Donald Trump es el nuevo presidente electo de los Estados Unidos

LA LLAVE DEL PODER

 

AL cierre de la convención nacional republicana, el 21 de julio de 2016. AFP PHOTO / Jim Watson

Las encuestas volvieron a fallar. Hillary Clinton tenía todo pronto para ser la primera mujer en ocupar el cargo máximo de Estados Unidos, pero será el magnate inmobiliario, Donald Trump, el 45° presidente de ese país. Trump asumirá el 20 de enero del próximo año, cuando además de las puertas de la Casa Blanca, tendrá abierto y a disposición el maletín nuclear de la súper potencia mundial.

La victoria en Wisconsin, Pensilvania, Michigan y Florida fueron los bastiones de su triunfo en la puja electoral. Además, los republicanos se hicieron con el control de ambas cámaras del Poder Legislativo -la Cámara Baja y la Cámara de Senadores-, lo que hace de esta victoria mucho más estrepitosa.

De los 270 votos electorales necesarios para ser el nuevo comandante en jefe de los estadounidenses, el New York Times estima que Trump se hizo con 305, de 538 posibles.

Tras una ardua campaña electoral, cargada de agravios, acusaciones y cuestionamientos, el electorado americano terminó por inclinarse a favor del resistido candidato republicano en lugar de la ex primera dama, quien no logró inspirar ni captar la confianza de una población desencantada con la política. En la vereda de enfrente, sin embargo, Trump logró la adhesión de la clase media blanca, devenida a menos en las administraciones de Barack Obama, un sector que en general entiende que no se vio favorecido por la bonanza económica.

 

El encargado de campaña de Hillary Clinton se retira del escenario dispuesto para una eventual victoria de la candidata. AFP PHOTO / Jewel SAMAD

El nacionalismo y las políticas económicas proteccionistas promovidas por Trump, en cambio, fueron clave para lograr un sentido de pertenencia en dicha franja poblacional, que se vio por demás reflejada en los comicios. A su vez, el voto latino en el Estado de Florida fue vital para arrebatar la esperanza de los demócratas de obtener allí una victoria considerada clave.

El presidente electo sorprendió con una inusitada mesura en su discurso festivo de la madrugada de hoy, en el que reconoció que Clinton lo llamó para felicitarlo por la victoria. El futuro mandatario, además, realizó una oratoria convocando a la unidad nacional para lograr así romper las barreras de división que existen en la primera economía mundial.  Lejos de los agravios que caracterizaron su feroz campaña, el prematuro e “incorrecto” político agradeció a la candidata demócrata por su labor en el país. Clinton, sin embargo, no se presentó ante sus votantes y no ha realizado un discurso en forma pública sobre su derrota.

César Duarte