El periodista Gabriel Pereyra pidió perdón por un twit y Susana Muñiz retiró la denuncia penal

NI TURRA, NI CENSURA

Durante la audiencia. Foto: Simón López Ortega

La audiencia era pública, la sala del Juzgado Penal de 17° Turno era chica pero suficiente para que todos desarrollaran correctamente su trabajo, y aun así el juez Carlos García Guariglia decidió, sin dar muchas explicaciones, el desalojo de todos los periodistas y camarógrafos presentes.

El motivo era la denuncia que la presidenta de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) Susana Muñiz le realizó al periodista Gabriel Pereyra, por supuestas injurias de un artículo de opinión. Después de una hora y 40 minutos de audiencia, el columnista de El Observador salió de la sala y comentó que llegaron a un acuerdo entre las dos partes. Minutos después Muñiz admitió a SdR que retiró la denuncia tras el pedido de disculpas de Pereyra por ofensas realizadas en Twitter, medio en el que el periodista ya había pedido perdón.

En un principio la jerarca lo acusaba por difamarla y agraviarla en la columna de opinión “Zikitipiú” que el periodista escribe semanalmente en el diario El Observador. En el artículo titulado “¡Hola Susana!, ni los buitres se salvan en tus hospitales”, publicado el pasado 29 de julio, Pereyra respondió a dichos de Muñiz en contra de los periodistas: “Acá hay carroñeros de varios pelos y de distintos colores, pero disfrazados de periodistas…”. Además, en la columna enumeró una lista de irregularidades de ASSE que fueron comprobadas o son actualmente investigadas.

Respecto al artículo, Pereyra explicó ante el juez que “en ningún momento se pretendió atribuir mala praxis médica o de enfermería en ASSE”, y agregó que su intención fue “cuestionar únicamente las tercerizaciones” en la administración. El periodista explicó que hizo mal uso del término “turra” al referirse a Muñiz en un tuit y argumentó que no tiene nada personal en contra de ella. Por su parte, la presidenta de la administración reconoció que aceptó la retractación y las disculpas del periodista por lo publicado en Twitter. También mencionó que su intención nunca fue “cercenar la libertad de expresión o de prensa”, sino que hizo lo que cualquier ciudadano hubiese hecho si lo agravian públicamente. El caso fue archivado por el juez.

Simón López Ortega