Nueva reglamentación para estacionamientos de bicicletas, y el fomento de la bici desde la Universidad

DE BICIS Y BICICLETARIOS

Foto: Intendencia de Montevideo

La Universidad de la República (Udelar) deberá incorporar, en menos de un año, un estacionamiento para bicicletas (llamados “bicicletarios”) en cada una de sus sedes en Montevideo para adecuarse a lo establecido por el decreto departamental 35.865.

Para ello, arquitectos de la Udelar, representantes de su Unidad de Gestión Edilicia, asistentes académicos, docentes y estudiantes participaron en un taller sobre el diseño de estos estacionamientos en distintas sedes universitarias. El encuentro se realizó en el marco de las Cuartas Jornadas de Intercambio Académico “Bicicleta y Universidad”, organizado por Unibici, un programa de la Udelar para el incentivo de este medio de transporte.

Contar con un lugar seguro para estacionar bicicletas es una de las preocupaciones de los usuarios y, desde hace algunos años, también de las organizaciones e instituciones. Sus defensores aseguran que se trata de un medio eficiente en comparación con el automóvil o la motocicleta. También destacan la diferencia de costos, los beneficios a la salud  y el reducido impacto ambiental.

La existencia actual de sitios donde estacionar tiene que ver con iniciativas aisladas, tanto de privados como de entidades públicas, pero desde este mes una nueva reglamentación de la Intendencia de Montevideo (IM) buscará garantizarlos, con distintas exigencias para públicos y privados.

El texto del decreto fue redactado por la comuna en conjunto con las organizaciones Unibici, Urubike, Liberá tu bicicleta y Ciclovía, y fue enviado a la Junta Departamental de Montevideo, organismo que finalmente lo incluyó en la normativa hace un año. Este mes la IM reglamentó su implementación y comenzó a controlar su cumplimiento.

En el caso de los privados, la normativa los obliga desde abril a generar un espacio para bicicletas cada cinco lugares destinados a automóviles. Esto incluye tanto a los parkings, cuyo negocio es justamente el alquiler de estacionamiento para vehículos particulares, como a aquellos que, ya sean gratis o pagos, formen parte de un servicio lateral a los “clientes, usuarios o empleados en forma accesoria a su actividad principal”. Además, en caso de no ser gratuitos, no podrán cobrarle al ciclista más de un 10 por ciento de la tarifa para autos.

El decreto también afecta a los nuevos permisos de construcción que otorgue la IM, en donde deberá existir un requisito mínimo de estacionamientos tanto en los pliegos de licitación de obras públicas como en las concesiones de inmuebles de su propiedad. En este caso el “concesionario deberá instalar o acondicionar en el lugar estacionamientos aptos para bicicletas, de acuerdo a la dimensión de la concesión en particular y en la forma que establezca la reglamentación”.

UN GRAN ACTOR

Unibici es un programa de la Udelar que busca incentivar el uso de la bicicleta como medio de transporte. Según explicó uno de sus voceros, Adrián Santos, el programa sostiene cuatro líneas de trabajo para alcanzar su objetivo. La primera tiene que ver con la comunicación, que si bien se aboca especialmente a la población universitaria, termina alcanzando a muchas otras personas.

En segundo lugar, este programa trabaja sobre la infraestructura interna de la Udelar y en ese sentido se pregunta de qué forma puede colaborar a que se cumpla con la normativa vigente: es que la Universidad deberá incluir estacionamiento para bicicletas en cada una de sus sedes en Montevideo, al igual que el resto de los edificios públicos.

Una tercera línea de trabajo es el “fomento de la inclusión de la movilidad activa” a partir de la bicicleta, en actividades de enseñanza, investigación, extensión y gestión. “Muchas veces los estudiantes tienen que hacer un trabajo de fin de curso, una monografía o tesis y está muy bueno que si les gusta el tema de la bicicleta lo aborden. Esto además nos da una perspectiva nacional”. Santos mencionó como ejemplo lo realizado en un proyecto de estudiantes de la Facultad de Medicina, en el marco del Programa de Apoyo a la Investigación Estudiantil de la Comisión Sectorial de Investigación Científica de la Udelar, en el que se hizo un estudio cuantitativo del uso de la bicicleta en la población universitaria.

Además, Unibici también trabaja junto a instituciones a nivel nacional y departamental como la Unidad Nacional de Seguridad Vial o intendencias para la promoción de hábitos saludables. Con la IM, por ejemplo, se realizó un trabajo previo a las elecciones y se les presentó a todos los candidatos una “plataforma ciclista”. Luego de que Daniel Martínez resultó electo, mantuvieron una reunión para generar líneas de trabajo en conjunto, y la primera de ellas estuvo referida a la reglamentación de estacionamientos para bicicletas. En este tema trabajaron durante unos tres meses, con reuniones semanales entre distintos departamentos de la IM y otros colectivos ciclistas. Santos dijo que existen propuestas para trabajar con otras intendencias del país, algo que les “interesa especialmente” para que Unibici no tenga una “visión” únicamente montevideana, sino de otros lugares, particularmente donde existan dependencias de la Universidad.

PEDALEANDO IDEAS

Una ciclovía que una La Paloma con Punta del Diablo, un sistema de computación aplicado a la construcción de ciclovías y el diseño de bicicletas y bicicletarios, fueron trabajos presentados en las Cuartas Jornadas de Intercambio Académico “Bicicleta y Universidad”.

El comité académico encargado de seleccionar los trabajos ordenó la presentación en tres ejes: Territorio, Tecnología y Sociedad. Dentro del eje Territorio se presentó el trabajo que proyecta una ciclovía que una La Paloma con Punta del Diablo, en Rocha, dotada de una serie de servicios e infraestructura que aumenten su accesibilidad a mayor cantidad de público. Por ejemplo, se establecen puntos a lo largo del trayecto donde el ciclista pueda refrescarse, alimentarse o realizar reparaciones sencillas.

En el eje Tecnología, entre otros trabajos, se presentó el diseño de una bicicleta, llamada “montevideana”, que fue pensada para que sea liviana y se pueda trasladar como una mochila. Los egresados presentaron el diseño y el prototipo, y propusieron su fabricación a demanda o la venta de servicios de diseño al extranjero.

Otro de los proyectos corresponde al trabajo de fin de carrera de Ingeniería y se trata de un sistema de computación que simula, a partir de diversas variables como el origen y el destino de los viajes, el recorrido óptimo de una red de ciclovías en cualquier ciudad del país. En este eje se presentó también por parte de estudiantes, hoy egresados de la carrera de Arquitectura, un mobiliario urbano denominado Parco, que consiste en un estacionamiento para bicicletas que permite guardar otras pertenencias y que podría funcionar con la tarjeta del Sistema de Transporte Metropolitano o con una aplicación para dispositivos móviles.

En el eje Sociedad  se presentó el trabajo de un estudiante y un egresado de Historia, en el marco de un proyecto de iniciación a la investigación estudiantil, que rastrea el origen de la bicicleta en Montevideo y se remonta a fines del siglo XIX. En ese esntudio se analiza la introducción de la bici, la población que la utilizaba y las reinvidicaciones que se realizaban, así como el surgimiento del ciclismo deportivo. Otro trabajo vinculado a las humanidades realizó un estudio, como proyecto final de tesis, sobre el movimiento Masa Crítica y las subjetividades que se manifiestan en él. Por último, fue presentado por parte de un estudiante de la Maestría de Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, un estudio sobre la incidencia de organizaciones ciclistas en las políticas públicas, puntualmente en el Presupuesto Participativo de 2013.

Adrian Santos dijo a Sala de Redacción que desde Unibici se sentían “cansados y alegres”, porque hubo una “cantidad de expositores y calidad de trabajos muy importante”, y resaltó la importancia de la “sinergia” generada entre varios proyectos.

Irene Rügnitz