Libros y cultura en el oeste de Montevideo

GO WEST

Feria del libro del oeste / Foto: Municipio A

Descentralizar”: la palabra se deslizó una y otra vez de la boca de organizadoras, autores y editores  participantes de la Primera Feria del Libro del Oeste, evento organizado en conjunto por la Cámara Uruguaya del Libro (CUL), el Centro Cultural y Deportivo Mercado Victoria y el Municipio A de Montevideo. Los días 11, 12 y 13 de agosto, el gimnasio del Mercado Victoria se preparó para recibir a niños y jóvenes de las escuelas y liceos del barrio, a músicos y escritores invitados por las autoridades, y a cualquier persona ávida de cultura.

Micaela Berocay, gestora cultural e integrante de la organización del evento, dijo que “se buscó descentralizar la cultura y traer, en una escala menor, una feria del libro que se identificara con la que se realiza en la Intendencia de Montevideo (IM)”. En la confección de la grilla se tuvo en cuenta a los autores de La Teja y barrios aledaños, además de contar con las actividades propuestas por la CUL, que, según Berocay, es un organismo que aporta un “respaldo de seriedad” y atrae autores y artistas reconocidos, además de la cobertura de los medios.

El formato de la feria consistió de una versión reducida de la que ocurre año a año en la explanada de la IM, con stands de editoriales y librerías que ofrecieron sus publicaciones a la venta. Sin embargo, el evento mantuvo su propia impronta, ya que uno de los stands estaba abocado a la comercialización de libros publicados por editoriales independientes, y discos musicales de sellos gestionados de la misma forma. Factor 30, Astromulo, Editorial Bibliobarrio, La propia cartonera, Pez en el hielo, Estela Editora, Estampita Records y Distopía, son los nombres de las editoriales que confluyen bajo el modelo de la autogestión, en lo que refiere a la producción y publicación de sus textos y discos. La oferta abarcó desde libros y libretas con tapas pintadas a mano, hasta títulos de clásicos re-encuadernados de forma artesanal.

Diego Recoba, integrante de la La propia cartonera, explicó que a la editorial le interesa “enseñarle a los pibes que ellos pueden publicarse, que pueden hacer sus propias libretas“. “Sacar la idea de libro tradicional: ‘libro es lo que nos venden en librerías’. No, hay mil formas de hacer libros y creo que los pibes lo re entienden“, reflexionó. La charla se dio mientras transcurría una actividad propuesta por La propia cartonera, que posibilitaba que quien quisiera pudiera crear la tapa de un libro, ya fuera dibujando, pintando o haciendo un collage. Para Recoba, esta forma de apropiación logra que la literatura “se transforme en un lugar de encuentro, donde nos podamos juntar con aquel a quien le gusta pintar, hacer tapas o escribir”.

Por último, Recoba recalcó la trascendencia de esta feria para el barrio, que está atravesada por su experiencia personal como editor radicado en el oeste de Montevideo. “Nosotros trabajamos en Nuevo París y las presentaciones de nuestros libros eran en Nuevo París. Cuando nos mudamos, nuestras presentaciones fueron en La Teja. No es que trabajamos acá y las presentaciones las hacíamos en el Centro para que la gente fuera. Nuestros vecinos tenían el mismo derecho que cualquier otro a tener actividades que estuvieran copadas, a conocer a los autores que leían y el que quisiera venir de otros lados podía venir acá, donde estamos nosotros, en nuestro lugar. Nuestros vecinos terminaron poniéndose la camiseta del proyecto”.

La planta inferior del Mercado Victoria fue usada para presentar distintos libros y realizar varias actividades en el correr de los tres días. El sábado, Mauricio Cavallo presentó “Insectos y Leyendas”, un libro de su autoría editado por LaRed21, que recoge seis historias de tradición oral acerca del origen de ciertas creencias populares en torno a los insectos de nuestro campo. La exposición estuvo acompañada de diapositivas que mostraban las ilustraciones del libro, hechas por alumnos de primero a sexto año del Colegio San José OMI del Cerro de Montevideo. Cavallo hizo hincapié en que “esta es una zona donde no existe la posibilidad de estar en contacto con la producción nacional”, y que se valora “la posibilidad de que músicos y artistas puedan traer lo que hacen al barrio”.

También estuvo en la jornada El Puente FM, la radio comunitaria de La Teja, que dentro de su grilla cuenta con un programa hecho íntegramente por liceales, “Con estilo 47“, nutrido con temas que son de su interés. Silvia Occhi, profesora de literatura de los liceos Nº 22 y 47 fue quien creó el formato, pero sus alumnos ya se han apropiado del espacio y se los ve en la feria, yendo de un lado para el otro en busca de entrevistas para su programa.

Esta no es la primera vez que se desarrollan actividades que entrecruzan el ámbito estudiantil con la literatura. Occhi contó que “se hizo un Día del Libro espectacular en el Hotel del Prado, donde se juntaron ocho liceos“. “Tuvimos un invitado de honor, que fue Diego Fischer, y se trabajó su libro ‘Mejor Callar. Escándalo y silencio de los crímenes del Prado‘. De todas formas, la proliferación de estos espacios es una forma de mostrarnos más al resto del universo, ya que de La Teja y el Cerro por lo general se saben las cosas malas y lo bueno queda ahí”, reflexionó la docente.

Marcelo Ayala