Periodistas del mundo denuncian la grave situación de sus colegas en México

ROMPIENDO EL SILENCIO

Protesta en Buenos Aires frente a la Cancillería. La foto de Javier Valdéz cubre la bandera mexicana. Foto: AFP / JUAN MABROMATA

El asesinato del reconocido periodista Javier Valdez, el pasado 15 de mayo, hizo eco en varias partes del mundo, donde colegas del oficio y trabajadores de los medios se manifestaron reclamando justicia al Estado mexicano..

Cerca de 600 profesionales, en su mayoría periodistas, pero también escritores,  fotógrafos, sociólogos, historiadores, adhirieron, en Argentina, a un manifiesto titulado “No al silencio”. El mismo denuncia que: “Hay más de 100 periodistas asesinados. Ninguno de esos crímenes ha sido investigado. Reina la impunidad. También hay por lo menos 23 periodistas desaparecidos y decenas más amenazados y desplazados de su ciudad de origen. Por eso México es hoy el país más peligroso para ejercer el periodismo en América Latina y uno de los más peligrosos para los trabajadores de prensa en todo el mundo” .

El comunicado exige al presidente mexicano “que haga efectivos los mecanismos de protección para los periodistas y al Estado en su conjunto que investigue, aclare y sancione asesinatos que siguen marcados por la plena impunidad”. Luego, enlista y nombra, uno por uno, a los seis periodistas asesinados en lo que va del año, especificando dónde y cómo los mataron.También exigieron a su presidente, Mauricio Macri, “que ponga fin a su silencio sobre la tragedia humanitaria que vive México y que se solidarice con los desaparecidos, asesinados, desplazados, amenazados y con el resto de las víctimas de la guerra contra el narcotráfico”.

El manifiesto surgió como reacción al comunicado oficial que la Cancillería argentina brindó el 18 de mayo, en donde explicó que “se suma al repudio internacional frente al asesinato del periodista mexicano Javier Valdez Cárdenas” pero también expresó su apoyo a la lucha contra el narcotráfico y solidaridad con el gobierno mexicano, que hasta ahora no ha tomado medidas adecuadas para proteger a sus periodistas, lo cual se hace evidente en las cifras de asesinatos que aumentan cada año.

Aparte de las demandas por escrito, decenas de personas convocadas por la Asamblea de Mexicanxs en Argentina se manifestaron frente a la Cancillería, el 24 de mayo, donde se desplegó la bandera mexicana y se levantaron fotos de los periodistas asesinados este año.

También en Chile hubo movimiento: el viernes 19 de mayo, un grupo de periodistas marchó hacia la Cancillería chilena, liderados por una pancarta que exclamaba “cuando se asesina a un comunicador se silencia el derecho de la información”, según el portal web de La Jornada, diario del cual Javier Valdez era corresponsal. Los manifestantes chilenos repudiaron “cómo un gobierno cómplice, como es el gobierno mexicano, ha auspiciado el asesinato de colegas como Sonia Córdova, como Javier Valdez y como tantos más que siguen muriendo a expensas de los delincuentes, del narcotráfico y también del gobierno mexicano” y demandaron que el gobierno chileno tome acción a favor de las víctimas, informó el medio.

El silencio también se rompió al otro lado del Atlántico: numerosos trabajadores de la prensa española y representantes de los Colegios Profesionales de Periodistas de numerosas partes del país se agruparon en la puerta de la embajada de México en Madrid, donde denunciaron la violencia contra periodistas, informan los medios. Sobre todo, hicieron énfasis en la impunidad que reina en México, que pone en riesgo la libertad de expresión. Exigieron a las autoridades mexicanas que pusieran en marcha las investigaciones de los ataques a sus colegas mexicanos, también bajo el lema “No al silencio”.

Las relatorías especiales de libertad de expresión de la ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) hicieron públicas sus demandas. Indicaron que “la violencia pretende silenciar el valiente trabajo de periodistas que como Javier Valdez reportan e informan a la sociedad mexicana sobre asuntos de interés público a pesar de las amenazas y el riesgo constante”. Y agregaron que: “La Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos Contra la Libertad de Expresión (FEADLE), ahora bajo un nuevo liderazgo, debe producir resultados concretos en esta y otras investigaciones para demostrar que el Estado mexicano está luchando contra la impunidad de estos crímenes de forma prioritaria”.

Se espera que la atención internacional presione al gobierno mexicano a tomar medidas más efectivas, no sólo contra la violencia, que parece ser ley y se refleja en las cifras de desaparecidos que superan los treinta mil, sino contra la impunidad: el 99,75% de los asesinatos a periodistas en México no son investigados ni castigados, según cifras de la FEADLE. Así sí que es fácil perder.

Martina Vilar del Valle