Debate político y social en torno a la tipificación del crimen de femicidio

¿LIBRES O MUERTAS?

Hombres que no soportan que una mujer les sea indiferente, hombres que prefieren matar y/o morir antes de ser dejados, hombres que no pueden vernos libres, que no pueden entender que nos queremos más a nosotras mismas. Mujeres marcadas, mujeres olvidadas, mujeres domesticadas, mujeres que son solo una cifra, mujeres cascadas, mujeres ensangrentadas, mujeres muertas. Después el Estado.

El Estado

Durante la discusión parlamentaria todos los legisladores votaron por consenso la ley que modifica los artículos 111 y 112 del Código Penal e introduce la figura de femicidio, a la vez que sanciona cualquier asesinato que esté motivado por la discriminación o el odio.  Senadores de todos los partidos admitieron sentirse interpelados por las expresiones de la sociedad civil, y algunos se refirieron específicamente a la marcha del 8 de Marzo.

La senadora por el Frente Amplio Carmen Beramendi defendió el término “femicidio”, argumentando que posee un contenido profundamente social y político y que además “es resultado de relaciones de poder, dominación y privilegio entre los hombres y las mujeres”. Se refirió al crimen perpetrado hacia la mujer por su condición de tal como un “crimen de poder”, citando a Rita Segato, antropóloga argentina.

El senador del Partido Nacional Alberto Heber, por su parte, aprovechó la oportunidad para acusar a la bancada oficialista de llevar a cabo un “doble discurso” en materia de seguridad, y señaló que la oposición iba a acompañar el proyecto porque era consecuente con el aumento de penas.

Varios legisladores tanto del oficialismo como de la oposición hicieron hincapié en que esta ley no resuelve el problema, y que es necesario el tratamiento y aprobación del proyecto de Ley Integral de Erradicación de la Violencia de Género, que ingresó hace un año al Parlamento.

La sociedad

Mientras tanto, en la órbita civil se discute si la medida tendrá algún efecto sobre la erradicación de los asesinatos hacia mujeres por violencia machista. Muchos creen que esta ley sigue una lógica punitivista que en nada resuelve los problemas de violencia de género. Esa es la opinión del juez Homero Da Costa. Esta es una ley “inútil”, dijo a Sala de Redacción, y consideró que la solución pasa por otros caminos: lo más importante es la intervención de expertos como asistentes sociales, sociólogos o psicólogos.

Para el magistrado, principalmente “deben abordarse soluciones educativas. Es necesario que se haga especial hincapié en los niños en edad escolar a través de sus maestros, que se se trate en los liceos y en todos los ámbitos educativos”. “Creer que una ley penal puede resolver los homicidios de mujeres o cualquier otro delito, es un desconocimiento brutal de la realidad. Nadie en su sano juicio puede creerse que porque han aumentado las penas para ese delito específico, ellos habrán de disminuir en su cantidad, o dejarán de cometerse”, agregó.

Contrariamente, la jueza Ana Lima, abogada especialista en derechos de las mujeres, dijo a EnPerspectiva que el Comité para la Eliminación de la Discriminación Contra la Mujer está recomendando cambiar el código penal desde 2002. La doctora argumentó que nuestro Código Penal data del año 1934 y es “patriarcal y absolutamente machista, en él las mujeres ocupan un lugar de propiedad ya que se sigue distinguiendo entre mujeres doncellas, casadas, divorciadas y en el que los delitos sexuales son delitos contra las buenas costumbres”.

El lenguaje

Algunos se preguntarán sin embargo qué significa el término femicidio, de dónde proviene. Lo cierto es que Diana Russell y Jane Caputi en su libro Femicide. The politics of woman killing, definen el feminicidio como “el asesinato de mujeres por hombres motivado por el odio, desprecio, placer o sentido de posesión hacia las mujeres” y lo enmarcan como un crimen de odio.

Marcela Lagarde, antropóloga, política, feminista y profesora mexicana, amplía este concepto, planteando el feminicidio como un acto que se lleva a cabo también porque el Estado actúa con omisión, negligencia o complicidad.

Julia Monárrez, doctora en Ciencias Sociales con especificación en estudios de la mujer, agrega que el feminicidio es precedido por maltratos y abusos y que en ese sentido “comprende toda una progresión de actos violentos”. Sería correcto entonces señalar que el concepto femicidio no señala solamente el acto violento sino que lo ubica en un contexto.

Verónica Pellejero