La Universidad discutió el proyecto de Participación Público Privada para el Clínicas

ESTABA PREVISTO

Manifestación de la UTHC y la FEUU en noviembre de 2016. Foto: Rebelarte

El Consejo Directivo Central (CDC) de la Universidad postergó la votación para el martes 11 de julio, porque así lo pidió la Asociación de Docentes de la Universidad de la República. Lo que se discutió fue el informe de prefactibilidad sobre el mecanismo de Participación Público Privada (ppp) para financiar la refuncionalización del Hospital de Clínicas (HC).

La Unión de Trabajadores del Hospital de Clínicas (UTHC) y la FEUU se movilizaron el 27 de junio para que el órgano máximo de la Universidad resolviera no continuar con la PPP.
En setiembre de 2016 el CDC había resuelto iniciar ese trámite, la única solución que le proponía el Poder Ejecutivo, y luego la Asamblea General del Claustro se manifestó en contra de esa resolución. “Se ha generado mayor rechazo hacia las PPP ya que hay más información del tema”, expresó Isabel Figari, militante del UTHC.

En una carta firmada por los ministros de Economía y Finanzas, Danilo Astori, y el de Salud, Jorge Basso, se respondió al rector, Roberto Markarian, que las propuestas de la Universidad para financiar las obras del HC con recursos presupuestales -por ejemplo a través de la exoneración del 50 por ciento de los aportes patronales, un beneficio que tienen las instituciones educativas privadas- excedían las posibilidades fiscales de la administración. En cambio, la UTHC entiende que el gasto no es solo un tema de cifras sino una cuestión de voluntad política.

Una de las razones por las que el sindicato considera que las PPP son negativas es porque mercantilizan la salud y porque la mayoría del dinero se vuelca a la infraestructura y no a la asistencia. Los ministros alegan que ese mecanismo solo se aplica para la infraestructura y no afecta los aspectos asistenciales o académicos.

Otro riesgo que se seññala desde la UTHC es que la inversión de la empresa constructora la debe pagar la Udelar, porque eso le corresponde al organismo que solicita la PPP,  y como los contratos que se firman duran entre 20 y 35 años y son costosos, exceden lo que la Universidad puede destinar o lo que el Poder Ejecutivo puede garantizar.
La primera cuota se paga a los seis años, cuando finalizan las obras, entonces en la Universidad preocupa cómo el actual gobierno garantizarìa que en las próximas administraciones se destinen los fondos: si bien el Frente Amplio puede comprometerse a pagarlo, no se sabe a futuro qué gobierno estará de turno.

En el caso de que no se pueda solventar el canon (cuota) las empresas pueden reclamar como forma de pago los bienes inmuebles que tiene la institución. Esto sucedió, por ejemplo, en una escuela municipal en Canadá, a la que se le pidió un predio para hacer un hotel cinco estrellas.

Desde que se creó el Sistema Nacional Integrado de Salud en 2007 se han salvado mutualistas con inyecciones de dinero y sin embargo, el Hospital de Clínicas no ha recibido dinero del Fondo Nacional de Salud porque la ley no lo ampara. Por eso, Figari aseveró que “se está cometiendo una discriminación, una injusticia, al haber dejado al hospital afuera, al no darle los recursos necesarios para su actividad asistencial. Consideramos que debe venir dinero de la salud y no solo de la Universidad”. El gremio de funcionarios del hospital universitario siente que por esta razón el gobierno tiene una deuda social con la institución.

Virna Aguilar