Completan el retorno de las tropas uruguayas en Haití

HAITI PARA LOS HAITIANOS

Tropas de la Minustah estableciendo un perímetro de seguridad en Les Cayes, al sur de Haití. Foto:AFP PHOTO / HECTOR RETAMAL

El envío de las tropas nacionales a la Minustah (Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití, por sus siglas en inglés) ha sido  objeto de gran polémica, comenzando por la renuncia del diputado del Partido Socialista Guillermo Chifflet, en 2005. Doce años después, el presidente uruguayo informó en el Consejo de Ministros realizado en San Luis, que las tropas uruguayas se retirarían de Haití. Pese a que bajo los gobiernos del Frente amplio el envío internacional de tropas ha sido sumamente debatido, el retiro de Haití obedece a que la ONU así lo definió.

El diputado Eduardo Rubio, de Unidad Popular afirmó que más que ayudar a restaurar la paz y la democracia, la presencia de armadas de otros países en el territorio es una amenaza a su soberanía. El parlamentario dijo a Caras y Caretas que “doce años de ocupación militar, que se hicieron con la excusa de fortalecer la institucionalidad y la democracia haitiana, que iban a resolver los problemas derivados de la crisis de hambre y de la economía y de la salud, sólo han servido para agravar esta crisis porque las tropas de ocupación para lo que están es para frenar la lucha del pueblo haitiano por su liberación y por la construcción de una sociedad justa, soberana y solidaria”.

Uruguay llegó a tener más de 1000 militares en Haití, hoy en día se encuentran aproximadamente 250, queserían repatriados en su totalidad a principios de mayo. Según Vázquez, los militares volverán al país una vez hayan terminado de “empacar los armamentos, los vehículos, preparar el material y estar disponibles para que cuando las Naciones Unidas dispongan los medios de transporte para traer a nuestras tropas”, informó “La Diaria”.

No fue el terremoto

El país ya venía con un pasado de pobreza imposible de ignorar. Siendo el país por lejos más pobre del continente y de los más precarios del mundo (esperanza de vida de 53 años, analfabetismo en más de 50 por ciento de la población y más de la mitad viviendo con menos de un dólar al día), según la página web uruguaya de estadísticas Guía del mundo.org, hay varios factores que explican la pobreza histórica de la isla caribeña.

Haití es un país conformado principalmente por descendientes de esclavos, lo que, desde un principio, causó el rechazo de grandes países imperialistas. Según un análisis de la pobreza de la isla publicado por El País digital: “Haití era la encarnación de la peor pesadilla del colonialismo blanco. Se pensaba que los haitianos eran incapaces de gobernarse a sí mismos porque eran negros”. También explican la gran diferencia con su isla vecina, mucho más próspera: “la República Dominicana contaba con algunas ventajas: no estaba superpoblada, sus habitantes hablaban español y no creole y eran de origen europeo, recibían bien a los hombres de negocios extranjeros y desarrollaron una economía de exportación”.

La liberalización de la economía de Haití, apoyada en los años 80 por el Banco Mundial y la USAID (la agncia estadounidens,e para el desarrollo)con el fin de impulsar el desarrollo de la isla tomó un giro inesperado: la política de exportación dejó a la población local casi sin alimentos para ellos mismos, y “generó dependencia alimentaria, lo cual ha demostrado ser muy peligroso para la sostenibilidad democrática de los países”, según un estudio publicado por la web de la Agencia Latinoamericana de Información. En segundo plano quedaron los temas sociales para priorizar el auge económico, lo cual empeoró la desigualdad, la educación y la atención sanitaria para el pueblo. A la situación hay que sumar entonces las catástrofes naturales, como la del tan mediático y destructor terremoto de 2010.

Según la web de las Naciones Unidas, la Minustah tiene el fin de “ayudar al gobierno de transición a establecer un entorno seguro y estable”, prestando asistencia en el restablecimiento y mantenimiento del estado de derecho, la seguridad pública y el orden público;  a su vez “proteger a los civiles que se encuentren en riesgo inminente de violencia física”.

A los argumentos que cuestionan a la Minustah y la acción de nuestras tropas, per se,  se les suma el hecho de que varios soldados uruguayos han sido acusados de abusar sexual y físicamente de un ciudadano haitiano de 18 años en 2011. No obstante, eso es sólo una pequeña porción de la cantidad de violaciones a derechos humanos que han tenido lugar durante la misión de la ONU en Haití: según un estudio realizado por la agencia de noticias internacional Rebelión.org,  los maltratos por parte de los militares a ciudadanos haitianos se han manifestado en varias ocasiones y formas. Por ejemplo, la investigación anuncia que “el 6 de agosto de 2009, un hombre de 25 años y una niñita de 5 años, fueron muertos por soldados nepaleses a raíz de una manifestación que reclamaba por la falta de luz en la comuna durante varios días”. Además, “ciento once soldados sri-lankeses de la Minustah han sido acusados en casos de explotación sexual contra mujeres menores”, entre muchos otros casos de violaciones y actos de violencia notificados.

Martina Vilar del Valle