Las altas cifras de sobrepeso e hipertensión en niños preocupan al Ministerio de Salud

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Foto: Banco de imágenes Pixabay

La situación de los más pequeños ha cambiado. Actualmente, el 40 por ciento de los niños entre 10 y 13 años tienen exceso de peso y un 15 por ciento tienen hipertensión arterial. Esta situación es reflejo del mundo adulto: la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular (CHSC) divulgó un estudio en el que afirma que siete de cada 10 adultos de entre 25 y 64 años padecen sobrepeso.

Agustina Garat, licenciada en nutrición, expresó a Sala de Redacción que “la obesidad infantil siempre fue un grave  problema de salud pública, considerada por la Organización Mundial de la Salud una epidemia mundial. Lo grave es pensar que estos niños se encuentran predispuestos fuertemente a la obesidad en la vida adulta y a la temprana manifestación de las enfermedades crónicas no transmisibles”.

Entre 1999 y 2013 se triplicó la venta de bebidas azucaradas y se duplicó la de productos ultraprocesados, lo que se tradujo en un aumento en el consumo de 15,8 a 29,5 kilos por persona por año, declaró a los medios Cristina Lustemberg, subsecretaria del Ministerio de Salud (MS). La subsecretaria explicó que esta situación es prioritaria para el ministerio, porque Uruguay está cerca de los países con más sobrepeso en la región.

La Ley 19.140 de Alimentación Saludable en los Centros de Enseñanza existe para cuidar la salud de niños y adolescentes que asisten a las instituciones de Primaria y Secundaria, tanto en el sector público como en el privado, para fomentar hábitos alimenticios saludables y generar conciencia de las ventajas que se obtienen al llevar una vida sana. A través de esta ley se quiere contribuir a la prevención de la obesidad, el sobrepeso y la hipertensión arterial. Aún teniendo en cuenta esto, hay un número muy elevado de niños con sobrepeso e hipertensión.

Los hábitos alimentarios se forman en la etapa de la niñez, y los padres cumplen un rol fundamental. Los niños aprenden de ellos, ven lo que comen y comen lo que les dan. A su vez, la televisión y la publicidad son un gran enemigo”, afirmó Garat.

El MS evalúa exigir a las empresas un etiquetado en aquellos alimentos que contienen excesiva cantidad de grasas, azúcar y sal. “Claramente estas cifras desbordan las acciones personales y exigen medidas gubernamentales, por lo que pienso que etiquetar los alimentos con alto contenido de azúcar, sodio y grasa sería sin duda de gran ayuda”, manifestó Garat.

La licenciada dijo que es fundamental que la educación alimentaria comience desde la casa y la familia, que allí está el primer paso para el cambio positivo en la salud de los niños que padecen estas enfermedades.

Arianne Garreta