Cultura y Facebook en el mes internacional del orgullo LGBT

DIVERSIDAD 2.0

 

Desfile del orgullo gay en Madrid / Foto: AFP

La noche neoyorkina del 28 de junio de 1969 estaba destinada a ser diferente a las demás. Con el pasar de las horas, durante la madrugada, en Stone Inn, un boliche del barrio Greenwich Village donde la comunidad homosexual solía encontrarse, las aguas empezaron a agitarse. Eran pocos los pubs frecuentados por gays y el contexto social en el que vivían no les permitía siquiera tener relaciones en la intimidad de sus hogares: quienes fueran encontrados en tal situación hubieran sido penados con multas o, depende del estado, con cárcel. En los boliches, los controles por parte de la policía eran rutinarios y permitían, dentro de un cierto grado de libertad, no salirse de las leyes que regían la realidad jurídica estadounidense en ese entonces.

No obstante el intento de mantener el orden, esa madrugada las cosas se salieron de control: durante la redada habitual, cuando la policía ordenó a los clientes exhibir sus documentos de identidad, éstos se negaron. Se produjo así un enfrentamiento entre los agentes y los usuarios del bar que culminó horas después sin consecuencias significativas. Pero las tensiones continuaron incluso durante los días siguientes, lo que dio inicio a una nueva etapa que se desarrollaría con la creación de grupos de activistas que reclamarían la existencia de lugares donde poder manifestar su orientación sexual abiertamente sin ser perseguidos y con el nacimiento de nuevos movimientos pro diversidad que hasta el día de hoy están vigentes.

A cuarenta y ocho años de lo sucedido y en ocasión de la conmemoración del día internacional del orgullo lesbo- gay- bisexual y transgénero (LGBT), Facebook optó agregar a las reacciones un emoji con la bandera de la diversidad durante todo el mes de junio. Para acceder a ello había que clickear “me gusta” en la página del movimiento y automáticamente iniciar a usar la opción “me enorgullece”. Pero no termina acá: el éxito de las redes sociales, el contundente rol que tienen en la cultura y, por lo tanto, en la creación de conciencia y difusión de las ideas, es avasallante y Mark Zuckerberg lo sabe.

De hecho, en la página oficial de Facebook del movimiento, la red social comenta: “estamos dedicados a crear un ambiente donde la gente pueda dejar ser su yo auténtico y compartir sus propios antecedentes, experiencias, perspectivas e ideas. Entendemos que hay problemas que son exclusivamente de aquellos usuarios de Facebook que son lesbianas, gays, bisexuales y transexuales y estamos trabajando con la comunidad LGBT para entender mejor las necesidades de esta comunidad y ofrecer recursos útiles”.

Pero, ¿hasta qué punto es útil está iniciativa? “Cambiar temas culturales requiere de múltiples acciones en diferentes niveles. Facebook no va a cambiar nada por sí solo, pero no me parece mal que tome medidas de este tipo porque son pequeños gestos que pueden hacer que algunas personas se cuestionen sobre temas como la discriminación, la población LGTB, el porqué del día y por qué la necesidad de una manifestación”, comentó a SdR Mariana González Guyer, docente de la Facultad de Ciencias Sociales e integrante del consejo directivo del Instituto Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH).

De sus palabras se entiende que los cambios culturales no se producen de un día para el otro. Son el resultado incansable de la militancia convencida en múltiples ámbitos. Lo reafirman las palabras de Romina Mauros, estudiante de trabajo social e integrante del colectivo Ovejas Negras: “consideramos a la cultura como una plataforma necesaria y con una capacidad transformadora increíble, por eso para nosotros es importante generar propuestas recreativas que tengan este mensaje político, más allá de los espacios de debate y encuentro”.

-¿Suelen usar las redes sociales?

-Las redes sociales son una herramienta fundamental para estar en contacto con un montón de gente. Es el lugar principal por donde recibimos un montón de mensajes, consultas y denuncias y es la plataforma que utilizamos para compartir nuestros eventos, noticias y el posicionamiento del colectivo respecto a diversos temas -sostuvo Mauros-.

-¿Qué opinan desde el colectivo Ovejas Negras sobre el “me enorgullece”?

-A nosotros nos encantó. Es una reacción más que en este mes conmemorativo está bueno que esté. Es una herramienta más de visibilidad. Sin duda siempre se valoran estas iniciativas que sirven a penetrar distintos espacios.

-¿Creen que hay algo más que se pueda aportar desde Facebook?

-Como herramienta de comunicación me parece que es fundamental todo lo que pueda aportar a la visibilidad y a la formación. Como plataforma de red social, funciona, porque nos facilita un montón de cosas. Como empresa también está bueno que el mensaje de celebrar la diversidad aplique a las personas que lo componen y que sea generalizado en todo su accionar -concluyó-.

Con motivo de conmemoración del mes del orgullo LGBT y para agregarle fuerza al “me enorgullece”, el colectivo Ovejas Negras realiza también otro tipo de actividades. “Estamos presentando la obra ‘Los indeseables’. Es una obra que ya hemos acompañado algunas veces. La última vez que la presentamos fue el día contra la homo-lesbo-transfobia, en mayo. Dado el éxito que tuvo esta vez cambiamos un poco la modalidad: a la gente que se interesaba, le pedimos que se anotara a través de nuestra página de Facebook para ordenar los ingresos y no dejar gente afuera. Nuestras actividades generalmente son con entrada libre”, dijo Mauros, quien explicó que es con el objetivo de poder acercar la mayor cantidad de gente posible y que desde lo cultural, las reivindicaciones pasen a ser discutidas en el ámbito político.

De los efectos de las movidas culturales y de la efectividad de las redes en las campañas ya hay pruebas. Como comentó González Guyer, “en la campaña del ‘No a la baja’ en Uruguay las redes tuvieron mucho que ver y para la convocatoria del 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer) también”, y concluyó: “no es Facebook, es la gente que usa Facebook”.

Romina Lettieri