La salud pública como eje de la nueva propuesta sobre consumo de alcohol

UN BRINDIS POR LA REGULACIÓN

AFP PHOTO / JEAN-PHILIPPE KSIAZEK

Retrasar el inicio del consumo de alcohol es el “objetivo explícito” de la ley integral de Regulación de Bebidas Alcohólicas en la que está trabajando una comisión multipartidaria. El proyecto no contempla subas en los precios de las bebidas alcohólicas ni prohibiciones para su consumo en la vía pública, sino que se enfoca en “disminuir los daños asociados al consumo problemático” que se reflejan en grandes problemas de salud pública, explicó a Sala de Redacción Luis Gallo, diputado oficialista e integrante de la comisión que está elaborando el documento.

En este sentido, la Encuesta Nacional en Hogares sobre Consumo de Drogas de 2016, realizada por la Junta Nacional de Drogas (JND), arrojó que la edad de inicio del consumo de alcohol es cada vez más temprana y actualmente se ubica en los 13 años. Durante la adolescencia el cerebro es particularmente vulnerable y quienes consumen alcohol en esa etapa tienen más probabilidades de generar dependencia que aquellos que inician el consumo con mayor edad, según el libro de investigación “De riesgos y placeres”, publicado en 2013 por David Martínez Oró y Joan Pallarés Gómez.

Consultado por SdR, el diputado frenteamplista Sebastián Sabini, referente en regulación de drogas, celebró la preocupación de las autoridades ante el problema del consumo de alcohol de adolescentes y el desarrollo de políticas públicas para contrarrestar estos hábitos. Además, opinó que en general no se considera a la bebida alcohólica como una droga, cuando es la que más daños genera, junto con el tabaco, en todo el mundo. La JND diferencia el uso del abuso de alcohol, pues es el consumo en exceso el que genera más daños a la salud del consumidor, además de afectar a terceros, como compañeros íntimos, el feto en el caso de las embarazadas, los peatones en el tránsito o las víctimas de violencia.

TRABAJO COLECTIVO

La Comisión Multipartidaria para la Regulación del Consumo de Alcohol comenzó a trabajar a pedido del presidente Tabaré Vázquez a principios de 2017. La conforman la senadora nacionalista Verónica Alonso y los diputados Daniel Radío, del Partido Independiente, y Luis Gallo, del Frente Amplio. El documento se enfoca en incorporar un registro único de expendedores de bebidas alcohólicas, limitar la publicidad, los auspicios y las promociones de tragos que ofrecen los boliches, como las “canillas libres” y los dos por uno, y extender cuatro horas el horario de veda alcohólica. Gallo aclaró que el proyecto no contempla subas en los precios de las bebidas alcohólicas, ni prohibiciones para su consumo en la vía pública.

Por su parte, Sabini expresó su apoyo a la reglamentación y apreció que sea una propuesta que respeta la libertad de quienes decidan consumir. Asimismo, sostuvo que no cree que las políticas de aumentar precios sean eficientes, ya que hay consumidores que pueden terminar accediendo a productos de mala calidad que multiplican los daños. “Me parecen políticas clasistas”, añadió.

A diferencia de las iniciativas rechazadas en 2008 y 2013, se espera que este proyecto de ley cuente con el consenso de todos los sectores políticos y sea aprobado antes de fin de año.

Álvaro Delgado