Se celebró la 15ª edición de los Graffiti

LA FIESTA DE LA MÚSICA URUGUAYA

Se realizó la edición 15° de los Premios Graffiti

Once tiros arrasó con los premios. Foto: página oficial de la banda

El miércoles 9 de agosto se celebró la decimoquinta edición de los Premios Graffiti dedicados la música uruguaya, en la sala Eduardo Fabini del Sodre. La gala comenzó 40 minutos más tarde de lo anunciado con un homenaje a “La Cumparsita” en la que los músicos Luciano Supervielle y Horacio Di Yorio tocaron el piano a cuatro manos para homenajear a la composición de Gerardo Matos Rodríguez, que este año cumplió un siglo de existencia. Sobre el final de la canción, Supervielle (quien además de pianista es DJ) comenzó a remixar la música para darle un sonido actual. A partir de ese primer momento, y hasta el final de la noche, se pudo notar el interés de los organizadores por unir géneros que permitan celebrar la música de nuestro país.

Inmediatamente, los presentadores de la noche, Rufo Martínez y Florencia Infante, recordaron los quince años de existencia de los premios y en una pantalla gigante se proyectaron imágenes que recorrían los momentos destacados de cada edición. Desde los premios trayectoria otorgados a Jaime Roos, Hugo Fattoruso y Ruben Rada, hasta la versión del bolero “Quizás, Quizás, Quizás” que hicieron Max Capote y Dani Umpi en la ceremonia de 2006, se recordaron las mejores postales de noches pasadas.

La segunda intervención musical estuvo a cargo del quinteto Tango & Rock. Formado por los cantantes Gabriel Peluffo (de Buitres) y Christian Cary (de La Triple Nelson), junto a Julio Cobelli, Guzmán Mendaro y Poly Rodríguez en un trío de guitarras, el grupo arrancó con Peluffo cantando “En la vía”, luego Cary homenajeó a “Naranjo en Flor”, y para cerrar los dos se unieron en el escenario para brindar una excelente versión de “Cambalache”.

Después de los premios a mejor álbum de folclore (Ahí nomás de Copla Alta), tropical (Otra calle de El Fata y Los Fatales) y música infantil (Tardes infinitas del Coro Giraluna), el humorista Gustaf subió al escenario a presentar el premio al tema del año, elegido por votación popular. Con 27.000 votos, el grupo Rombai se llevó el galardón por su canción “Cuando se pone a bailar”, tema que luego interpretaron durante su presentación en el final de la noche. Además, la banda se llevó dos premios más en la edición: mejor disco de cumbia pop por De fiesta, elegido por el jurado, y artista del año, elegido nuevamente por el público.

Para un cambio abrupto de ambiente musical, Once Tiros subió al escenario para tocar un potente set de dos canciones que demostró el cambio de estilo que el grupo tomó a partir de Bunker, su último disco, donde apuntaron hacia el rock pesado (algo que se pudo notar en la segunda canción, “Boombaby”). Este cambió rindió sus frutos, porque el grupo se consagró como el ganador de la noche al llevarse cuatro premios: uno por banda del año y los tres restantes por Bunker (disco del año por partida doble: por votación del jurado y por votación del público, y mejor disco de rock y blues).

Luego de que Agarrate Catalina recibiera el premio a mejor álbum de música popular por Un día de julio, Papina De Palma subió al escenario emocionada por recibir su segundo Graffiti en el año. El primero lo recibió en julio en la Sala Zitarrosa cuando fue elegida mejor artista nuevo; el segundo lo recibió esa noche por Instantes Decisivos, elegido mejor álbum pop.

Trotsky Vengarán ganó el premio a álbum punk por Relajo pero con orden, publicado para festejar sus 25 años como banda. Sin embargo, al recibir el premio el guitarrista Hugo Díaz planteó que ya era momento de que bandas jóvenes ganen en esa categoría. Más adelante, el disco homónimo del grupo Chillan Las Bestias fue reconocido como mejor álbum de rock y pop, y su cantante, Pedro Dalton (quien también forma parte de Buenos Muchachos), le dedicó el premio al guitarrista del grupo, el argentino Marcelo Chiaciare, quien falleció unos días antes de la premiación.

Uno de los mejores momentos en vivo fue el de la actuación de Larbanois & Carrero, que este año cumplen cuatro décadas como dúo. Primero tocaron “Conclusiones”, una canción de homenaje al Padre Cacho (también conocido como “el Cura de los cantegriles”) en la que Carrero rapeaba frases sobre la pobreza con una base que mezclaba folclore y electrónica. Luego, cerraron con “Ocho letras”, un tema con un sonido rockero que muestra que el dúo busca reinventarse.

Pero sin dudas, el momento de la noche se dio cuando músicos de distintos géneros y generaciones se unieron en el escenario para formar parte de un enganchado de canciones que homenajeaban a los 14 músicos ganadores anteriores del premio Graffiti a la trayectoria. Meri Deal (cantante de Toco Para Vos) brindó una dulce versión de “Break it all” de Los Shakers, Mandrake Wolf homenajeó a Dino con “Milonga de pelo largo”, Gerardo Nieto cantó “Amándote” de Jaime Roos, Lucila Rada interpretó “Las Manzanas” (grabada por su padre, Ruben Rada) y, para cerrar, Diego “Chirola” Martino y el coro Rapsodia cantaron “Candombe de la Aduana” de Jorge Nasser. El premio trayectoria de este año fue para Leo Maslíah, quien no pudo estar presente porque se encontraba en Buenos Aires ensayando para una presentación en el Centro Cultural Kirchner.

Llegando al final, Margarita Percovich le entregó el premio a mejor solista femenina a Rossana Taddei, pero antes de hacerlo pidió igualdad de condiciones para las mujeres que hacen música. El premio a mejor solista masculino fue presentado por Jorge Drexler desde España y lo recibió Nicolás Molina, quien ya había ganado el Graffiti al mejor álbum indie en julio por El folk de la frontera. Por último, los miembros de El Astillero (Garo Arakelian, Gonzalo Deniz y Diego Presa) ganaron el premio a compositores del año y además se llevaron el premio a canción del año por “El amor anda suelto”.

En una noche llena de música, los Premios Graffiti cerraron una nueva edición celebrando lo mejor de la música uruguaya. Dejando de lado las diferencias entre géneros musicales y generaciones, los mejores artistas se unieron para festejar el patrimonio musical de nuestro país.

Rodrigo Guerra