mala leche”.

“Uno en política está preparado para todo, a mí me gusta jugar con pierna fuerte. Marcar las diferencias con frontalidad es bueno”, pero “para lo que a veces uno no está tan preparado es para la tergiversación y la mentira, para la utilización de episodios con mucha mala leche. Bordaberry tuvo notoria mala leche en este tema”.

“Cuando se puso en debate la concertación había poca gente en contra dentro del PC y la voz más fuerte y crítica, casi que en solitario, fue la de mi grupo que dio la batalla. Dimos la pelea interna y en una asamblea hubo dos grandes exposiciones, una a favor, del diputado Ope Pasquet, y otra en contra, que fue la mía”. Al quedar en minoría “tuvimos la necesidad como sector, porque Pedro nos lo pidió así, de votar, y como sabemos de lealtad y de dar las batallas perdimos y acatamos”.

“Que eso se utilice ahora de forma mezquina para querer endosarme alguna complicidad con la concertación no resiste análisis, es una fantasía que sólo puede estar en la cabeza de Pedro Bordaberry. Todos los que siguen estos temas saben que está usando una estrategia que lo devalúa como persona porque no es intelectualmente honesto”, sentencia.

Martín González