La conferencia de Noam Chomsky

APOCALIPSIS Y OSCURIDAD INFORMATIVA

José Mujica y Noam Chomsky antes de la conferencia. Foto: lajornada.com.mx

El lingüista e intelectual estadounidense Noam Chomsky, dio el lunes 17 de julio una conferencia en la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) invitado por el ex presidente de la República José Mujica. El comienzo de la actividad, previsto para las diez de la mañana, tuvo que retrasarse algunos minutos debido a la gran asistencia. La larga fila que se formó dentro y fuera del edificio compuesta por muchos jóvenes, adultos y turistas expectantes, fue avanzando con el deseo de cada uno de no quedar fuera del evento. Rápidamente el Salón Azul quedó repleto. Habilitaron también la antesala donde había decenas de sillas y una pantalla gigante, pero aún así quedaron fuera. Si bien hubo varios que se resignaron a hacer el recorrido inverso hacia la salida al ver que no quedaban lugares, hubo otros – que no parecían los intelectuales que, serenos, habían caminado por el hall y subido las escaleras- que intentaron empujar las puertas ya cerradas para ingresar.

En la mesa junto a Chomsky se encontraban Mujica, Javier Miranda, presidente del Frente Amplio y el sociólogo Agustín Canzani. Chomsky, fiel a quienes tenía a su lado, dejó la lingüística para otro momento e hizo un análisis político de la actualidad. Realizó un repaso histórico, principalmente de Estados Unidos desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta el día de hoy. Dos temas estuvieron presentes en toda su conferencia: la era nuclear y el cambio climático. Sostuvo que “no estuvimos tan cerca de la destrucción que desde 1953, cuando las dos superpotencias probaban sus bombas de hidrógeno” y recordó que el reloj del juicio final, inventado en 1947 por un grupo de científicos, se encuentra a dos minutos y medio de la medianoche. En enero de este año el Boletín de Científicos Atómicos, tras consultarlo con diecinueve premios Nobel, resolvió adelantar treinta segundos este reloj debido a las declaraciones del presidente Donald Trump.

Chomsky organizó su discurso en torno a una fecha particular, el 8 de noviembre de 2016, cuando tuvieron lugar tres episodios . “Un hecho es importante, el otro extremadamente importante y el tercer evento ha sido sorprendente”. Se refería a las elecciones estadounidenses, a la 22ª Conferencia de las Partes de la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 22) que se llevó a cabo en Marrakech, y a un informe publicado por la Organización Meteorológica Mundial donde “dicen que los datos confirman que 2016 fue el año más caluroso del que se tiene registro, estando 1.1. grados Celsius por encima del período pre industrial y claramente por encima del último récord del 2015″. Sostuvo que mientras todos los medios hablaron de las elecciones en su país, hubo silencio acerca de la COP22. Esto le dio pie para hablar de la “oscuridad informativa” y de su vínculo con la democracia y la participación de toda la población en la toma de decisiones. Planteó que “a medida que aumenta la riqueza, la representación política también lo hace” por lo que no existe una representación global sino solo de una élite. “A esto le llamamos democracia en lugar de plutocracia”, dijo y agregó fue Bernie Sanders, uno de los tres candidatos a la presidencia en Estados Unidos en las últimas elecciones, quien se opuso a eso.

Al finalizar la exposición, Canzani explicó que no se recibirían más preguntas que las cuatro ya pautadas, por una cuestión de orden y tiempo. La primera en preguntar fue Constanza Moreira, acerca del posible lugar de América Latina como impulsor de mejoras a nivel mundial. Esa pregunta llevó a que Chomsky hablara por primera vez en toda su intervención sobre el proceder, desde principio de este siglo, de los gobiernos latinoamericanos. Planteó algunas acciones positivas llevadas a cabo por estos, pero también – con Mujica sentado a su derecha- los errores que están haciendo fracasar los proyectos de izquierda en la región. Como primer problema mencionó “la falta de capacidad de la izquierda para evitar los niveles de corrupción endémica” que hay en la actualidad. El segundo es que América Latina sigue exportando grandes cantidades de materia primera, fundamentalmente porque China así lo requiere, e importando productos manufacturados. Este es un problema –esto no lo dijo Chosmky- que América Latina mantiene desde su colonización y que la izquierda no pudo revertir. Chosmky mencionó, por ejemplo, lo negativo de la enorme cantidad de soja que se ha plantado. Durante su intervención inicial, había hablado también sobre la actitud que muchos países del mundo estaban teniendo contra las perforaciones de petróleo, mientras que Estados Unidos acrecentaba la búsqueda de petróleo y gas en su territorio. Según un informe que leyó, para el verano del 2018, será el país con más barriles de petróleo. Esto también incumbe a Uruguay, donde la empresa petrolera Schuepbach Energy Uruguay inició excavaciones sobre el acuífero guaraní y hace casi un mes las suspendió momentáneamente.

A la consulta de Moreira siguió la pregunta de Fernando Pereira, presidente del PIT – CNT, quien quiso saber la percepción de Chomsky sobre la decadencia de Estados Unidos como potencia mundial y qué impacto tiene sobre el resto del mundo. “Su material es de referencia para el movimiento sindical así que bien podría haberle llamado compañero Chomsky”, concluyó Pereira, que fue ovacionado. La tercera pregunta fue de Viviana Barreto sobre “la construcción de poder corporativo a partir de las agendas de libre comercio” y la cuarta del ex rector de la Universidad Rodrigo Arocena, quien expresó: “profesor Chomsky, su conferencia ha dado respuesta a la pregunta de ese gran estudioso, filósofo de la evolución, que fue Ernst Mayr ¿es mejor ser inteligente? El problema es la combinación de estupidez sustantiva y prepotencia poderosa que campea en el mundo de hoy y que nos está llevando cerca de la fatídica medianoche”. La pregunta tuvo que ver con el uso de la tecnología. Consultó. por un lado, cómo podría quitársele con ella poder a las élites y evitar que sirva para “acercarse a la medianoche”; y por otro, cómo acercarla a los sectores populares para que lleven adelante mejoras sociales. “Le hago estas preguntas con angustia, profesor. Estoy absolutamente convencido de que si no logramos sustraer al control de las élites el conocimiento avanzado y vincularlo con los sectores populares nuestro destino será difícil. Al presentarlo, Agustín Canzani destacó su papel en la lucha contra la desesperanza. Por favor, denos elementos objetivos y racionales para la esperanza”. En los últimos cinco minutos del encuentro, Chomsky resaltó que la tecnología, como planteó Arocena, es neutral y que el problema es cómo se la maneja. Al finalizar, en medio de un gran aplauso colectivo, se colocó su reloj de mano que permanecía al lado del micrófono.

Sofía Kortysz

Sofía Kortysz