Skaters uruguayos hablan de su cultura, el reconocimiento como deporte olímpico y la enseñanza del skate

SOBRE RUEDAS

Pista de patinaje de Parque Rodó. Foto: SdR

Entre los skaters no hay consenso de qué significa el skate. Para algunos se trata solo de un deporte, para otros es mucho más que eso: es un estilo de vida, una cultura.

La pregunta “¿qué es el skate?” es polémica porque es personal, “vos lo tomas como un estilo de vida, pero es un deporte como cualquier otro”, explicó Renzo Marzarini, secretario del Comité de Skateboard de Uruguay y profesor de skate. “Yo lo practico como deporte y como hobby, manifestó Nicolás, un skater de 15 años que patinaba en Buceo. “Hay gente que se toma el skate como una filosofía de vida, pero para mí es un deporte y una manera de estar con otras personas”, comentó Sophia Ferrari, profesora de skate.

El skate abarca a la música y el arte, involucra a personas que comparten más que un deporte y tienen una misma manera de ver el mundo, manifestó Mauricio Carreño, skater y realizador, editor y diseñador de lalija.com, la primera página web de Uruguay dedicada exclusivamente al skate.

Federico Rossotti patina desde hace 17 años y cree que el skater es “una mezcla de deportista y artista”. Forma parte de un grupo que tiene su lenguaje, su música, sus revistas y sus marcas. “Todo lo que he hecho en mi vida fue por el skate, desde que empecé a andar no hubo vuelta atrás, mi mundo se transformó en esto”, reflexionó.

Para la skater María Paz Muñoz es un deporte pero también una cultura porque cuando “vos entrás al ambiente del skate entrás a otro mundo. Es otro estilo de vida y son otros valores, como la solidaridad y el compañerismo, es todo demasiado bueno comparado con todo lo malo que pasa alrededor”.

Emiliano Alvez, vicepresidente del Comité de Skeateboard y profesor de skate, afirmó que puede ser solo un deporte pero también puede transformarse en “un estilo de vida, cuando vas a trabajar con los championes rotos y para todos lados con el skate bajo el brazo”.

“La cultura del skate viene de Estados Unidos, se vincula con una ideología radical, porque hacer skate era ilegal, era molesto”, explicó otro skater mientras patinaba en la pista de Buceo.

Este deporte extremo surgió en el estado de California en los años 1960 y 1970. La creación del skateboard se basó en la adaptación de la tabla de surf en la tierra, un pedazo de tabla de madera a la que se le añadieron ruedas de patines. Así, el skate vino a suplir al surf en épocas de escasez de olas, comentó Federico.

Pista del Buceo. Foto: SdR

Los skaters aparecieron en Uruguay a principio de los ochenta, “ordenados en torno al skate, sin otras características”, y fueron importando otro tipo de rasgos distintivos, por ejemplo los gustos musicales, que son “relativamente homogéneos” y van desde el punk al hardcore y al hip hop. También la forma de vestirse “con ropa ancha y marcas de skater”, como Adidas Skateboarding, Baker, DC, Dropdead, Element, Emerica, Nike Skateboarding, Santa Cruz, Vans, Volcom, según el libro “Tribus urbanas en Montevideo. Nuevas formas de sociabilidad juvenil” (2002).

Sin embargo, Tomás Alvez comentó que ahora cada skater se viste como quiere y escucha la música que le gusta. Sophia dijo que ella, por ejemplo, escucha jazz. La imagen del skater “se globalizó”, ahora las marcas de skate son usadas por otras personas, no necesariamente por las que practican el deporte, explicó Renzo. La única forma de reconocer hoy a un skater es por sus championes, que siempre están gastados, de una forma particular, a los costados, comentó Emiliano.

RECONOCIMIENTO OLÍMPICO

El 3 de agosto de 2016, el Comité Olímpico Internacional aprobó la incorporación del skate para los próximos Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Como consecuencia, se le pidió a la Federación Uruguaya de Patinaje que incluyera al skate y a partir de ahí se creó el Comité de Skateboard.

Que sea un deporte olímpico significa “reconocimiento” tanto para el skate como para el skater, que pasa a ser considerado un “atleta”, opinó Emiliano. También significa que Uruguay tendrá que construir una pista que sirva para un sudamericano, requisito obligatorio para todos los países.

A algunos skaters no les gusta que sea un deporte olímpico “porque dicen que el skate es de la calle”. No entienden “cómo los jueces van a juzgar al skate cuando es algo tan libre”. No les gustan muchas cosas como la ropa con la que van a tener que competir, “porque ellos tienen sponsors y ahora van a tener que usar la ropa de cada federación”. Además, el skate es algo personal, “cada uno elige sus piezas, los championes que usa;  el antidoping tampoco les gusta a los skaters”, expresó.

Emiliano recordó: “los yankees dijeron que los juegos olímpicos precisan más del skate de lo que el skate precisa de los Juegos Olímpicos”, y “es verdad”. La Street League Skateboarding es una liga internacional callejera de skate que se transmite en vivo por ESPN y es “muy prestigiosa”. El ganador es premiado con un millón de dólares y además se ganan joyas y autos “súper caros”. En este tipo de campeonatos lo que se invierte vuelve al skate, y “en el caso de los Juegos Olímpicos te da miedo que te lo roben. También hay temor de que aparezca algo como la FIFA en el fútbol”. Igualmente, “el skate se retiraría, no se dejaría que se llegue a eso”, planteó Emiliano.

Renzo dijo que a los skaters “les da temor e inseguridad” que se haya convertido en un deporte olímpico, porque piensan que se le “va a quitar la esencia, la libertad”. Pero entiende que todos los deportes han pasado por este proceso y que ahora el skate está en una etapa de adaptación. De a poco, el Comité Olímpico Internacional va a escuchar las sugerencias que los skaters tengan, comentó.

Pista del Buceo. Foto: SdR

Para los integrantes del Comité de Skateboard, “no se le va a quitar nada al skate, al contrario, acá si no hacemos las cosas nosotros nadie las va a hacer”. Que llegue este reconocimiento de afuera “podría ser una gran oportunidad para fomentarlo, no veo cómo puede dañar esto al skate. Más allá de que te dicen que se va a monopolizar, le puede dar otro carácter, hacerlo más serio, para mí solo puede traer cosas buenas”, reflexionó Renzo.

Emiliano reclamó “la falta de apoyo del Comité Olímpico Uruguayo”, algo que merecen por haber entrado a las Olimpíadas. “Lo necesitamos para promover el deporte y para entrenar a los profesionales que aspiran a competir”.

EL SKATE EN URUGUAY

El skateboarding es un deporte individual que consiste en realizar diversas maniobras con una tabla de madera plana y doblada en los extremos, que tiene dos ejes (trucks) y cuatro ruedas. A este tablón se le denomina skate, que significa patineta en español, pero también se habla de skate para designar al deporte. Muchas veces los trucos nacen de la creatividad del que los practica, y van desde movimientos con el skate y el cuerpo, hasta la interacción con escaleras, rampas y barandas.

Es un deporte que se practica a nivel mundial. En 2002, últimas cifras disponibles, se estimó en 13,5 millones la cantidad de skaters en todo el mundo, siendo el 84 por ciento menores de 18 años, de los cuales el 74 por ciento eran hombres y el 26 por ciento mujeres, según un estudio para la American Sports Data.

En Uruguay, el Comité de Skateboard está realizando un censo. “Sabemos que somos, al menos, 3 mil skaters”, afirmó Emiliano, pero, por ahora lo han completado solo 153 personas. La mayoría tienen entre 16 y 24 años, en concreto 91 skaters están dentro de este rango etario. Además, 72 de los que respondieron son de Montevideo, 34 de Canelones, diez de Maldonado, ocho de Tacuarembó, ocho de Treinta y Tres, cinco de Rocha, tres de Paysandú, tres de Rivera, y en los departamentos de Cerro Largo, Durazno, Río Negro y Salto hay solo un skater censado. El 55 por ciento manifestó tener un skatepark a menos de un quilómetro de donde vive.

Gráfico: SdR

En los últimos cinco años se han construido muchas pistas de skate en nuestro país. Hay alrededor de 30, nueve de ellas en Montevideo, siete en Canelones, seis en Maldonado y una en Artigas, Cerro Largo, Colonia, Durazno, Flores, Florida, Treinta y Tres, Paysandú, Río Negro, Rivera y San José. “Pistas hay por todos lados, pero el problema es que están mal hechas”, manifestó Tomás. “La ubicación de los obstáculos entorpecen, las barandas son muy bajitas o muy altas y las rampas no tienen curvas”, agregó otro skater, en la pista del Buceo.

“Esto pasa porque no hay muchos arquitectos que sepan bien cómo se tienen que armar”. Además, acá en Montevideo, muchas las hacen en la periferia y no llegan a ser muy concurridas, y otras prácticamente no se utilizan por el estado en el que están, explicó Renzo.

Para Emiliano, Sophia, Renzo es necesario tener un lugar cerrado donde practicar el deporte en invierno porque hay mucho viento y es muy difícil hacer trucos en esas condiciones. “Necesitamos un galpón con rampas, siempre está la idea de pedirle a la Intendencia de Montevideo”, explicó Emiliano.

UN LUGAR PARA APRENDER

En la pista de patinaje del Parque Rodó -conocida popularmente con el nombre de “el cuadrado”- funciona todos los sábados, gratuitamente, una Escuelita de skate. “Hoy la Escuelita está en su punto máximo, tenemos cinco profesores y deben haber más de 80 niños anotados, pero no van todos, 30 son los que concurren cada sábado”, manifestó su coordinador, Axel Montgomery.

“Para mí la idea está demás, el skate es un deporte individual y que puede resultar poco inclusivo”. La Escuelita es un espacio donde se muestra “que el skate es mucho más que esa creencia social de ir a tomar cerveza o romperte”. Se transmite que es un deporte “ameno”, “sano” y que se puede hacer en grupo. También se busca superar la idea de que siempre hay que ser bueno, “intentamos que los gurises no tengan esa presión y fomentarles la diversión”. Por otro lado, “cuando yo empecé a andar en skate tenía 10 años y andaba solo en mi barrio”, y en la Escuelita los niños patinan con otros de su edad, tienen profesores “que los ayudan con los trucos, les pasan piques y ejercicios para que vayan creciendo”, explicó Axel.

Sophia, profesora de la Escuelita, comentó que “el skate tiene enseñanzas que están buenas, como ser perseverante, y está bueno que los gurises puedan tener un lugar seguro y que se sientan apoyados” cuando lo practiquen. Por su parte, el profesor Emiliano explicó que “se les enseña a los niños a ser conscientes, a conocerse a uno mismo, a conocer sus límites y a minimizar todos los errores”.

La Escuelita tiene el apoyo económico de Conamigos (Conaprole), que además colabora con productos para darle el desayuno a los chiquilines. La marca Trap donó tablas de skate y otras las dejó al precio de costo. La tienda Skateland se interesó desde un principio por el proyecto y junto a República facilitan el transporte para trasladar el skatepark móvil y el depósito para guardar las cosas. Triple8 hizo una donación de cascos más que nada para concientizar sobre su uso en edades tempranas, explicó Emiliano.

Escuelita de Skate del Parque Rodó. Foto: Facebook de la Escuelita / Christian Olivera

Axel manifestó que con la Intendencia de Montevideo (IM) han tenido bastantes problemas, más allá de que han tramitado el permiso y todo está legal. Por su parte, Emiliano agregó: “la IM solo nos autoriza el espacio público, tenemos el permiso de usar media pista. Hemos pedido colaboración a la Secretaría de Deporte pero no nos han ayudado. La Junta Departamental nos hizo un reconocimiento de que la Escuelita es de interés cultural departamental, pero en realidad eso significa ‘nos gusta y te damos para adelante’, pero de ahí a darte plata, tiene que pasar mucho”.

Emiliano recordó que la idea surgió “hace unos cuatro años con Sebastián Castellanos, trabajador de la IM, que consiguió dedicar horas de su trabajo a compartir el skate con los gurises del barrio Casavalle”, en lo que fue la primera Escuelita de skate, que duró un año. En diciembre del año pasado “retomé la idea inicial y presenté un proyecto al Municipio D, que luego enviamos al Ministerio de Educación y Cultura, institución que me contrató como docente” para reemprender el proyecto.

Esta Escuelita del barrio Casavalle, concluyó Emiliano, es importante para los niños y adolescentes, “para cambiarles su contexto, brindarle nuevas oportunidades de desarrollarse en un ambiente sano. La disciplina del deporte, el querer mejorar día a día, es lo que va guiando nuestro camino. Me parece interesante apuntar a los jóvenes que abandonaron el baby fútbol y que no lograron entrar a las inferiores de ningún club, para mostrarles el abanico de posibilidades que ofrece el skate”.

Anaclara Trengone

EL DÍA MUNDIAL DEL SKATE
El día mundial del skate es conocido como “Go Skateboarding Day”. El nombre proviene de una señal en inglés que dice “no skateboarding” (no patinar), que usualmente ha sido cambiada por los adeptos a este deporte extremo por “go skateboarding” (ir a patinar). El 21 de junio fue escogido en 2004 por la Asociación Internacional de Empresas de Skate de Estados Unidos, con el objetivo de promocionar el deporte en todo el mundo. En Uruguay, con motivo de esta celebración, los skaters se reúnen y salen a patinar por el centro de la capital.