La comisión del barrio Flor de Maroñas con más y nuevos proyectos

ROMPER LAS ETIQUETAS

 

Teatro de Flor de Maroñas. Foto: SdR / Victoria de la Llana

Son las cinco de la tarde y en el teatro de Flor de Maroñas, ubicado en las calles Manuel Acuña y Del Fuerte, hay un grupo de niños que bailan en el escenario del tablado, guiados por una tallerista. Amable, Jesús Silva, confitero y miembro de la comisión del barrio, expresa que desde diciembre son una nueva comisión, pero que previo a su conformación, crearon un grupo de apoyo a la comisión que existía antes, “debido a que hace dos o tres años atrás se generaron hechos  de violencia que  llevaron  a la suspensión de los eventos que se hacían aquí en el tablado”. Al principio eran unos pocos y contaban con el apoyo de distintos servicios de la Universidad de la República (Udelar), como la Facultad de Psicología y Ciencias Sociales, que ayudaron con el vínculo entre vecinos y trabajaron con los lugares más conflictivos del entorno.

Como parte de la comisión de apoyo, Silva cuenta que comenzaron a moverse y a hablar con la gente. “El primer evento que hicimos fue el día del niño, cuando se reunieron más de 300 niños en la plaza, algo que nunca se había visto. La gente quedó impactada por el movimiento que hubo. Tuvimos el apoyo de Esquinas (de la Cultura, de la Intendencia de Montevideo) que nos envió un circo. Y entre todos, con ayuda y colaboración de algunos comercios, pusimos un lunch”.

El programa Esquinas de la Cultura tiene como objetivo “impulsar una cultura diversa y democrática, que desarrolla la participación y cooperación de organizaciones y ciudadanos”. Ofrece más de 150 talleres gratis en todo el departamento de Montevideo y esto incentivó a los vecinos del barrio a sumar más actividades. “Esto (el evento del día del niño) fue el impulso para empezar a trabajar más en serio y ver que podíamos encontrar vínculos, hacer que esos chiquilines que estaban muy etiquetados por vivir en una zona de asentamientos, fueran integrados y se sintieran parte del espacio”.

Silva también comenta que en diciembre hubo elecciones dentro de la comisión y se presentaron con un grupo de socios, para a partir de allí comenzar a generar las actividades. Esto provocó un gran cambio: “el año pasado por ejemplo asistían  por semana 26 chiquilines  y algunos adultos. Este año concurren más de 200 niños y adolescentes y viene mucha gente mayor”. Además de los talleres proporcionados por el programa Esquinas, la comisión del barrio ha sumado otros que son brindados por vecinos y allegados al barrio: ealización de mandalas, elaboración de atrapasueños, artesanías en cuero y vidrio, uñas esculpidas, maquillaje, podología, falso mimbre y clases particulares, dictadas por una vecina que es una profesora retirada.

Estos talleres buscan no solo integrar y entretener, sino también preparar y dar oportunidades a aquellos adolescentes que no estudian en una institución. De esta forma aprenden un oficio y tienen una fuente de ingreso para el futuro. Silva manifiesta que su objetivo es tender puentes entre los adolescentes y el mercado laboral: “tenemos una profesora excelente que además de darles su taller está promoviendo por medio de L’Oreal, que las adolescentes que se destaquen más, puedan conseguir una beca para que terminen allí su capacitación de maquillaje”.

Silva entiende que estas actividades se vieron reflejadas en el carnaval de este año, porque “tuvimos un carnaval recontra tranquilo, no hubo un solo problema. Fuimos generando un espacio donde los chiquilines se vayan sintiendo parte, donde no son excluidos, son incluidos”. Además de los talleres y actividades que se hacen a menudo, en el teatro ensaya un grupo de parodistas y una revista de jóvenes, quienes también participan y colaboran en las actividades. Además se sumará a ensayar allí la escuela de Samba del barrio. Según Silva, esto convoca y repercute en los chicos del barrio.

En octubre de este año comenzará la construcción de un polideportivo con 12 salones, baños y vestuario. Además, se harán tribunas en el teatro, se cambiará el escenario y se mejorará la policlínica: “es un proyecto que sin dudas va a cambiar el barrio. Y si bien lo va a gestionar la Intendencia, lo vamos a cogestionar nosotros también junto a la escuela y el babyfutbol. Vamos a conseguir lo que queríamos, juntar a la escuela, la UTU, a todos los centros deportivos. Y vamos a tener el lugar ideal para que eso suceda. Todos aportando un poquito podemos hacer que cambie la imagen que hay del barrio”. Silva expresa que están intentando que lo que hacen se conozca fuera del barrio, “para demostrar que  no es  tan malo como dicen. Hay algunas cosas malas, pero como pasa acá, pasa en Carrasco, en Pocitos, en el Centro, donde sea”.

Al finalizar el diálogo, Silva plantea: “Nací en el barrio y veía que el único espacio hermoso que teníamos se estaba perdiendo y creía que podía ayudar y convencer a otros vecinos a arrimarse. Con estas cosas uno trabaja para que haya menos niños en la calle, haciendo travesuras, y estén dentro de un espacio que los ayude a crecer como personas”.

Victoria de la Llana