Familiares y organizaciones acusan a la Gendarmería de la desaparición de Santiago Maldonado

DESAPARECIDO EN ACCIÓN

Durante la protesta en Plaza de Mayo, el 11 de agosto. AFP PHOTO / EITAN ABRAMOVICH

Durante un violento e ilegal allanamiento a la comunidad mapuche Lof en Resistencia de Cushamen, Chubut, Santiago Maldonado se encontraba de visita en la comunidad para ayudar y apoyar la lucha de los indígenas. Es artesano, tatuador y solidario con los reclamos sociales. Después del allanamiento no se supo más sobre su paradero.

Algunos dicen que efectivos policiales lo golpearon y lo cargaron en una camioneta. “Tras los disparos con balas de la Gendarmería nos dispersamos corriendo y cruzamos el río. Ya del otro lado, escuché los gritos de Santiago y vi cómo los gendarmes lo rodeaban y pegaban”, dijo uno de los miembros mapuches a Radio Nacional Esquel, que no quiso identificarse.

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) solicitó al Comité contra las Desapariciones Forzadas de la Organización de Naciones Unidas una acción urgente para que el Estado argentino tome de manera inmediata las medidas necesarias para localizar con vida a Maldonado. A su vez, el defensor público oficial ante el Juzgado Federal de Primera instancia de Esquel, Jorge Fernando Machado, presentó un habeas corpus por la detención ilegal de Santiago Maldonado.

Germán Maldonado, hermano del desaparecido, dijo a Radio Nacional que “hace días estamos esperando la aparición de mi hermano, pero no está. Intentamos comunicarnos con el gobierno desde el primer momento en que Santiago desapareció de manera forzada. Tenemos corroborado que se lo llevó Gendarmería”.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, sostuvo que lo más importante es lo que dice el juez, que no hay ningún indicio de que fuera la Gendarmería. La funcionaria afirmó que desde que se presentó el habeas corpus se inició el protocolo de búsqueda, aunque advirtió que la comunidad Cushamen no la dejó pasar más de 400 metros, lo que dificulta el procedimiento.

Por su parte, Pablo Nocetti, jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad, declaró antes del operativo a Radio Nacional Esquel “que sepan que vamos a detener a todos los miembros de este grupo que genera caos y temor en la sociedad”.

El pueblo argentino se encontró en la Plaza de Mayo para reclamar la aparición de Santiago Maldonado. Miles de personas se hicieron presentes con carteles que tenían el rostro del desaparecido. Sergio Maldonado, otro hermano del desaparecido, leyó una carta ante los presentes: “Es insólito que hoy tengamos que estar en nuestra querida Plaza de Mayo para exigir la aparición con vida y castigo a los culpables por Santiago Maldonado. Con vida se lo llevaron, con vida lo queremos. Hoy lo tenemos que repetir, el Estado es el único responsable de la desaparición de Santiago”.

También se produjo una manifestación en Uruguay frente a la embajada argentina. A través de las redes sociales se convocaron para protestar por la desaparición de Santiago Maldonado. “Es necesario salir a la calle y tratar de vencer el cerco mediático que silencia la terrible desaparición de Santiago”, decía una de las publicaciones en Facebook. La movilización tuvo el apoyo de Madres y Familiares de detenidos desaparecidos (véase recuadro).

Historia

El pueblo mapuche se originó tras la llegada hispana en el siglo XVI, cuando distintas poblaciones se agruparon y estrecharon sus lazos sociales y culturales. Fue y es una de las etnias más importantes en Chile, tanto por su peso social y demográfico como por su fuerte sentido de identidad cultural.

Los mapuches se han enfrentado al poder a lo largo de la historia. En el siglo XVI dieron pelea a la dominación española y lograron expulsarlos en forma definitiva a fines del siglo, luego de una rebelión que originó La Guerra de Arauco. Con el fin de esta guerra, el pueblo mapuche tuvo una trasformación social y expandió sus fronteras hacia las pampas argentinas.

Durante el siglo XIX se vieron obligados a resistir la presión de las nuevas Repúblicas de Chile y Argentina que ocuparon la región. El sometimiento mapuche terminó ante el Ejército chileno con la llamada Pacificación de la Araucanía, en 1882, lo que provocó el derrumbe de la sociedad. Esta acción militar se fundamentó en la urgencia de conquistar territorios explotables. El Estado forzó a los mapuches a quedarse en territorios delimitados entre Chile y las pampas argentinas. Le cerró el tránsito y lo obligó a convertirse en un pueblo campesino con tierras de mala calidad.

Producto de esto, desde comienzos del siglo XX los mapuches pasaron del campo a la ciudad en una progresiva migración. Entre la década del setenta y ochenta, el 70 por ciento del pueblo mapuche se halla en al ciudad y en la extrema pobreza. Hasta inicios de la década del 90, las leyes indígenas apuntaron a su incorporación a la sociedad chilena. Esta situación se intenta revertir con la promulgación de la Ley Indígena de 1991, que reconoce, protege y fomenta el desarrollo de los grupos étnicos en el país. Se estima que la etnia mapuche asciende a 800 mil personas, que corresponden al 87,3 por ciento de la población indígena en el país.

Joaquín Duomarco

Uruguayos y argentinos reclamaron frente al Consulado de Argentina en Montevideo

PRESENTE

En el Consulado argentino. Foto: Rebelarte

En la tarde del domingo 13, un grupo de personas se concentró en Uruguay para reclamar la aparición del joven argentino Santiago Maldonado. La cita era en el Consulado de Argentina en Montevideo, ubicado en la calle Wilson Ferreira Aldunate, pero debido a las vallas policiales la concentración fue a unos metros, en la esquina con San José.

Una mujer argentina que vive desde hace años en esta orilla fue la que inició la convocatoria por las redes sociales. Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos se plegó y la murga Falta y Resto acompañó con dos canciones. Entonaron La despedida del Gran Tuleque, una canción escrita por Mauricio Rosencoff y musicalizada por Jaime Ross, que fue utilizada para la campaña por el voto verde en 1987. Luego de los versos “por lo chiquitos que faltan, por los chiquitos que vienen”, quienes se encontraban reunidos esperaron para cantar juntos “uruguayos nunca más”. Hubo aplausos y se cantó “ahora, ahora, resulta indispensable, aparición con vida y castigo a los culpables”. El grupo se despidió con su retirada del año 82, “Canción murguera”, que casi todos los asistentes recordaban.

También se repartió un volante que manifestaba: “consideramos que desde todos los lugares posibles debe extenderse el reclamo al gobierno argentino para que adopte medidas urgentes para asegurar la aparición de Maldonado, sancionar la responsabilidad de las autoridades y frenar la represión a la comunidad mapuche”. En las vallas quedó la foto de Santiago y el deseo de que aparezca luego de 14 días sin noticias de él.

Sofía Kortysz