El Hospital de Clínicas se dirime entre las formas que logren financiar su reestructura

¿CÓMO SE BANCA?

Hospital de Clínicas. Foto: Portal de la Udelar

El Hospital de Clínicas, hospital universitario donde se atienden decenas de miles de uruguayos provenientes de todo el país, necesita una postergada obra de infraestructura, evaluada en 120 millones de dólares, que lo ponga en condiciones de cumplir sus funciones. La Universidad de la República ha buscado distintos caminos para su financiación, sin embargo, el gobierno nacional ha sido intransigente al plantear que el único camino posible es presentar el proyecto dentro del mecanismo de Participación Público-Privada (PPP).

En setiembre, el Consejo Directivo Central (CDC), por una mayoría muy reñida (9 votos en 16 presentes), aceptó iniciar el procedimiento de PPP para el Clínicas. Pero, echando el retruco, la Asamblea General del Claustro (AGC), por una abultada mayoría de 28 a 10, se pronunció en contra del mecanismo de la PPP para la reforma en el Hospital. Si bien esta votación de la AGC no tiene que ser respetada por las autoridades, condiciona el camino antes avalado.

¿Cómo se llegó a la situación actual?

Recorriendo los pasillos del hospital se encuentra un universo que sorprende con novedades a cada vuelta de pasillo. Trabajadores que intentan hacer sus funciones como pueden, estudiantes ansiosos en sus primeras experiencias, y los usuarios, los que están en tránsito, sobre todo en la emergencia, esperando a ser atendidos, y los internos, muchos provenientes del Interior.

En la emergencia las caras expresan el dolor que aqueja al paciente. Los comentarios que sobresalen en la sala van dirigidos a la demora en la atención. Una funcionaria se hace acreedora de los reclamos y vuelve a decir lo que ya dijo en varias oportunidades: “Hacemos todo lo que podemos”. Los funcionarios expresan que no logran cubrir toda la demanda con los recursos que tienen.

Sin embargo, cuando en los siguientes pisos se cruza a los provenientes del Interior, los que tienen familiares internados, el ánimo es otro. La tranquilidad los delata. En un ascensor una mujer de mediana edad se encuentra extraviada y da algunas referencias para que la ayuden a ubicarse. Hace semanas que se encuentra allí. Estos usuarios están satisfechos, a pesar de las dificultades, y vuelven al Hospital cuando lo precisan. Esta enorme cantidad de uruguayos no se han pasado a las mutualistas. Prefieren concurrir al hospital universitario, no obstante las dificultades notorias por las que atraviesa.

Los funcionarios hacen esto, aquello y mucho más para que ese gigante siga funcionando. Según sus testimonios, siempre aparece lo que falta como para “empujar el barco”.

Sala de Redacción, habló además con la directora del Hospital, Raquel Ballesté, con dos integrantes del CDC, Valeria Sánchez por los estudiantes y Federico Kreimerman por los egresados, y con Hugo Etcheverry, integrante de la Unión de Trabajadores del Hospital de Clínicas (UTHC). Todos coincidieron en la precaria situación del hospital y compartieron la opinión de que este drama es consecuencia de varias décadas de abandono que ha sufrido el nosocomio.

Ballesté declaró que “desde hace varios años no se hace una inversión importante en lo que es planta física e infraestructura” y aclaró que “los cambios parciales que se han hecho hasta el momento no abordan las necesidades estructurales del hospital”. Es catgórica en la conclusión: “no ha habido dinero ni para hacer un mantenimiento de la planta física”.

Valeria Sánchez encuentra las causas en la “postergación presupuestal y en que el hospital no ha sido tenido en cuenta en las últimas décadas”. Y pone como ejemplo la asignación presupuestal de 2010-2015 en la que el Hospital recibió solo el 16 por ciento de lo que solicitó. En sintonía, Federico Kreimerman sostuvo que “la merma en los recursos presupuestales ha sido una forma de atentar contra el correcto funcionamiento del hospital”. Y a esto agregó que el hospital queda por fuera del Sistema Nacional Integrado de Salud, sosteniéndose únicamente con el presupuesto universitario, aunque presta un servicio de salud a una cantidad tan numerosa de uruguayos.

Hugo Etcheverry, trabajador del hospital, entiendió que “el Clínicas ha sufrido un ahogo presupuestal de más de treinta años”. “Ninguno de los gobiernos le ha dado la importancia presupuestal que merece y, por eso, ha tenido una decadencia muy grande”. Etcheverry puso un ejemplo de las consecuencias que conlleva: “en 2005 teníamos alrededor de 600 camas de internación y ahora estamos en las 280. En el 2007 se recibió un aporte del pueblo venezolano de 17 millones de dólares (que se utilizaron fundamentalmente para arreglar la emergencia) pero después de eso más nada”.

¿Es la única salida?

Ante esta realidad la Universidad de la República (UdelaR) ha buscado varios caminos para encontrar el financiamiento necesario. El año pasado estuvo atravesado por la lucha presupuestal que exigía más presupuesto para la educación, acompañando un planteo de la propia UdelaR. Además, según Ballesté, “se han explorado todos los caminos: préstamos del BID, préstamos de las AFAP’s, la propuesta que se le hizo al Ejecutivo con la exoneración patronal, y a todo la única opción viable que se ha respondido desde el Ejecutivo es esa (la de la PPP), por eso se empieza a recorrer ese camino”.

Ante esta encerrona del gobierno, negando los recursos presupuestales e indicando como único camino posible la PPP, el sindicato de docentes universitarios (ADUR) acompañó comenzar a transitar esa salida. Los trabajadores del Clínicas, los funcionarios de la UdelaR, los estudiantes universitarios y los egresados, todavía se manifiestan en contra.

Las PPP nacen de una ley aprobada en julio de 2011 con el fin de promover la inversión privada, entendida como motor de la economía. Por la envergadura de los proyectos va dirigido, fundamentalmente, a generar facilidades que atraigan la inversión extranjera, entendiéndola como el dinamizador de la economía.

Para Sánchez, esta propuesta entra en la política general que vienen impulsando los últimos gobiernos que deriva en “ser servil del capital internacional”. La representante de los estudiantes indicó que con el hospital sucedió lo que entiende es el manual de la privatización: desfinanciarlo, hacerle mala prensa y, luego, ofrecer la intervención de actores privados como única solución. Consideró que las PPP le ofrecen un mayor lucro al privado, ya que los contratos pueden ser de hasta de 30 años en réditos para el privado, y que “esta alternativa que se nos plantea como la única posible implica un gasto mayor para todos los uruguayos”. Además, traerá aparejada la tercerización y la injerencia del grupo inversor en las decisiones estratégicas del Hospital de Clínicas.

Hugo Etcheverry puso la voz de los trabajadores en la misma sintonía. “Nosotros estamos de acuerdo con toda financiación que sea pública”. A su vez, recordó la propuesta de la Facultad de Medicina “para financiar la obra del Clínicas con el 50 por ciento de los aportes patronales que brinda la Universidad al fisco”. Los funcionarios se oponen a las PPP porque colocarían parte de la gestión del Hospital en manos privadas.

Todos por el Clínicas

Durante el lanzamiento el movimiento Todos por el Clínicas. Foto: Portal de la Udelar

Esta polémica ha dado nacimiento al Movimiento todos por el Clínicas, que agrupa a la FEUU, AFFUR, UTHC, además de otros gremios y grupos de usuarios. Lo que los une es la defensa del hospital, la oposición a la PPP como salida financiera y la búsqueda de otros caminos de financiación.

El martes 22 de noviembre convocaron a una movilización por la Avenida 18 de Julio, desde la Universidad hasta la Plaza Independencia. Una cuadra cubrió las dos vías de la calle atravesando toda la zona céntrica hasta detenerse frente a la Torre Ejecutiva. Allí le exigieron al gobierno que habilite otras alternativas. Con esta movilización colocaron el foco de la batalla fuera de la UdelaR, negándose a aceptar el “chantaje” del gobierno, como lo califican los estudiantes agremiados en la FEUU. Los trabajadores también se oponen a la decisión del CDC de aceptar las condiciones que pone el gobierno y, por eso, apuestan a la movilización para dar vuelta la votación en la interna de la UdelaR.

El miércoles 23 la Asamblea General del Claustro resolvió oponerse a las PPP en las áreas de la salud y la educación públicas, por lo tanto, se opuso a su utilización para la reestructura del Hospital.

Los integrantes del Movimiento Todos por el Clínicas proyectan para el año próximo un momento decisivo en el futuro del hospital, cuando se considere si el proyecto se licita o no por PPP. Para ese momento piensan dar batalla tanto en la calle como en la interna de la UdelaR. En la Universidad no hay argumentos a favor de las PPP. Sólo cabe esperar si el gobierno habilitará otro camino de financiamiento.

Bruno Lasa