Crónica de un Home Movie Day

QUE DURE PARA SIEMPRE

Foto: Facebook de Cine Casero UY

Un montón de aparatos raros y cintas coparon una de las salas de Ánima Espacio en el barrio Palermo. Algunos miraban una proyección, o esperaban impacientes a que uno de esos aparatos cumpliera su función. La sala en la que habitualmente se daba clase de acrobacia en tela, danza, tango, reiki, esta vez se dedicó a recuperar la memoria. Y cuando el mecanismo se puso en marcha, el ruido de los rollos de las cintas impuso su presencia y se sintió que los recuerdos iban desempolvándose. De esta manera, salieron a luz los viajes de la abuela que no se sabía que había hecho. El descubrimiento de un cine antiguo que estuvo perdido por la Feria Tristán Narvaja. El toque de los Shakers arriba de un barco en Bolivia y el documental sobre Egipto de un periodista que ya no está presente, pero que revivió durante los minutos en que otros dedicaron su tiempo en recordarlo.

El objetivo del Home Movie Day es dar valor a ese tipo de películas consideradas como patrimonio audiovisual y también como recuperación de la memoria. “Este proyecto está dedicado a esas imágenes de la vida cotidiana y experiencias compartidas que permitan revivir recuerdos, tradiciones, festejos”, remarcó Julieta Keldjian, una de las organizadoras del evento. Mucha de la gente que se acercó tenía varias cintas en su casa pero no sabía cómo reproducirlas y por lo tanto desconocía su contenido. “Como este año estamos dentro de las actividades del festival Phono Cinema, y su consigna es la música, invitamos especialmente a esas películas que tienen algo de sonido”, comentó Keldjian. Aunque gran parte del material puede que sea mudo, se valoró “aquél en que la gente está cantando, ya que se interpreta que la música también se transmite a través de imágenes”, señaló.

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Cesar Giacosa, uno de los asistentes que llevó registros audiovisuales para compartir, contó que lo que iba a mostrar era parte de la historia de su vida, el valor sentimental que tiene para él y el aporte que fue para la televisión nacional. “Yo tengo varios VHS del material de mi padre. Él trabajó en la tele en los 60-70. Falleció hace un año, se llamaba Carlos Giacosa. Hizo varios documentales y traje algunos para compartir, de los que sólo conozco sus títulos, pero me enteraré con ustedes de qué tratan“. En uno de sus documentales sobre Hong Kong se volvió a recuperar la imagen y voz de Carlos diciendo: “Se pueden presentar los contrastes que hacen de esta ciudad una fuente inagotable de asombros y sorpresas, en el marco de fascinantes paisajes”. En otro de los videos temblaba tanto la señal que el proyector no funcionó de la mejor manera. Keldjián explicó que eso se debía a que “antes las cintas eran hechas con materiales bien caseros“. Pero otro VHS de Giacosa que sí anduvo fue el titulado: “Las Riberas del Nilo”, un documental sobre Egipto. Ambos documentales fueron emitidos en su momento por Montecarlo Televisión.

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Estoy haciendo un documental sobre la vida de Hugo Fattoruso. Hace poco aparecieron alrededor de 25 cintas“, contó Santiago Bednari y explicó que el material con el que cuenta trata de filmaciones caseras que ellos hacían. Por ejemplo “ésta, titulada ‘Shakers en un barco en Bolivia’, fue en una gira, y ahí mismo tocaron en la proa de un barco en un puerto“. Si bien no estaba clara la fecha de las filmaciones, Bednarik acotó que “si tienen bigote debe ser del 67, porque hasta el 66 no usaban. Cuando empezaron a usar Los Beatles, ellos también“. Y en otra parte de la cinta, también se pudo ver a Los Shakers junto a Ruben Rada dando un show en un programa argentino de Canal 9, conducido por Antonio Carrizo, “todo registrado aparentemente por su mánager“, expresó Bednarik.

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Lucía Dotta contó que ordenando la casa de sus abuelos encontró películas que nunca había visto. “Están en un sobre con unas letras en árabe, y al lado dice ‘Viaje abuela Pepa’, que supongo que será al Líbano -la familia de mi abuela era de allí-. Así que lo traje para descubrir de qué trata“, explicó. Durante la proyección preguntó: “Son como unas cataratas, ¿no?”. Y se observó un cartel que decía ‘Niagara Falls’. “¿Quién habrá ido a las Cataratas del Niágara?“, se cuestionó  pasando de un misterio a otro. En otra de las cintas, se leyó un cartel que decía ‘Miami Aquarium’. Y al rato una imagen del Capitolio en Washington.

Ese parece el mismo viaje, pero es a color. ¿La misma cámara puede filmar película a color y en blanco y negro?”, preguntó Dotta. Keldjian respondió que sí, y en ese momento se abrió un ámbito de taller espontáneo, en el que la organizadora explicó que existen Súper 8 y 8 milímetros blanco y negro y a color. La diferencia entre estos formatos es que el Súper 8 tiene una perforación más pequeña, lo que le da más espacio para la imagen.

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Uno de los asistentes al Ánima Espacio, Diego Soria, compartió una cinta filmada por su abuelo. “Mi abuelo filmaba básicamente casi toda la historia familiar“, comentó.  “Crecí con la anécdota de que mi madre -la hija de mi otro abuelo- aparecía en este desfile del Centenario de Villa Colón en el año 72Casi diez años después del fallecimiento de mi abuelo, mi abuela me pide para digitalizar un material. Ahí accedo al archivo de la familia y me encuentro con esta imagen que ahora si puede hacer un breve telecinado y tenerla“, expresó Soria. Acceder a este archivo “me hizo retroceder en el tiempo y ver en qué contexto y qué lugar ocupaba mi madre en esta familia“.

Juan Manuel Bauzá