El atentado de Manchester, un cambio cualitativo

LOS NIÑOS COMO INSTRUMENTO DE TERROR

Un bebé secuestrado por el EI, aguarda en la frontera turca después de ser liberado por fuerzas kurdas. Foto: AFP PHOTO / BULENT KILIC

En la noche del lunes 22, tras el final del recital de la cantante estadounidense Ariana Grande en el Manchester Arena (Reino Unido), un hombre de 22 años identificado como Salman Abedi irrumpió en el vestíbulo del recinto y cometió un ataque suicida al activar un dispositivo explosivo que provocó dos detonaciones. Como Grande es una cantante que alcanzó la fama a través de sus participaciones en shows infantiles y ahora se desempeña como solista de canciones pop para adolescentes, esa noche el público del recinto (con una capacidad para 21.000 personas) estaba mayoritariamente formado por menores de edad junto con adultos que los acompañaban. El acto terrorista acabó con la vida de 22 personas, entre ellas al menos 10 menores de edad, y dejó 116 heridos.

La mañana siguiente al ataque, el grupo yihadista Estado Islámico (EI) se adjudicó el hecho, y es posible considerar que esta es la primera vez que el EI comete un ataque terrorista en Europa contra niños y adolescentes. Sala de Redacción se comunicó vía mail con el especialista en análisis de terrorismo yihadista, Carlos Igualada, quien además forma parte del Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo (OIET) con base en España. El especialista afirmó que “en Europa no es la primera vez que se comete un acto de forma directa contra gente joven, como ya sucedió en los atentados de París en noviembre de 2015 [donde se hicieron ataques a la sala de conciertos Le Bataclán y a restaurantes]. No obstante, en este caso es la primera vez que los objetivos eran niños y adolescentes y este es un hecho a tener en cuenta”.

¿Qué es el Estado Islámico?

El especialista en análisis de terrorismo yihadista planteó que el Estado Islámico (EI), también conocido como “Daesh”, es un grupo terrorista que surgió como una evolución de la rama de Al Qaeda (organización paramilitar islámica creada en 1988) en Irak. Igualada explicó que en junio de 2014 se proclamó el califato, cuyo objetivo es instaurar la ley islámica, denominada sharía, a nivel global. “El Daesh ha sido la única organización yihadista hasta la fecha fue capaz de hacerse con el control territorial de amplios dominios”, aseguró el experto al refierirse a que, en sus momentos de mayor expansión, los territorios sometidos a la dirección del EI fueron gran parte de Irak y una porción de Siria.

La ideología yihadista se basa en una interpretación rigorista del Corán (libro sagrado del islam) y de las leyes islámicas en la que cualquier postura o doctrina contraria a sus ideales es rechazada y perseguida; por lo tanto al resto de las personas se las trata como apostatas e infieles. El directivo de la OIET afirmó que el EI hace un “uso interesado de los preceptos del Islam y una manipulación de sus principios fundamentales, como es el caso de la Yihad, que en realidad debería entenderse más como una lucha personal y espiritual por convertirse en un buen musulmán, en vez del simple hecho de inmolarse en un atentado”.

El especialista de la OIET planteó que los yihadistas tienen una interpretación “extremista” del Islam que les permite justificar sus ataques a los no musulmanes, debido a que “sus miembros sienten que el resto del mundo quiere acabar con su religión”. Al basarse en el capítulo 47 del Corán, que establece que “cuando te encuentres con los infieles, atácalos en el cuello”, el EI justifica cada uno de sus actos terroristas, los cuales incluyen decapitaciones, asesinatos en masa y fusilamientos de niños que son filmados y luego compartidos en internet como forma de propaganda.

Menores de edad como el centro de ataques terroristas

Si bien con el atentado de Manchester ésta es la primera vez que en Europa se realiza un ataque centrado en niños y adolescentes, en Oriente Medio ya hubo varios antecedentes de actos terroristas sobre menores de edad. En 2015, el EI compartió imágenes en internet del fusilamiento de 200 niños en Siria, y en enero de este año hubo un ataque químico en la localidad de Jan Seijun de Siria, donde murieron 20 niños, y que también fue atribuido al EI.

A partir de la difusión de imágenes de niños agonizando en hospitales por los efectos de los químicos, se generó un repudio mundial por el ataque a menores de edad y el uso de este tipo de armas. Respecto al impacto de las imágenes relacionadas con niños, el experto planteó que la fijación de personas de corta edad como objetivos debe ser vista como un elemento sobre el cual se crea controversia y, especialmente desde la moralidad occidental, se ve como un ataque contra los más desprotegidos  e inocentes, lo que crea un impacto [de terror] todavía mayor en la población”.

Por otra parte, el EI también ha compartido imágenes propagandísticas en las que utilizan a niños para asesinar “infieles” y luego los obligan a posar junto a los cadáveres. “Estas acciones son difundidas porque desde el propio Estado Islámico son conscientes del impacto que estas imágenes causan en la sociedad occidental. El hecho de ver a un niño empuñando un arma no es algo a lo que estemos acostumbrados en Europa, por lo que el impacto que tiene un niño asesinando a otra persona es mucho mayor que en otros casos. Desde nuestra óptica es totalmente incomprensible que estos individuos utilicen a jóvenes con el fin de cometer actos de barbarie”, aseguró Igualada.

Los medios como propagación de los objetivos del acto terrorista

Esta semana se han difundido alrededor del mundo imágenes tomadas por los presentes en el Manchester Arena en el momento del ataque terrorista. Si se le añade la cobertura de las trágicas historias de los niños y adolescentes que fallecieron en la explosión, se hace posible sugerir que la sobreexposición de este tipo de imágenes podría generar un efecto negativo sobre la población porque se ocasiona más miedo sobre la sociedad.

A propósito, el especialista en análisis de terrorismo aseguró que la sobreexposición de estas imágenes es “una de las claves” por las cuales el EI se ha convertido en “una de las amenazas más importantes” para la sociedad. “En ocasiones, los medios de comunicación han llevado a cabo una sobreinformación de los sucesos, tratándolos de una forma sobredimensionada que altera la percepción real que la población tiene sobre este fenómeno”, reflexionó Igualada.

En Europa, al día de hoy el miedo provocado por el terrorismo yihadista está presente en toda la sociedad y la sensación que se tiene es como si todos los días se estuviesen cometiendo atentados, cuando realmente no es así”, dijo el experto en yihadismo. Para finalizar, Igualada dijo que la “verdadera alarma” se encuentra en países como Irak y Siria, ya que “los ataques terroristas pasan todos los días”; sin embargo de esos lugares “apenas llegan noticias sobre estos hechos”.

Ataques a los lugares de ocio europeos

Una característica común a los últimos atentados en Europa es que en el último año y medio, el Estado Islámico buscó atacar los lugares de ocio del estilo de vida social occidental, en vez de centrarse en actos políticos o personajes de la política. Además del acto terrorista ocurrido al finalizar el concierto de Ariana Grande en Manchester, es posible citar los ataques de París en noviembre de 2015, donde se realizaron atentados en la sala de conciertos de París Le Bataclán donde se presentaba el grupo Eagles of Death Metal, algunos restaurantes del centro de la ciudad y un intento fallido por irrumpir en el Estadio de Francia donde se estaba jugando un partido amistoso entre Francia e Inglaterra. También se puede mencionar el ataque terrorista a la estación de metro y el aeropuerto de Bruselas, ocurrido el 22 de marzo de 2016.

Por otra parte, el atropellamiento masivo se puede percibir como un patrón en las formas de ataque elegida por los miembros Estado Islámico en Europa, ya que es una forma de ataque simultánea, difícil de prevenir, individual e improvisada. Ejemplos de esto son: un atropellamiento en el mercado navideño de Berlín en diciembre de 2016 donde murieron 12 personas y un camión robado en Estocolmo que mató a 5 personas en un centro comercial en abril de este año. Con los casos mencionados se vuelve a comprobar la idea de ataques a los lugares de ocio de la vida occidental. Siguiendo con los ejemplos, también se puede citar al atacante atropelló a varios peatones del puente de Westminister de Londres en marzo de 2017 y al terrorista que asesinó a 86 personas con un camión durante un desfile por el paseo marítimo de Niza (Francia) en julio de 2016.

Rodrigo Guerra