Cambios en los Fondos Concursables para la Cultura

CAMBIA, TODO CAMBIA

El 30 de mayo el Ministerio de Educación y Cultura publicó las bases de los Fondos Concursables para la Cultura (FCC), en las que se presentan varios cambios respecto a las ediciones pasadas. Desde su creación en 2005 por la Ley de Presupuesto Nacional n.º 17.930, las convocatorias de los Fondos Concursables para la Cultura (FCC) han ido variando en cuanto a categorías, montos, formas de ejecución. En las últimas ediciones los fondos apuntaban a la circulación, la contrapartida cuando alguien ganaba un fondo era hacer cuatro presentaciones públicas en el territorio. Esto cambió en las bases 2017. “Desde el momento en que se piensa en instrumentar un plan nacional de circulación ya no hay espacio para esta contraparte en los fondos”, explicó Alicia Deanessi, coordinadora de los FCC desde 2015 . “Al mismo tiempo, el director (Director Nacional de Cultura Sergio Mautone) tenía la intención de que los Concursables pudieran subvencionar la producción y la creación artística, lo que no estaba sucediendo. Los proyectos con sus 200.000 pesos no alcanzaban para cubrir una producción y más teniendo que circular por el interior del país. Últimamente en la circulación se ha gastado aproximadamente el 70 por ciento de los fondos entre traslado, alimentación y alojamiento. Entonces los artistas seguían teniendo la carencia de la profesionalización en términos de ingresos de cache. Empezamos a notar el incremento de los solos en danza, de los monólogos. El dinero es cada vez menos si hay 200.000 pesos para un proyecto que tiene que hacer cuatro actividades en el territorio y eso ha sido una demanda constante”, agregó Deanessi.

Otra variante que causó sorpresa en muchos artistas, fue el hecho de que los FCC no incluyeran el fondo regional. Hasta ahora, los FCC se dividían en nacional y regional. En el nacional pueden presentarse personas que residan en cualquier parte del territorio nacional. El regional se dividía en seis regiones que no incluían Montevideo y podían inscribirse exclusivamente quienes vivían en la región. Desde la Asociación de Danza del Uruguay (ADDU), se sorprendieron al ver que la categoría danza pasó de tener 2.200.000 pesos sumando el fondo regional y el nacional en las bases 2016, a 1.200.000 pesos en las bases 2017.

Distribución de proyectos en el territorio nacional en 2016

Sobre este punto Deanessi aclaró que los fondos regionales “están pero de forma diferente”. Se esperaba para el lunes 3 que salieran las bases de un fondo exclusivo para las seis regiones que se incluían en los FCC. Las categorías en este fondo serán: teatro, música, danza, artes visuales y memoria y tradiciones. Se quitó de este fondo fotografía, que en 2016 sí figuraba. En cuanto a las otras categorías del fondo regional, Deanessi afirmó que en artes visuales la postulación es baja pero que existe la decisión política de fortalecer el sector. Donde más se postula es en memoria y tradiciones, música y teatro. En los últimos años la postulación en danza, tanto en el regional como en el nacional, también ha sido muy baja y sistemáticamente sobraba en torno al medio millón de pesos, pues el jurado no encontraba la calidad suficiente como para asignar todo el dinero. Naser, directora de la ADDU se refirió a este punto: “Nos parece que hay criterios de calidad que son pensados desde ciertas lógicas estéticas o desde una idea o imaginario cultural que hacen difícil que se premien proyectos del interior que tienen otras características. Entonces nos preguntamos qué tipo de criterio puede ser uno que contemple que la danza necesita ser potenciada en todas sus manifestaciones y no solamente en aquellas que son de vanguardia o de excelencia como el ballet. Nos preguntamos cómo entran en un proyecto de política cultural de izquierda expresiones culturales que no apunten a ninguna de esas dos ramas“.

Distribución montos totales por categoría FCC 2017

En los FCC las categorías son nueve: teatro, música, danza, artes visuales, fotografía, diseño, proyectos editoriales, video juegos y artes circenses y títeres, que se creó este año. “Siempre, pobres, tenían que postular con teatro y quedaban en desventaja. Por eso abrimos esa categoría y redistribuimos los montos”, observó Deanessi.

El año pasado fondo nacional y regional sumaban 18.000.000 de pesos con 10.800.000 y 7.200.000 asignados respectivamente. Con esta nueva modalidad, el fondo nacional y el regional sumarían 24.000.000. El nacional mantiene los 18.000.000 y se agregó 1.000.000 por cada región.

Respecto al fondo regional, Deanessi explicó que “los proyectos se van a inscribir en sus localidades, los jurados van a ser del interior y las reuniones van a ser allí. Es algo que está buenísimo porque es la primera vez que vamos a trasladarnos nosotros al territorio. Es muy difícil descentralizar desde la calle Paraguay“. Piensa que las regiones a su vez se verán fortalecidas pues hasta este año, cuando sobraba dinero en alguna categoría en una de las regiones, pasaba a esa misma categoría en otra región, y en esa cadena muchas veces terminaba en Montevideo. En las bases actuales esto cambió, dado que en caso de que en una categoría no se entregue todo el dinero, pasa a otra categoría de esa misma región, con lo que se intentará que el dinero quede en el interior.

Deanessi entiende también que hoy el problema ya no es solo entre Montevideo y el interior si no entre las regiones y dentro de cada una. Hay zonas de una misma región más desfavorecidas que otras en términos de postulación y ejecución de proyectos. “El fondo regional está en manos de dos regiones, a menos de 130 km de Montevideo. Queda en Canelones, Maldonado, Colonia. Cuanto más al centro, al norte y al noroeste, peor. Treinta y Tres en los últimos tres años tuvo un proyecto ganador. Flores, nunca. Hay departamentos que no tienen ninguno”, afirmó. Ella sostiene que hay una discriminación positiva hacia los que residen en el interior, dado que pueden postularse tanto a este nuevo fondo regional como al FCC.

Naser expresó que desde ADDU plantearon que el Fondo Concursable “se adapta mucho a un formato de producción capitalina de lenguaje contemporáneo, donde trabajás para generar una obra, la mostrás y después probablemente te vas a circular al exterior”. Asegura que es un formato muy adecuado a eso, pero quizás no lo sea para grupos del interior como los “que hacen peñas o que son colectivos de cincuenta personas“. Naser habla también de “dificultades en la traducción” pues arguye que las bases no están escritas de forma tal que cualquiera las comprenda y se sienta identificado con ellas. Explica que puede que una persona del interior tenga un proyecto que cuadra con la convocatoria pero al no definirlo en los términos de las bases, no se presenta. Naser afirma que es complejo “si se hace un llamado que usa una terminología posmoderna que dice prácticas artísticas y proyectos de experimentación ‘. Y no lo estoy diciendo para ridiculizar a los compañeros del interior sino más bien para decir no absoluticemos que nuestra manera de pensar la producción cultural es la que todo el mundo tiene o debería tener. Sabemos que hubo un intento de simplificar las bases por parte del Fondo Concursable pero igual el dispositivo está viciado de alguna manera. Se escucha Fondo Concursable y se piensa en un montón de formularios, un montón de papeles que van a entregarse al final, y mejor que no te falte ninguno, porque si no vas a tener que poner de tu plata. Y creeme que nadie se hace rico con un fondo concursable“.

La ADDU se había reunido con Mautone a los dos días de haberse publicado las bases, no precisamente por los FCC, si no porque venían solicitando un encuentro para estar en diálogo con el MEC. Plantearon que la recepción fue buena y que en algunos puntos incluso les dio la razón. En la segunda reunión con el director, varios días después, éste les informó del nuevo fondo regional, “como algo que había surgido en esa semana ante los planteos que se habían recibido”, dice Naser, quien agregó: “Fue sorpresivo para bien pero también sorpresivo en cuánto a cuáles son los criterios con que están distribuyendo los recursos públicos y cuál es el plan. Se habla tanto de plan ¿cuál es?”.

Al ser consultada por Sala de Redacción, Deanessi aseguró que este fondo ya existía cuando se hicieron públicas las bases 2017 de los FCC. “Debimos quizás comunicarlo todo junto pero los tiempos en la administración no son siempre lo que uno desea”, reflexiona. Para Deanessi lo ideal hubiese sido publicar de forma simultánea las bases de los FCC y del regional para quienes quieren crear, el plan nacional de circulación para quienes desean circular y el Fondo de Estímulo a la Formación y la Creación Artística (FEFCA) para quienes quieren formarse.

¿Es mucho?

A Deanessi también se le consultó desde SdR sobre los 5.000.000 de pesos asignados en los Fondos Concursables a “propuestas editoriales”, dado que es la categoría con más presupuesto, a la que le sigue teatro con 3.200.000. Esta categoría se subdivide en “relato gráfico”, “investigación en arte y/o patrimonio”, “literatura infantil y juvenil” y “otros”. Deanessi argumentó que en este fondo se cerraron las categorías “relato gráfico”, “memoria y tradiciones”, “revistas especializadas en cultura” y “eventos y actividades literarias”, que sumaban más de 5.000.000. En efecto, sumando todas las categorías tanto del fondo regional – para el caso de aquellas categorías que estaban en ambos fondos -, como del nacional, el monto ascendía a 6.800.000 de pesos.

Monto máximo a solicitar por proyecto FCC 2017

En sus orígenes estas categorías tenían una condición que era que la distribución debía ser gratuita, no se les permitía vender. Al ser una librería el espacio natural de un libro y al no poder tenerlos allí, estos libros quedaban medio en falso. Después se eliminó esa norma y pasó a que el 50 por ciento podían venderlos y para el otro 50 tenían que hacer un plan de distribución de donaciones. Ahora ya estamos en este otro lugar donde la contraparte es hacer dos actividades públicas a coordinar con la Dirección de Cultura y diez por ciento de los libros tienen que ser de gratuita donación. El otro noventa se puede incluir en el circuito comercial. Eso también genera mejores condiciones para un distribuidor que antes tenía que imponerse en un mercado chiquitito con la mitad de los libros regalados”, dijo Deanessi.

Acá no trabajamos al boleo

Deanessi declaró que “no trabajan al boleo”, que la intención de Mautone es “fortalecer los lazos intranstitucionales para poder articular y generar mejores políticas” y que “lo importante es que no trabajamos de espaldas a los creadores. Estamos permanentemente recibiendo las demandas“. Sin embargo, desde ADDU dicen “nunca se nos llamó, por lo menos en este último período, ni desde la Dirección Nacional de Cultura, ni desde Fondos Concursables, ni desde el Plan Nacional de Cultura. Sí hemos estado en articulación con el plan nacional de danza”. Agregan que pese a que nosotros, como gremio, le solicitamos a la oficina de Fondos Concursables que ellos compartieran la información y los balances que hicieron para llegar a esta decisión, esa información no la compartieron, no fue posible acceder a las estadísticas, un poco a lo que uno imagina que tiene una política cultural con tantos años de desarrollo”. De todas formas, Naser sostuvo que desde ADDU creemos que la política cultural no es algo que compete hacer solo al Estado, es claro que es fruto de un diálogo ente actores. A nosotros nos interesa colaborar con eso. No es que estemos solamente prontos para aparecer cuando es la hora de la queja, sino que estamos pidiendo ser tenidos en cuenta y poder generar insumos para la toma de decisiones. Muchas veces se hacen diálogos, intentos de acercamiento, pero a la hora de tomar la decisión final parecería que todo eso no existió”.

Esta impresión no es unánime. Alicia Dogliotti, presidenta de la Sociedad Uruguaya de Actores (SUA) cuenta que tienen muy buenas relaciones con el MEC y que están en un período de conversaciones sobre estos y otros temas. Destaca, por ejemplo, que “con el MEC se ha resuelto el tema de la formalización en los contratos“.

Una fuerte crítica hacia la actual convocatoria, fue el tiempo que había entre la publicación de las bases y la fecha límite para inscribirse. Por ello, días atrás, el MEC extendió el plazo. Ahora hay tiempo para postularse hasta el 18 o el 20 de julio según la categoría.

Sofía Kortysz