Intercambio sobre la ley de imágenes religiosas en espacio público

EN NOMBRE DEL DEBATE

Diosa de Iemanjá en Parque Rodó - Foto: SdR

Pablo Abdala, diputado del Partido Nacional, presentó un proyecto de ley sobre la instalación de imágenes religiosas en espacios públicos. El proyecto propone regular la relación entre el espacio público y la participación de las distintas manifestaciones religiosas. Recientemente la propuesta ingresó a la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración para ser evaluada y sancionada.

El abogado Abdala mencionó que si bien ya se había dialogado en las cámaras sobre la laicidad con anterioridad, este proyecto responde de alguna forma al debate que surgió a partir de la instalación de la imagen de la Virgen María en la rambla de Montevideo. El debate, según el diputado, está relacionado con el concepto de laicidad, su sentido y su alcance. “Todos nos definimos como laicos, todos reconocemos a la laicidad como un principio vigente y además necesario, pero luego a la hora de interpretarlo hay visiones distintas que fueron las que estuvieron confrontándose en este debate”, afirmó.

Abdala cuestionó el rol que juega el Estado con respecto a la laicidad y se preguntó si debe estar en relación a la religión, a una postura neutral o, si además de neutral, el Estado debe asumir una actitud de abstención, punto en el que el diputado difiere. Si bien coincide el artículo 5° de la Constitución indica que el Estado no profesa ninguna religión, Abdala discrepa con la interpretación de la laicidad que se maneja.

Para algunos la neutralidad implica además de que el Estado prescinda de la religión, que poco menos no se vincule con ella, lo que lleva a un grado de ajenidad muy grande”, explicó Abdala. Por su parte, mencionó que su sentido de la laicidad es positivo, es decir, que el Estado, sin profesar ninguna religión, no debe abstenerse del fenómeno y debe vincularse con él, en beneficio de los ciudadanos y sus creencias religiosas. Abdala expresó que de esta forma se reconoce en la religión “un fenómeno ineludible e inclusive hasta necesario”.

Es así que en el proyecto impulsado por Abdala se expresa que el Estado debe garantizar la posibilidad de que las religiones puedan utilizar el espacio público de forma transitoria, ya sea en sus actividades normales o de forma permanente, a partir de la instalación o colocación de determinadas imágenes.

Esto, según Abdala, no es un “vale todo”, sino que en caso de darse las condiciones necesarias para usar el espacio público, la laicidad no seria un impedimento para que se lleve a cabo. “El gobierno departamental tendrá que autorizar o no en función de la razonabilidad, de criterios urbanísticos, paisajísticos”.

Confucio en Parque Rodó - Foto: SdR

Para Graciela Villar, presidenta de la Junta Departamental de Montevideo y edila del Frente Amplio, estas manifestaciones religiosas ya se llevan a cabo de distintas formas. “Las peregrinaciones, las distintas actividades que se desarrollan en semana santa, la salida de los santos por Montevideo, el propio rito frente al lugar donde se iba a establecer la virgen en Buceo. Yo estoy de acuerdo con esa libertad”. Sin embargo, el símbolo supone establecer una señal de identidad y de poder, y a su juicio ya existen demasiados símbolos que reflejan ese poder.

Villar sostuvo una postura distinta a la del diputado y comentó a SdR que este concepto de “laicidad positiva” supone que el espacio público se convierta en un debate de lugares de poder, donde se “legitiman concepciones religiosas que no son las del Estado”. Villar mencionó que Uruguay tiene un “plus” con respecto a otros países, precisamente por su laicidad y neutralidad.

Abdala además mencionó otro punto de debate. Sostuvo que la religión no es un fenómeno estrictamente privado sino que es una actividad que se ejerce de forma abierta, “los que quieren participar,  intervienen, y los que no, simplemente no lo hacen, como si fuera una manifestación política, sindical o cualquier tipo de manifestación pública, en un país donde hay derecho de reunión y libre expresión del pensamiento”.

Por otro lado, el diputado también hizo hincapié en las imágenes religiosas que ya existen en Uruguay. “Después de todo es la tradición que el país ha seguido porque tenemos ejemplos por doquier, la cruz, la estatua de Iemanjá, la estatua de Juan Pablo II, las imágenes vinculadas con el judaísmo, el monumento a Confucio, vinculado a una concepciones filosóficas y determinados valores que no son los que compartimos completamente en occidente. Eso es lo que resuelve este proyecto de ley”.

Villar también hizo mención a estas imágenes religiosas en Montevideo, pero sostuvo que el hecho de que se instalen más sería “un abuso”. La presidenta de la Junta comentó a SdR que no es una postura en contra, sino que se vincula con hasta qué punto el espacio público va a seguir siendo sometido a las tensiones entre las distintas expresiones religiosas u otros cultos.

Además, Villar justificó la instalación de la figura de la diosa Iemanjá, que permitió visibilizar un tipo de religión clandestina, que representa a un gran porcentaje de la sociedad, como los afrodescendientes. Agregó también que el lugar donde se encuentra la diosa se debe a que allí, frente al mar, se establece el culto, pero consideró que eso no debe dar lugar a que todas las religiones exijan un espacio en la rambla.

Abdala mencionó que se aprobó el día de la laicidad (6 de abril) a partir de un proyecto presentado por cinco diputados de los cinco partidos que tienen representación parlamentaria. Todos ellos, incluida Graciela Bianchi, que pertenece a su sector político, difieren con él en cuanto a su opinión sobre la laicidad. “Por ese afán de vincularlo con la libertad religiosa, sugerí que la denominación fuera Dia de la laicidad y de la libertad religiosa, pero no convenció. Creo que hubiera quedado más completo porque se supone que la libertad religiosa todos la compartimos, todos la reconocemos. De igual forma voté a favor”, sostuvo.

Ambos, edila y diputado, comentaron que este tema corta transversalmente a todos los partidos. Villar afirmó que “ningún partido puede decir que tiene una posición unánime con respecto a esto”, y de hecho comentó que integra el Frente Líber Seregni, también integrado por el Partido Demócrata Cristiano, que sacó un comunicado público en el que expresó su afinidad con el concepto de “laicidad positiva”.

Abdala por su parte mencionó el diálogo que mantuvo con el periodista Emiliano Cotelo en el programa En Perspectiva, en el que el periodista hizo referencia a las declaraciones del ex presidente José María Sanguinetti y opinó que instalar la virgen sería como “crear una iglesia a cielo abierto”, comentario que retomó Villar en diálogo con SdR.

El diputado ejemplificó con el monumento a José Batlle y Ordóñez que hay en la plaza Primero de Mayo: “podría decir que es como establecer un comité del Partido Colorado a cielo abierto, yo no me identifico con Batlle y Ordóñez pero lo respeto enormemente, porque es una  figura incuestionable de la historia del país, no me molesta abrir una ventana y ver el monumento y no me molesta que vaya gente a ponerle una flor”.

Villar se preguntó si la laicidad, como “plus” del Estado uruguayo, hoy está en cuestión, ya que afirmó que por flexibilizar y por el exceso de tolerancia,”se termina teniendo una tendencia a apoyar a unas religiones más que a otras”, y la consecuencia de ello sería la pérdida de neutralidad. Conforme a esta línea, Villar mencionó que Uruguay es receptor de emigrantes de diferentes comunidades étnicas y culturales, portadoras de nuevas expresiones religiosas, y por lo tanto el Estado en su neutralidad debe amparar que estas se desarrollen al mismo tiempo que cuida la laicidad.

Confucio en Parque Rodó - Foto: Sdr

Por otro lado hizo especial hincapié en la vulneración de la autonomía departamental: “Parto del principio de la autonomía de las intendencias, creo que lo que pretende el proyecto del diputado Pablo Abdala es generar una ley nacional que esté por encima de la autonomía departamental”. En este sentido, recordó el caso puntual del crucifijo instalado en Tres Cruces, donde a partir del rechazo de la Junta Departamental de Montevideo se realizó un decreto del Poder Ejecutivo para autorizar su instalación allí. La edila sostuvo que si esto ocurre, el criterio republicano quedaría subordinado a un debate de carácter religioso, lo que sería cometer un error.

Villar sentenció que no plantea una postura revisionista de sacar lo que ya hay o volver a atrás, sino que cree importante analizar la ciudad a partir de lo que tiene y avanzar en el disfrute del espacio público “ausente de simbolismos que puedan lesionar a quien profesa otra religión”.

Por su parte, el diputado comentó que si bien cree que es legítima la decisión que tomó la Junta Departamental de no instalar la figura de la virgen, esto es una restricción, un límite. Expresó que ante la amplia interpretación de este tema “más vale conceder, no prohibir, ni restringir”. Por último, destacó la importancia de que la sociedad defina y reflexione sobre estos asuntos, ya que cree que este debate permitió advertir una situación no definida por la Constitución y que la ley tampoco resuelve. Entiendió que aunque no se apruebe la ley, es fundamental discutir estos temas porque “ayuda a que todos reflexionemos más allá de la posición que tengamos; en definitiva esto es un debate no solo sobre la laicidad, es sobre la república, la libertad y la religión”, temas que según el diputado hacen la identidad de los países.

Victoria de la Llana