La IM apuesta a un turismo del tango con el centenario de “La Cumparsita”

INDUSTRIA TANGUERA

100 años de La Cumparsita / Foto: IM

“La Cumparsita” fue declarada Himno Popular y Cultural de Uruguay en 1998. Esta pieza, compuesta por Gerardo Matos Rodríguez (1897-1948) y estrenada el 19 de abril de 1917 en el bar La Giralda, es considerada “el tango de los tangos”. El éxito de esta canción comenzó en 1924, cuando Carlos Gardel la cantó con la letra compuesta por el argentino Pascual Contursi y, poco a poco, se extendió a lo largo del mundo. En la actualidad, “La Cumparsita” cuenta con más de 1.500 versiones y fue utilizada en más de 200 películas.

Para celebrar el centenario de su estreno, la Intendencia de Montevideo (IM) impulsó una serie de espectáculos a lo largo y ancho de la ciudad bajo la consigna “Montevideo cuna de La Cumparsita”. Según Jorge Navratil, director de Promoción Cultural de la IM, el objetivo de estas actividades apunta a “atesorar el pasado, enriquecerlo y proyectarlo”. El jerarca destacó que “un aspecto fundamental es apoyar a las comunidades tangueras que vienen trabajando, pero a la vez propiciar la expansión de la actividad, de forma tal que se genere una masa crítica de gente interesada para dar cierta sustentabilidad al género”.

El interés del Estado por apoyar al tango surgió en 2009, cuando la UNESCO declaró al estilo musical como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y consideró a Argentina y a Uruguay como cuna del género. En 2012, a partir de un decreto del Poder Ejecutivo, se formó la Comisión Interministerial de Apoyo al Tango (CIAT). Integrada por tres ministerios, el de Relaciones Exteriores, el de Educación y Cultura y el de Turismo y Deporte, tiene como objetivo la creación de un espacio interinstitucional que permita coordinar políticas públicas para el género y organizar las acciones que promuevan el estilo musical como símbolo de la identidad uruguaya.

En junio de 2016 se aprobó una ley que declaró a 2017 como el “año centenario de La Cumparsita”. Según Navratil, el primer paso para su conmemoración se basó en “producir visibilidad, convocatoria y actividad de forma tal que las comunidades tangueras, junto a nuevos interesados, generen un nuevo conglomerado que sustente y sostenga el tango como elemento identitario reconocido por todos, y que a la vez esa actividad cree trabajo”.

El sábado 22 de abril se realizó una de las actividades más importantes dedicadas a “La Cumparsita”. La jornada comenzó a las 16 horas cuando se realizó un “flashmob” en tres plazas del centro de la ciudad. Esta acción se define como la organización de un gran grupo de personas que irrumpe en un lugar público, realiza una acción inusual (generalmente una coreografía) y luego se dispersa rápidamente. A las 21 horas se celebró un concierto de la Orquesta Filarmónica de Montevideo en el Teatro Solís, con entradas agotadas. El director de Promoción Cultural aseguró: “Lo que hicimos fue tratar de incorporar nuevas modalidades de comunicación sobre viejos mensajes. Es una forma de que nuevos públicos con nuevos códigos reciban los contenidos que tratamos de transmitir”. Durante el resto del año se realizarán mas actividades como muestras fotográficas, desfiles y espectáculos a lo largo de la ciudad.

Navratil aseguró que es necesario dejar de lado los “códigos arcaicos” para la difusión del tango, porque de esta manera se está restringiendo la atención de los jóvenes. “A veces se actúa desde el prejuicio de que ‘el tango es música de viejos’, pero la información es ruido hasta que se comprende el código, por eso intentamos darle difusión de una forma adecuada para cada público”, sostuvo el jerarca. Actualmente, la IM y la Asociación General de Autores Del Uruguay (AGADU) están preparando una muestra sobre “La Cumparsita” con el objetivo de distribuirla en liceos. “Queremos utilizar el eje conceptual ‘qué es la identidad’ para disparar la reflexión. Ojalá logremos un pequeño intercambio entre los jóvenes en torno a quiénes somos y qué nos hace ser nosotros, porque el tango nos une como sociedad”, afirmó Navratil.

CENTRO DEL TURISMO TANGUERO

Así como Buenos Aires ha desarrollado una gran industria del tango asociada al turismo, algo que mueve cientos de millones de dólares al año, nosotros queremos generar algo similar acá”, manifestó el director de Promoción Cultural. En diciembre del año pasado se abrió el “Museo del tango La Cumparsita”, que ya cuenta con cuatro mil visitas y forma parte de los destinos del bus turístico. Cuando se le consultó si este emprendimiento ha dado resultados, Navratil expresó que pese a no tener números oficiales, cree que ha tenido un impacto. “Estamos tratando de conformar un circuito estable que pueda ser incorporado a los paquetes turísticos”, dijo. Por otra parte, el jerarca mencionó que hasta fin de año habrá más “mega espectáculos” que giren en torno a “La Cumparsita”: un gran evento en el Estadio Centenario (llamado “El centenario en el Centenario”), actividades por toda la ciudad durante la semana gardeliana y un homenaje latinoamericano a la composición de Matos Rodríguez.

El “Museo del tango La Cumparsita” es presentado como “el lugar donde se tocó La Cumparsita por primera vez”. Ubicado en la planta baja del Palacio Salvo, la única manera de acceder a él es a través de visitas guiadas, que tienen un costo de 150 pesos y una duración de 15 minutos. Junto a tres turistas (un joven argentino que parecía aburrido, un hombre de Costa Rica que no paró de tomar fotografías y una inglesa de 60 años que se sorprendió con cada historia que el guía narró) hice mi tour por el museo.

La visitas se realizan en un salón pequeño que trata de emular el aspecto del bar La Giralda, el lugar donde se estrenó “el tango de los tangos” el 19 de abril de 1917. Sus paredes están llenas de fotografías, recortes de diarios, cartas y contratos de la época que se centran en la vida y obra de Gerardo Matos Rodríguez.

El guía intercaló palabras en español e inglés para narrar la casi mítica composición de “La Cumparsita”. Cuando era adolescente, Matos Rodríguez sufría de tuberculosis y una noche en la que deliraba de fiebre sintió que volvía del más allá con una melodía. Como no sabía escribir música, se la silbó a su hermana para que la interpretara en el piano y transcribiera las notas. La primera reacción de su hermana fue escandalizarse (en esa época el tango se relacionaba con la prostitución), pero luego dejó los prejuicios atrás al concentrarse en el potencial de la obra. Tiempo después, la composición fue estrenada en el bar La Giralda por la orquesta liderada por el maestro Firpo, quien tuvo que hacer que sus músicos la interpretaran seis veces seguidas gracias a la demanda del público. Después de ser cantada por Gardel en 1924, con una letra compuesta por Contursi, la composición llegó a todo el mundo y se convirtió en un éxito; sin embargo, su compositor nunca pudo cobrar por su creación porque vendió los derechos a una empresa llamada Breyer Hermanos.

Luego de 15 minutos, y de haber apreciado las fotografías y los documentos que adornan la pared, el amistoso guía nos ofreció una copa de vino edición “La Cumparsita”, creado “especialmente” para celebrar su centenario, e inmediatamente nos invitó a ver los recuerdos de la tienda de regalos: sombreros, imanes para heladera, una copia de la partitura de la canción y el vino especial, son algunos de los productos que trataron de vender. A la salida hablé con la dueña del museo sobre el rol de la IM en la creación de esa institución, pero respondió que el lugar es un emprendimiento privado. Le pregunté sobre la situación del tango en la actualidad, y contestó que no conocía mucho sobre el tema y se fue, para hablar con otros turistas y venderles la visita guiada. Quien guía los recorridos en el Palacio Salvo tampoco supo brindarme respuestas concretas: “el género no está en su mejor momento”, “falta apoyo” y “espero que los jóvenes acompañen”, fueron algunas respuestas.

LO QUE FALTA

Actualmente, AGADU se encuentra al frente del acervo del tango en Uruguay y cuenta con el archivo personal de Gerardo Matos Rodríguez. Sin embargo, si uno quiere profundizar sobre el tango o sobre los artistas, debe realizar una búsqueda en distintos espacios. Mauro Ramírez, integrante de la comisión directiva de Joventango, una de las instituciones tangueras más grandes de nuestro país, contó a Sala de Redacción que AGADU y la Biblioteca Nacional tienen muchos documentos, pero el problema se centra en que no existe un lugar específico donde encontrar información. “Tenés que moverte por distintos lugares para encontrar material. Nosotros queremos crear nuestro propio archivo pero no contamos con los recursos ni el personal para esa tarea”, aseguró Ramírez.

Por otra parte, el directivo planteó que en el Mercado de la Abundancia (ubicado en Yaguarón 1290), sede de Joventango desde 1996, la IM abrió una licitación para que el lugar se pueda convertir en una “catedral del tango”, pero para lograrlo se requiere una reforma del local y una inversión de al menos 5 millones de dólares. Ramírez aseguró que actualmente viven una “situación de incertidumbre” porque en diciembre del año pasado venció la concesión de veinte años que la Intendencia le otorgó a la institución y, actualmente, no saben si podrán seguir funcionando en el predio.

Había una cosa muy firme de que había que abandonar el lugar pero todavía estamos a la espera de qué va a pasar. Por ahora no han venido de la IM y no nos han dicho nada. Hay una comisión que está interesada, están buscando un proyecto y nos dieron la idea de que en una de esas nos podían dar otro lugar”, planteó Ramírez. “Sería interesante que la IM dijera que el proyecto se va a hacer y que Joventango va a estar a cargo de todo lo que tiene que ver con el tango en el lugar. Aunque nos den un lugar provisorio para quedarnos, al menos tener la idea de que nuestro lugar va a ser acá. Ahora estamos todos nerviosos, porque si la IM nos dice que nos tenemos que ir no sabríamos qué hacer. Necesitamos seguridades”, sentenció. Respecto a esto, Jorge Navatril mencionó que la licitación está en proceso y que se encuentra disponible en internet. Sin embargo, no es posible acceder a ella porque, según el personal de División Compras de la IM, todavía no se abrió.

Rodrigo Guerra